Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Despidieron de la Secretaría de Cultura al fotógrafo que identificó al gendarme que hirió a Pablo Grillo – La Bitácora Radio

    Paraná » La Bitacora radio

    Fecha: 04/04/2025 18:08

    Por más de 13 años, Kaloian Santos Cabrera fue parte de la Secretaría de Cultura. Su lente retrató la vida cultural del país a través de tres gobiernos distintos, hasta que este 31 de marzo recibió la noticia: su contrato no sería renovado. Desde el Gobierno aseguran que se trató de una reducción de personal. Kaloian Santos Cabrera, fotoperiodista con más de una década de trayectoria en la Secretaría de Cultura, fue despedido días después de que sus fotos permitieran identificar al gendarme que disparó contra Pablo Grillo en la marcha de jubilados del 12 de marzo, frente al Congreso. Desde el Gobierno aseguran que se trató de una reducción de personal, pero él no duda: «Mi nombre lo dieron de arriba». «No tengo pruebas, pero tampoco dudas», respondió cuando le preguntaron si cree que su despido fue una represalia por esas imágenes. En una entrevista con Futurock, contó que su nombre «vino de arriba», que no se trató de una simple reducción de personal sino de un mensaje. Allí contó que empezó a trabajar «hace 13 años», durante el gobierno de Cristina Kirchner, en lo que antes era el Ministerio de Cultura y que siguió en el mismo lugar con el paso de Mauricio Macri y Alberto Fernández. El suyo era un contrato como monotributista que, hasta la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, se renovaba anualmente. Con la nueva gestión, el esquema cambió: desde enero, la renovación pasó a ser trimestral. «Desde que comenzó este gobierno, que empezaron cada tres meses a bajar listas, yo nunca caí en esas listas. En enero me tendrían que haber renovado por un año porque aprobé ese examen de idoneidad que hicieron a los estatales, a mis compañeros le llega el nuevo contrato por un año y a mí por tres meses. Cuando pido explicaciones, desde RR.HH. asumen que había sido un error de ellos, cuando exijo que vuelvan a hacerme un contrato, me dicen que era muy complejo, que ya estaba hecho y que no me preocupara que en abril automáticamente me renovaban contrato por un año», contó Kaloian. Eso nunca pasó. El 31 de marzo, mientras trabajaba en su oficina «en el CCK», recibió un llamado. Era su jefa, la Directora de Comunicación de la Secretaría de Cultura de la Nación, María José Pérez Insúa. Según contó Kaloian Santos Cabrera en la entrevista, le habría dicho que «le habían bajado de arriba» su nombre para que no le renovaran el contrato. Poco después, le llegó a su casilla personal, «no al institucional», el correo notificatorio firmado por «Secretaría de Cultura. Ministerio de Capital Humano.Presidencia de la Nación»: «Estimado/a. Me dirijo a usted a efectos de notificar que su contrato no será renovado a partir del 1° de abril de 2025. Asimismo, se le comunica que queda eximido/a de prestar servicios a partir del día lunes 31 de marzo del corriente. QUEDA USTED DEBIDAMENTE NOTIFICADO/A». «Así, en mayúsculas, como quien grita desaforadamente, resonaba lapidariamente la última frase», escribió Kaloian en un mensaje que circula entre sus colegas, donde cuenta que «como un flashback, viajaron por su cabeza los 13 años que pasó en el Ministerio de Cultura de la Nación como fotógrafo. Las cientos de miles de fotografías que tomó desde la Antártida hasta la Quiaca, registrando y cubriendo la identidad cultural de un país que un día, hace justo 15 años, lo adoptó como uno más de sus hijos, sin pedir nada a cambio. «¡Qué privilegio!», exclama. «Por eso siempre agradezco y honro a esta nación», indica. «Cuando le pregunto por qué y qué había pasado, diciéndole que tenía ese antecedente, que estos mismos jefes de esta gestión me habían felicitado varias veces, me dijo que no, que no tenía que ver con mi trabajo, sino que había una reducción de personal. Pero era tan personal que en la parte de la dirección de prensa el único era yo. Ese 31 de marzo me mandan al mail personal, no institucional, notificándome que no me iban a renovar el contrato. Cuando fui al otro día, ya no podía pasar», relató en otro tramo de la entrevista en Futurrock. Contó, también, que dentro de la secretaría de prensa fue el único al que no le renovaron en esta tanda, pero dentro de otras areas de Cultura «hubo una docena de compañeros» a los que también dejaron libres. Y que la diferencia entre él y el resto es clara. «Mi nombre viene desde arriba, no es de mi jefa inmediata que conoce mi nombre y ha hecho las listas anteriores. No tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas», agregó. Incluso, desde el sindicato (ATE) se reunieron con la funcionaria, quien reafirmó que las órdenes venían «de más arriba» y que ella no podía hacer nada. Paradójicamente, incluso la directora les dijo que había manifestado buenas referencias sobre mi desempeño a los de Recursos Humanos. Sin embargo, le respondieron que su caso era «irreversible». Igualmente, Kaloian afirmó que cree que esta salida «no es solamente por esta foto» sino que también podría ser porque viene «ejerciendo el fotoperiodismo desde hace 20 años, cubriendo las marchas» y publicando sus trabajos en las redes. Dice que «es una consecuencia de un montón de estas cosas», pero que lo de Pablo Grillo «lo hace mucho más viral». ¿Importa la verdad? «Aunque no lo asuman, todo esto se debe a mis coberturas fotoperiodísticas, a que mis fotos de las marchas, los jubilados y la represión comenzaron a circular y ser compartidas. También a mi serie de dípticos ‘De qué lado de la mecha te encontrás'», indicó. Desde la Secretaría de Cultura confirmaron que no se le renovó el contrato a Santos Cabrera al igual que a otros trabajadores. «Eran 7 fotógrafos y hoy quedan 4», informaron. «Sabía que esto podía ocurrir con este gobierno y no me arrepiento», sostiene Kaloian. «Mi trabajo en el ministerio fue impecable, con un sentido de pertenencia labrado a lo largo de más de una década, sin importar quién fuera el gobierno de turno». «Pensé incluso en dejar de publicar mis fotos o en hacerlo bajo seudónimo, pero finalmente decidí seguir siendo fiel a mi nombre y a mi carrera como fotoperiodista. Además, no había conflicto con mis tareas en el ministerio. Incluso, a pesar de los despidos masivos de 2023 y principios de 2024, nunca aparecí en esas listas. Sobre todo porque no tenían argumentos para señalarme, ya que mi desempeño dentro del ministerio era incluso reconocido por las propias autoridades», confesó en el comunicado que está difundiendo por fuera de los medios. El 12 de marzo, Kaloian Santos Cabrera estaba en la Plaza del Congreso cubriendo la marcha de jubilados cuando se encontró cara a cara con la represión. «Ese día hago la cobertura, estoy dentro de la Plaza, paralelo al pelotón de Gendarmería que está disparando, sin saber que a Pablo le había ocurrido eso», contó. Desde su posición, registró con su cámara la secuencia de un gendarme disparando en línea recta. En ese momento, no supo contra quién había apuntado ni el impacto que tendrían sus fotos. Lo descubrió recién horas después, cuando vio la reconstrucción del Mapa de la Policía, un colectivo que analiza imágenes de protestas para identificar responsables de hechos represivos. «En ese momento cuando veo ese trabajo, recuerdo haber hecho una secuencia de fotos de un gendarme disparando en forma recta, donde se logra reconstruir el apellido, el grado. En ese momento me cagué en las patas porque dije donde cayó esto, mató a alguien», expresó. «En ese momento tuve miedo porque no sabía qué hacer con la foto del gendarme. Pensé en represalias en mi trabajo, también en la historia de este país, lo que había pasado con (José Luis) Cabezas, un montón de cosas, pero se me vino la imagen de Grillo, luchando en una clínica y que eso me pudo haber pasado a mí y que la historia de Pablo Grillo, de un joven que quiere ser fotoperiodista que trabaja de mantenimiento en un hospital, que con sus ahorros se puede comprar una cámara usada, que va a cubrir eso aunque no tenga donde publicarla, y yo que tengo una carrera, ¿iba a ser tan cobarde? ¿Cómo iba a salir a la calle a fotografiar después de eso? ¿Cómo iba a saludar a Grillo cuando se recuperara y volviera a hacer fotos? Y entonces me dije: ‘No, que sea lo que sea, vamos para adelante'», relató A partir de ahí colaboró con el Mapa de la Policía y al otro día en sus redes publicó una reconstrucción de lo que él creía que había sido sin afirmar que era el momento de la agresión. «En silencio yo seguí laburando esta semana y a mí nunca me dijeron nada desde mi laburo. Así se manejan», reafirmó. Finalmente, dijo que lo que más bronca le da de todo esto no es su salida de Cultura sino «que sea un caso para que aleccionen o amedrenten» al resto. Relató que se le han acercado otros compañeros a decirle que lo acompañaban, pero que «no van a salir más porque la cosa está fea». También le deseó «fuerza a Pablo Grillo» y que se vuelvan a «encontrar en la calle que es donde Pablo tiene que estar sacando fotos y no rehabilitándose en un hospital». (Fuente: Perfil)

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por