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» Diario Cordoba
Fecha: 05/04/2025 15:24
El PSOE de Córdoba acude este domingo a Puente Genil para rearmarse frente a un Partido Popular que no parece acusar desgaste en Andalucía y que exhibe fortaleza en la provincia como el partido más votado desde las últimas elecciones municipales. 2023 queda lejos, 2027 está a la vuelta de la esquina y antes habrá elecciones autonómicas y, quizá, generales. La secretaria provincial, Rafi Crespín, acude a este congreso (el 16ª que celebra el PSOE en la provincia) para mandatar a los socialistas cordobeses dos tareas: "Ganar y gobernar”. También para insuflar energía a una militancia que espera finiquitar su particular travesía del desierto después de encomendarse a María Jesús Montero y atar su destino al de la vicecpresidenta. La secretaria del PSOE-A arropará este domingo a Crespín en Córdoba tras una semana convulsa en la que ha vuelto a estar en el epicentro de las críticas de la derecha y la judicatura, esta vez por sus palabras sobre el caso Dani Alves. Campaña electoral de las elecciones europeas: en la imagen Ana Romero, Rafi Crespín, María Jesús Montero y Lina Gálvez. / A.J. GONZÁLEZ No pasa desapercibida la elección de Puente Genil como sede del congreso, una localidad que los socialistas perdieron en 2023 con la derrota en las urnas de Esteban Morales, en la alcaldía pontanesa desde 2011. Precisamente esta semana, la secretaria provincial ha jaleado una improbable moción de censura brindando a IU la posibilidad de un pacto para apear a Sergio Velasco (PP) del ayuntamiento que, aunque no ha cosechado gran éxito político, ha animado los prolegómenos del cónclave. Manos libres para confeccionar un nuevo equipo La secretaria provincial llega al congreso habiéndose ahorrado el sofocón de las primarias, después de que José Antonio Romero, que de momento sigue siendo portavoz del PSOE en la Diputación de Córdoba, anunciara que desistía de disputar la secretaría general . La decisión de Romero, consecuencia de lo ocurrido en el congreso regional que el PSOE celebró en Armilla (Granada), se sumó a que la otra corriente crítica formada en torno a Lope Ruiz, alcalde de Iznájar, también se desactivara al entrar sus representantes en la ejecutiva regional. La secretaria provincial, que conserva su acta de diputada, ha tenido desde febrero tiempo suficiente y manos libres para elegir una nueva dirección provincial, la que le acompañará los próximos 4 años. Y lo ha hecho como lo hizo en el anterior congreso con hermetismo absoluto, más allá de las lógicas quinielas, y dejando para este domingo las sorpresas y los nombres. En aquella ocasión, diseñó una cúpula política que aunó todas las sensibilidades del PSOE de entonces con un Antonio Ruiz de salida, pero aún activo en la vida política. Ahora, con el expresidente de la Diputación desactivado, Crespín tiene más poder y mayor autonomía para elegir a sus personas de confianza, aunque tendrá que mantener los equilibrios de un partido con muchas familias si quiere contar con el apoyo de todos. El PSOE necesita muchas manos para remar a contracorriente en Andalucía. Alberto Mayoral, en Madrid Pese a todo, hay algunas claves que pueden adelantarse en la previa del congreso, como que Paco Pulido seguirá siendo presidente del partido. La bicefalia de las vicepresidencias que Crespín instauró en el congreso del 2021 no se repetirá o al menos no con los mismos nombres. Hace cuatro años se creó una vicesecretaría de acción electoral, que recayó en manos del concejal José Antonio Romero, entonces mano derecha de Isabel Ambrosio en la Alcaldía de la capital (tras su marcha fue portavoz en Capitulares e incluso se barajó su nombre como candidato a la Alcaldía, un puesto que finalmente ocupó Antonio Hurtado). Y una segunda vicesecretaría de acción política y comunicación en la que situó al hoy diputado Alberto Mayoral. Ninguno de los dos estarán en la próxima dirección provincial, pero por motivos bien distintos. El primero sale del círculo de confianza de Crespín después de amagar con presentar una candidatura alternativa con apoyo de Ambrosio, quien finalmente sí se integró en la ejecutiva regional; y probablemente dejará también la portavocía de la Diputación, un puesto para el que se perfila Esteban Morales, rehabilitado en lo orgánico tras su entrada en la dirección del PSOE-A como responsable de Política Municipal. Es lógico suponer que ni Ambrosio, ni Morales ni los socialistas que entraron en la dirección regional (Victoria Fernández, Esther Ruiz, Lola Amo y Raquel Casado) ocupen cargos de relevancia en la provincia. Alberto Mayoral, Auria Expósito, Rafi Crespín, Antonio Pulido y José Antonio Romero, en el congreso del 2021. / CHENCHO MARTÍNEZ Por su parte, Mayoral, a quien Crespín incluyó en su cúpula como muestra de integración de los afines a Juan Pablo Durán (y por ende a Susana Díaz), se ha convertido con el tiempo en un hombre de la total confianza de la carloteña. Pese a ello tampoco repetirá en este cargo orgánico, aunque en este caso por decisión propia, ya que ha preferido centrarse en Madrid y en su tarea institucional en el Congreso de los Diputados, que cada vez le ocupa más tiempo. Secretaría de Organización El nombramiento de Auria María Expósito como número 2 del PSOE en Córdoba en 2021 fue, sin duda, la sorpresa más llamativa del anterior congreso. Crespín situaba en un puesto clave a una persona de confianza de José Antonio Almenara, un referente histórico del partido que sigue teniendo gran ascendente entre la militancia socialista. Está por ver si Crespín revalida a la palmeña en este puesto, que Auria Expósito ha desempeñado con un perfil enfocado en la gestión y sin prácticamente relevancia pública, o si apuesta por el cambio y por un perfil mucho más político para la secretaría de Organización, un puesto absolutamente clave para la fontanería interna de los partidos.
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