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  • El deshielo por el cambio climático amenaza los glaciares de los Andes: las proyecciones para 2030

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 05/04/2025 18:33

    Los glaciares de los Andes son ecosistemas esenciales para proveer agua a comunidades en Sudamérica/Archivo IANIGLA Conicet Los glaciares de los Andes son esenciales para las comunidades y ecosistemas de Sudamérica. Abastecen con agua a muchas zonas, especialmente durante las estaciones secas. Sin embargo, el cambio climático inducido por actividades humanas está acelerando su deshielo y podría poner en riesgo la disponibilidad de un recurso esencial para las personas y el ambiente. Un nuevo estudio que fue publicado en la revista especializada Scientific Reports reveló que los glaciares de los Andes experimentarán una pérdida significativa de masa en las próximas décadas. Los glaciares se encuentran a lo largo de la cordillera de los Andes y se agrupan en tres zonas: Andes Húmedos, Andes Secos y Andes Tropicales. El cambio climático, provocado por actividades humanas, está acelerando el deshielo glaciar según un estudio publicado en Scientific Reports/Archivo IANIGLA Conicet Los investigadores que hicieron el trabajo pertenecen a instituciones de Chile, Francia y Bélgica, y presentaron estas proyecciones para el futuro: Andes Húmedos (en Chile y Argentina) : Se prevé que los glaciares pierdan hasta 32% del escurrimiento entre 2030 y 2049. La cantidad de precipitaciones que recibe esta zona podría ayudar a mitigar parcialmente el impacto del deshielo. Andes Secos (también Chile y Argentina) : En esta zona, la pérdida del escurrimiento glaciar será de hasta un 37% entre 2030 y 2049. Sin embargo, algunas cuencas, como la del río Tupungato , podrían experimentar un aumento de hasta el 32% en el deshielo , lo que genera una gran variabilidad en esta región. Andes Tropicales: Los Andes Tropicales, ubicados principalmente en Perú, Bolivia y Ecuador, sufrirán la mayor pérdida. Se proyecta que los glaciares de esta región perderán hasta el 43% de su escurrimiento glaciar entre 2030 y 2049 debido al rápido deshielo provocado por las altas temperaturas y la escasa precipitación. El estudio proyecta una pérdida significativa de masa glaciar en los Andes entre 2030 y 2049 /Archivo Autoridad Nacional del Agua de Perú En diálogo con Infobae, el primer autor del estudio, el científico chileno Alexis Caro, comentó: “Hacia mediados del siglo XXI se observarían cuencas con dos tipos de comportamiento. Algunas mostrarán un aumento del agua que entregan los glaciares a los ríos durante el verano. Eso daría una falsa sensación de seguridad, ya que las mismas cuencas mostrarán una reducción del aporte de agua desde los glaciares a fines de siglo. Eso ocurriría porque el tamaño de los glaciares se reduciría”. Mientras tanto, “las otras cuencas ya entregaron o están entregando la máxima cantidad de agua desde glaciares a los ríos. Hacia mediados de siglo, el agua que viene de los glaciares será tan baja que todas las actividades humanas y ecosistémicas se verán seriamente alteradas en verano. Crecería la disputa por el uso del agua para riego y para consumo humano”, alertó. Cuántos glaciares hay cerca de la cordillera de los Andes La Cordillera de los Andes tiene alrededor de 18.799 glaciares que cubren 29,360 kilómetros de hielo, según el Inventario Global de Glaciares Randolph. Más del 95% de las cuencas andinas alcanzarán su pico hídrico antes de 2030, lo que sugiere disminuciones en el aporte de agua en las siguientes décadas/Archivo REUTERS En el estudio, se analizaron 778 cuencas glaciares en toda la región de los Andes, desde el norte hasta el sur. Estas cuencas abarcan las tres principales zonas glaciológicas de los Andes: Andes Húmedos, Andes Secos y Andes Tropicales. Los científicos quisieron comprender cómo el deshielo de los glaciares afectará la cantidad de agua disponible para las comunidades, especialmente durante las estaciones secas. El escurrimiento glaciar, o agua proveniente del deshielo de los glaciares, es una fuente crucial de agua en muchas regiones. Pero se sabe que ese recurso está disminuyendo por el cambio climático. A pesar de que existen estudios globales sobre el deshielo de los glaciares, los científicos consideraron que no se había realizado un estudio específico sobre cómo afectaría el cambio climático a los glaciares de los Andes. Por eso, decidieron proyectar cómo cambiará el escurrimiento glaciar en esta región en las próximas décadas (entre 2030 y 2049), para entender mejor el impacto que tendrá en las comunidades y ecosistemas locales que dependen de este recurso para su supervivencia. ¿Cómo se hizo la investigación? El cambio climático, generado por emisiones de gases de efecto invernadero, está derritiendo los glaciares a un ritmo acelerado a nivel