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» Misionesparatodos
Fecha: 05/04/2025 10:13
Con el quiebre casi sellado y el tiempo en contra, la expresidenta y el gobernador se disputan el control del peronismo, mientras Massa (¿candidato en la Primera?) intenta evitar el desdoblamiento. El espacio político que con distintos estatus compartieron durante más de 15 años Cristina Kirchner y Axel Kicillof ya se rompió. No existe más. Lo que está en juego ahora es si los sectores que los tienen como máximos referentes pueden llegar a un acuerdo para diseñar una estrategia conjunta y compartir un frente electoral para ganarle este año al oficialismo nacional. Si ese entendimiento no se produce en las próximas cien horas, será demasiado tarde: el gobernador firmará la convocatoria a elecciones desdobladas y el escenario de confrontación interna abierto hace más de un año adoptará un formato electoral. Las urnas dirán quién manda en el peronismo. Lo demás será secundario. La escalada del conflicto en los últimos días no permite avizorar una confluencia de último minuto. “Seguimos apostando a eso, pero ya parecería un milagro”, dicen en el entorno de Kicillof. La sesión convocada para el martes en la Cámara de Diputados bonaerense podría operar como punto de no retorno. Si el cristinismo avanza junto con el Frente Renovador (FR) con la media sanción de un proyecto de ley para eliminar las PASO y convocar a elecciones concurrentes, Kicillof tendrá la señal que espera para dar por cerrado el asunto y avanzar por su cuenta, sin aparecer como el culpable del quiebre. Si el gobernador desdobla, puede que las PASO queden en pie y que haya tres elecciones en la provincia, como contó Noelia Barral Grigera el miércoles. “Si avanzan con imponer una fecha de elecciones al gobernador sería casi un golpe de Estado”, dijo un armador del flamante Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la fuerza que encabeza Kicillof. Lo mismo advirtió el jueves Juan Grabois, en su aparición explosiva en El Fin de la Metáfora, en C+: “Votar esa ley es picarle el boleto al gobernador”. Desde hace diez días, cuando se interrumpieron las tratativas para la unidad, el gobernador y la presidenta del PJ se dedican a librar otra batalla: ¿Quién tiene la culpa de la ruptura? ¿Por qué pagar por algo que puedo leer gratis? En Cenital entendemos al periodismo como un servicio público. Por eso nuestras notas siempre estarán accesibles para todos. Pero investigar es caro y la parte más ardua del trabajo periodístico no se ve. Por eso le pedimos a quienes puedan que se sumen a nuestro círculo de Mejores amigos y nos permitan seguir creciendo. Si te gusta lo que hacemos, sumate vos también. Atento a esa disputa de cara al electorado kirchnerista, Kicillof evitó anunciar el desdoblamiento el jueves, en el acto que encabezó en el Teatro Argentino de La Plata. Se permitió, eso sí, decir que el gobierno de Alberto Fernández había fracasado por la falta de autoridad del presidente y que se necesita una fuerza política que apoye las decisiones que va tomando el gobierno. Un mensaje directo para CFK. “Las disputas hay que zanjarlas ahora. Axel no puede llegar a 2027 como un empleado de Cristina”, interpretó uno de los ministros bonaerenses. En el PJ señalan que el gobernador no puede explicar, por fuera de sus ambiciones personales, su renuencia a juntar fuerzas contra Milei en una misma campaña y en una misma fecha electoral. Antes de partir hacia el teatro, Kicillof habló por teléfono con Sergio Massa, quien lleva adelante una gestión de último momento para acercar a las partes. El jefe del FR le advirtió que si anunciaba el desdoblamiento iba a asumir la responsabilidad de la fractura y que su tarea era buscar la unidad hasta el último minuto. Massa también habló con Cristina, cuentan cerca del tigrense. Se quedó con la impresión de que la presidenta del PJ está decidida, como dijo el domingo pasado durante un encuentro en Ezeiza, a presentarse como candidata a diputada provincial en la Tercera Sección, si el gobernador dispone el desdoblamiento. ¿Y Massa candidato en la Primera? Él no rechaza de plano. En la gobernación entienden que el trascendido, que ayer confirmó la jefa del bloque cristinista en el Senado bonaerense, Teresa García, es una estrategia para meter miedo, para que Kicillof no se atreva a avanzar con el desdoblamiento. En el axelismo advierten que si Cristina se mete en la pelea provincial, ellos tienen las armas para darle pelea. Los intendentes alineados con el gobernador podrían encabezar las boletas municipales: Fernando Espinoza en La Matanza, Jorge Ferraresi en Avellaneda, Andrés Watson en Florencio Varela. ¿Y la pelea contra Javier Milei? Quedará para octubre, ya con un peronismo vencedor y otro vencido. Si se produce la fractura y hay listas por separado, sería una suerte de 2017, año en el que Cristina perdió pero ganó. Cayó como candidata a senadora nacional ante la lista del macrismo, que encabezaba Esteban Bullrich, pero fue la candidata peronista más votada, con más del doble de los votos que la suma de las otras dos listas, la de Massa y la de Florencio Randazzo. Eso la dejó posicionada como la actora más fuerte del peronismo para el armado electoral de 2019. Emmanuel González Santalla, uno de los dirigentes de La Cámpora más cercanos a Máximo Kirchner, se encargó ayer de recordar ese desafío de Randazzo y vinculó el proyecto de autonomización de Kicillof con los que habían protagonizado en su momento el exministro de Transporte de Cristina, el exgobernador Daniel Scioli y el expresidente Alberto Fernández. “Finalmente fueron viejas canciones”, dijo, en un posteo dedicado a Kicillof que marca la lejanía de un acuerdo. El mismo jueves, Máximo Kirchner había posteado un discurso de Néstor Kirchner para vincular al gobernador con Scioli. La demora en el anuncio del desdoblamiento, que exasperó a muchos de los dirigentes que aplaudieron al gobernador en el Teatro Argentino de La Plata, también respondió, dicen en la gobernación, a darle una última oportunidad a un acuerdo. Insisten en que no hay puntos innegociables, que esa fue la postura que llevó Kicillof a la mesa de negociación con Máximo Kirchner y Massa, de la que Cristina no quiso participar, hace dos semanas. “Planteamos cuestiones operativas y políticas para no hacer las elecciones el mismo día, y en medio de las conversaciones avanzaron con el proyecto de concurrencia”, cuentan. Dirigentes del MDF sostienen, sin embargo, que el desdoblamiento no tiene vuelta atrás. Pero que podrían aceptar una propuesta lógica para definir una estrategia común. ¿Qué sería lógico a esta altura? “Cualquier alternativa que fortalezca a Axel para que pueda ser presidente”, responden. El tiempo se agota. Por Gabriel Sued-Cenital
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