29/08/2025 10:00
29/08/2025 10:00
29/08/2025 10:00
29/08/2025 10:00
29/08/2025 09:58
29/08/2025 09:55
29/08/2025 09:55
29/08/2025 09:55
29/08/2025 09:52
29/08/2025 09:51
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 29/08/2025 02:44
El mareo es uno de los motivos de consulta médica más habituales y puede asociarse a distintas causas (Imagen Ilustrativa Infobae) *Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano. El mareo es uno de los síntomas más frecuentes en la consulta médica ambulatoria y en los servicios de urgencias. Ahora bien, la palabra mareo en sí no es muy precisa. Significa mucho en términos médicos, puesto que es depositario de síntomas muy variados y disímiles que pueden corresponder a causas diferentes. Por ejemplo, si se le pide a personas que tienen mareos que describan qué es lo que sienten, se encontrará respuestas de lo más variadas: “siento que las cosas se me mueven, que yo doy vueltas”, “me siento inestable”, “siento la cabeza vacía”, “estoy embotado”, “siento que me voy a desmayar”. Es claro que la causa subyacente a estos no parece ser única sino múltiple. Los pacientes describen el mareo con síntomas variados, como sensación de inestabilidad, vértigo o cabeza vacía Freepik La definición de ciertos términos ayudará a comprender mejor los síntomas: Vértigo: se describe como una ilusión de movimiento, el sujeto percibe que él o el entorno se mueven , generalmente en forma giratoria , aunque puede ser en cualquier trayectoria. Este síntoma sugiere una disfunción del aparato vestibular , los sensores de movimiento en el oído interno , o en ciertas áreas del cerebro que se encargan de procesar la información referente a la posición y movimiento en el espacio. Desequilibrio: es la sensación de falta de estabilidad sin percepción de vértigo . Puede deberse a múltiples causas, como alteraciones en la sensibilidad de las piernas, en la visión, en las articulaciones o en la coordinación cerebral del movimiento. Presíncope: se refiere a la sensación de pérdida inminente de conciencia , habitualmente acompañada de debilidad, palidez y sudoración. Suele asociarse a una disfunción del sistema nervioso autónomo en la regulación de la presión arterial. Mareo inespecífico: es la sensación de embotamiento, de cabeza vacía o de caminar sobre nubes. Puede encontrarse en contexto de cuadros de ansiedad, trastornos de ánimo o como secuela de cuadros vertiginosos en personas con personalidad predisponerte. El vértigo implica una ilusión de movimiento y suele indicar problemas en el oído interno (Imagen Ilustrativa Infobae) Existen muy variadas causas para estos síntomas y cada una de ellas presenta un tratamiento y un pronóstico distinto. Por ello resulta indispensable una evaluación por un especialista en neuro-otología, la subespecialidad encargada de estas patologías, para realizar el diagnóstico correcto y encarar el tratamiento. Lamentablemente, en la práctica diaria es muy frecuente que los pacientes deambulen durante años por distintos especialistas sin obtener un diagnóstico ni un tratamiento correcto. “Habitualmente, la sintomatología se adjudica a un problema cervical cuando hoy se sabe que solo en una mínima proporción de los pacientes (menos del 1%) es ésta la causa. La demora en el diagnóstico acarrea un aumento exponencial de todas las complicaciones de estos cuadros como: ausencia laboral, caídas, ansiedad, depresión, agorafobia o la progresión de lesiones potencialmente graves”, sostiene el doctor Darío Scocco, jefe del Servicio de Neuro-otología del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro – INECO. Qué es el vértigo posicional paroxístico benigno Es fundamental no subestimar el mareo si aparece súbitamente o se acompaña de signos neurológicos Afortunadamente en los últimos 20 años ha habido una explosión de conocimiento y tecnología en esta área que ayuda a diagnosticar y a tratar estos cuadros en forma adecuada. Un ejemplo de esto es el vértigo posicional paroxístico benigno, el más común en la práctica diaria y al que corresponden aproximadamente el 50% de los casos. Los pacientes con este cuadro experimentan breves e intensos episodios de vértigo al realizar cambios posicionales, típicamente levantarse de la cama, agacharse o levantar la cabeza. La mayoría de las personas con vértigo posicional no reciben el tratamiento adecuado según datos internacionales (Imagen ilustrativa Infobae) Su causa es el estímulo de los sensores de movimiento en el oído interno por cristales de carbonato de calcio (otolitos) que se han desprendido de la membrana donde normalmente se encuentran. Este cuadro es rápidamente diagnosticado y resuelto realizando maniobras posicionales (giros específicos del cuerpo y la cabeza). Su efectividad es muy alta, superando el 80% en un solo intento, pero lamentablemente, en estadísticas mundiales, sólo al 20% de los pacientes se les ofrece un tratamiento adecuado. Recomendaciones A continuación, se brindarán cinco recomendaciones desde la Neurología para personas que presenten sintomatología compatible con la descrita: El mareo puede parecer banal, pero puede ser la manifestación inicial de una condición grave (como un ACV o una lesión en el sistema nervioso central). Si el síntoma aparece de forma aguda, intensa o con otros signos neurológicos (como visión doble, dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo, etc.), acudir inmediatamente a un servicio de urgencias. Es importante intentar diferenciar si se trata de: vértigo (sensación de que todo gira), desequilibrio (inestabilidad al caminar), presíncope (sensación de desmayo inminente), mareo inespecífico (cabeza embotada, caminar entre nubes). Esta descripción guía al profesional en la búsqueda de la causa real. Muchas personas recurren a medicamentos como antivertiginosos, ansiolíticos o analgésicos sin una evaluación adecuada. Esto puede enmascarar síntomas importantes o incluso empeorar el cuadro si la causa no es la correcta. El tratamiento debe ser específico según el diagnóstico. Tener precauciones para evitar accidentes mientras se investiga la causa. También conviene tener apoyo al caminar, evitar movimientos bruscos y asegurarse de estar en ambientes seguros si los episodios son frecuentes o impredecibles. También describir qué los desencadena, cuánto duran, qué síntomas los acompañan (náuseas, zumbidos, visión borrosa, etc.) y cómo se resuelven, puede ser de gran ayuda para el diagnóstico. Este registro permite al médico tener una visión más clara del cuadro clínico y orientar los estudios o tratamientos necesarios. Si bien la mayoría de las causas de estos síntomas no comprometen vitalmente la salud del paciente, en un porcentaje pueden ser la forma de presentación de patologías potencialmente graves, como accidentes cerebrovasculares o lesiones del sistema nervioso central. Es por eso que es necesaria la consulta a urgencias ante la aparición de este tipo de síntomas forma aguda y la posterior consulta a un especialista en neuro-otología.
Ver noticia original