mundial (Imagen Ilustrativa Infobae) Los investigadores usaron el modelo llamado “Open Global Glacier Model” (OGGM) para simular el comportamiento de los glaciares en los Andes. Emplearon datos históricos de temperatura y precipitación de ocho modelos climáticos globales (GCMs), ajustados a condiciones locales. Además, proyectaron escenarios de cambio climático entre los años 2020 y 2049 para estimar el escurrimiento glaciar y el pico hídrico en las cuencas glaciares. Esta metodología permitió a los investigadores predecir los futuros cambios en los glaciares y su impacto en el suministro de agua. El hallazgo principal es que más del 95% de las cuencas andinas alcanzarán su pico hídrico antes de 2030, lo que indica una posible disminución del aporte de agua. En cuanto a las limitaciones del estudio, los investigadores mencionan tres puntos clave. La aproximación de hielo superficial utilizada en el modelo OGGM no captura todas las dinámicas complejas de los glaciares, lo que puede afectar la precisión de las proyecciones. Los glaciares de los Andes Tropicales serían los más afectados por el cambio climático con una reducción de hasta el 43%. (Archivo Charles Brewer-Carías) La calibración del grosor de los glaciares, basada en modelos de estimación, podría sobrestimar el volumen glaciar en algunas áreas. También existen incertidumbres derivadas de los modelos climáticos globales que se usan para proyectar las condiciones futuras de temperatura y precipitación. Qué implicancias tiene el estudio y qué medidas se deberían adoptar Pese a las limitaciones, los científicos consideraron que los resultados pueden ser un llamado de atención. “En la zona central de Chile y Argentina se encuentran ambos tipos de cuencas que mencioné. Se debería pasar de los estudios regionales, como el que publicamos en Scientific Reports, al desarrollo de estudios detallados en las cuencas. Deberíamos conocer cuánta agua tenemos y cuánta ocupamos, y proyectar distintos escenarios de gestión hídrica a corto plazo”, subrayó el doctor Caro en la entrevista con Infobae. En tanto, Lucas Ruiz, doctor en geología e investigador en glaciares del Instituto de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), que depende del Conicet, la Universidad Nacional de Cuyo y el Gobierno de Mendoza, valoró la publicación al ser consultado por Infobae. “Es la primera vez que se hace este tipo de estudio y que sirve como guía para futuros trabajos con más detalles sobre la respuesta de los glaciares al cambio climático y su impacto en la disponibilidad de agua en los ríos andinos”. Los investigadores utilizaron el modelo OGGM y datos climáticos históricos y proyectados para simular el comportamiento futuro de los glaciares /Archivo REUTERS/Iván Alvarado Los investigadores analizaron el cambio de la contribución de los glaciares al caudal de los ríos y no el cambio en el caudal de los ríos, señaló el doctor Ruiz. “El caudal de los ríos es, mayormente, producto de la nieve o las lluvias, y dependiendo de la cuenca y de como haya sido el año meteorológico, la contribución relativa de los glaciares puede ser mayor o menor. Como el estudio publicado solo analiza la contribución del glaciar, no se puede decir si el caudal del río va a aumentar o disminuir en el futuro, básicamente porque no se analizaron las otras fuentes”, explicó. De acuerdo con Caro, “ahora es necesario que se aumenten los fondos para ciencia aplicada asociada al recurso hídrico de montaña en Chile y Argentina. Pero de la mano con el fortalecimiento de la gobernabilidad por parte de los Estados. Los científicos con buenas ideas no tenemos un salario permanente para seguir investigando. Por eso, los estudios como el que publicamos son escasos”. Se resaltó la necesidad de financiar investigaciones aplicadas / REUTERS/Mariana Bazo/Archivo También el investigador sostuvo que se requiere del fortalecimiento de la gestión de los Estados de los países donde se encuentran los glaciares para realizar un uso adecuado del agua. Si no se hace, es muy posible que se tengan que construir más embalses en la cordillera. Por su parte, Leandro Gómez, coordinador del área de Inversiones y Derechos de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), subrayó en diálogo con Infobae que “en la Argentina, rige la Ley de Glaciares desde el año 2010. Sin embargo, desde su aprobación por el Congreso, esta norma recibió distintos embates permanentes de distintos sectores, principalmente del sector minero, con el apoyo de funcionarios públicos, tanto a nivel nacional como a nivel provincial”. Es importante -recalcó- que se cumpla con la ley de glaciares para protegerlos. “Debemos ser conscientes del rol clave que tienen para el abastecimiento de agua dulce, para la regulación de los ciclos hidrológicos y para la protección de la biodiversidad”.

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