29/08/2025 06:09
29/08/2025 06:09
29/08/2025 06:08
29/08/2025 06:07
29/08/2025 06:06
29/08/2025 06:03
29/08/2025 06:02
29/08/2025 06:02
29/08/2025 06:02
29/08/2025 06:01
CABA » Plazademayo
Fecha: 28/08/2025 22:05
A menos de un año del inicio del Mundial de Fútbol 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, crece la preocupación por una posible ausencia sin precedentes en las pantallas argentinas: por primera vez desde Alemania 1974, los partidos de la Selección Argentina podrían no emitirse por la TV Pública. Aunque no existe aún confirmación oficial, fuentes cercanas a la Secretaría de Comunicación y Medios, encabezada por el vocero presidencial Manuel Adorni, deslizaron que el Gobierno ya habría tomado la decisión de no adquirir los derechos de televisación, bajo el argumento de recorte presupuestario. La medida —difundida por periodistas con vínculos estrechos a Casa Rosada y aún no formalizada por Radio y Televisión Argentina (RTA)— dejaría a millones de argentinos sin acceso gratuito a los partidos del equipo que dirige Lionel Scaloni y que aún cuenta con Lionel Messi como emblema. Las opciones de visualización quedarían reducidas a señales privadas como Telefe (TV abierta parcial), TyC Sports (TV paga) y DirecTV (operador satelital), todas con acceso limitado o condicionado al pago de servicios. Una decisión con fuerte impacto cultural y federal Más allá de lo económico, la posible ausencia de la TV Pública en la transmisión del Mundial representa un fuerte golpe simbólico y cultural. El canal estatal, con más de 260 repetidoras en todo el país y cobertura a través de la Televisión Digital Abierta (TDA), es el único medio capaz de garantizar que los partidos lleguen de forma gratuita y en simultáneo a cada rincón del país. La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (26.522), aún vigente, establece en su artículo 77 el derecho al acceso universal a contenidos de “interés relevante”, incluidos los acontecimientos deportivos. Sin embargo, el Gobierno nacional no ha convocado las audiencias públicas necesarias para determinar oficialmente qué eventos deben ser considerados de interés público este año. ¿Una cuestión económica o una decisión política? Desde la Secretaría de Comunicación insisten en que la decisión no responde a cuestiones ideológicas, sino a la necesidad de ajustar gastos. “No es una decisión política”, aclaran off the record. Sin embargo, en el Mundial de Qatar 2022 la operación cerró sin pérdidas para el Estado, gracias a la venta de publicidad y a los acuerdos comerciales que acompañaron la transmisión. La falta de pronunciamiento oficial desde RTA, ahora bajo la intervención de Carlos Curci —exvocero del presidente de la Sociedad Rural Argentina—, alimenta la incertidumbre sobre el destino de los medios públicos. Esta potencial exclusión de la TV Pública se suma a una serie de medidas que desde el inicio de la gestión de Javier Milei han apuntado al vaciamiento progresivo de las señales estatales y al recorte de políticas culturales y comunicacionales. Una Selección campeona sin pantalla nacional La posibilidad de que la Selección Argentina, vigente campeona del mundo, no sea transmitida por la pantalla estatal genera rechazo en diversos sectores, no solo del ámbito deportivo y cultural, sino también en organizaciones que defienden el acceso igualitario a los contenidos de interés público. De concretarse, la medida dejaría fuera a miles de hogares sin acceso a TV paga o conexión estable a plataformas digitales, profundizando la brecha en el acceso a uno de los eventos más convocantes del planeta.
Ver noticia original