05/04/2025 01:26
05/04/2025 01:26
05/04/2025 01:25
05/04/2025 01:25
05/04/2025 01:24
05/04/2025 01:24
05/04/2025 01:24
05/04/2025 01:23
05/04/2025 01:23
05/04/2025 01:22
» on24
Fecha: 04/04/2025 13:23
El Concejo Municipal aprobó por unanimidad una norma que eleva las sanciones para este tipo de eventos en viviendas no habilitadas para tal fin: las multas van desde los 3 a los 6 millones de pesos, sumados a la inhabilitación de hasta 90 días. En una señal clara de la necesidad de reforzar los mecanismos de control en Rosario, el Concejo Municipal aprobó este jueves por unanimidad una modificación clave a la ordenanza que regula las fiestas clandestinas en viviendas que se alquilan de manera temporal. El proyecto, impulsado por la presidenta del cuerpo, María Eugenia Schmuck, endureció las sanciones no solo para los organizadores de estos eventos, sino también para quienes alquilan los inmuebles donde se llevan a cabo. “Esta ordenanza surge a partir del requerimiento de varios grupos de vecinos, fundamentalmente de zona norte y noroeste de la ciudad, que veían interrumpido su descanso por este tipo de eventos que se repiten en viviendas que son alquiladas bajo la figura de alquiler temporario y por particulares”, afirmó la concejala impulsora. Vale destacar que esta semana el texto se analizó y modificó en la Comisión de Gobierno del Concejo y este jueves fue aprobada con el voto de todos los bloques y sobre tablas. En los últimos meses, el municipio recibió 147 denuncias por fiestas ilegales, muchas de ellas vinculadas a despedidas de soltero y otros eventos realizados sin ningún tipo de autorización ni control. En ese sentido, Schmuck explicó: “En casas para 10 o 12 personas de pronto había más de 50, con muchos vehículos y ruido para los vecinos. Si bien podíamos ir y verificar esto, necesitábamos una herramienta para poder intervenir de manera más eficiente”. Así el Concejo le da al gobierno municipal un elemento importante para el control del uso de los espacios privados, especialmente cuando su uso se desvirtúa y afecta directamente a los vecinos y al orden público. En este caso, la ordenanza redefine como “fiestas privadas ilegales o clandestinas” a aquellos eventos con fines de lucro, difusión musical, venta de alcohol y asistencia masiva de personas, ya sea en espacios cerrados o al aire libre, que se desarrollen en propiedades sin habilitación adecuada. Un punto central del endurecimiento de la normativa tiene que ver con el incremento del valor de las multas económicas que van de las 2.300 a 4.600 unidades fijas y que traducido a números concretos va desde 3 a 6 millones de pesos, e incluye también la posibilidad de clausuras por hasta 90 días, algo que alcanzará tanto a organizadores como a propietarios o poseedores de los inmuebles. “Estamos hablando de casas particulares que no están habilitadas para este tipo de fiestas o eventos y que incluso se las promocionaba por páginas web para, por ejemplo, despedidas de solteros”, agregó la Presidenta del Concejo, quien explicó los alcances previo a la votación en el recinto. Uno de los aspectos más relevantes de esta actualización normativa es que establece criterios concretos para identificar y sancionar estos eventos, incluyendo la reiteración de fiestas en una misma propiedad, la ausencia de residentes durante los encuentros, la violación de normas de convivencia como ruidos molestos, y la promoción del lugar en redes sociales o plataformas de alquiler temporario. “Esto sirve para ampliar el concepto de eventos no habilitados dentro de la ordenanza, donde pusimos una serie de supuestos que se tienen que dar para que la Municipalidad pueda actuar. Periodicidad del evento, reiteración en el mismo domicilio y reclamos de vecinos y violación a normas de convivencia como estacionamiento de vehículos en zonas no permitidas. La idea es que se pueda interrumpir en el momento en que está sucediendo y luego sancionar al dueño y al productor de ese evento”, detalló Schmuck. La nueva legislación también contempla los problemas derivados del impacto en el entorno urbano: alteración del tránsito, obstrucción de garajes y aglomeraciones de vehículos en horarios nocturnos. Todo esto atenta contra el derecho al descanso y la tranquilidad de los vecinos, generando situaciones de inseguridad y descontrol. “El Municipio tenía que tener una herramienta en la ordenanza para poder intervenir, controlar y sancionar cuando haya eventos de estas características”, finalizó la concejala. Además, la norma tiene algunos detalles interesantes y se trata de agravantes que se sumarán como la presencia de servicios profesionales como catering, seguridad privada o Djs, en inmuebles no habilitados para ese fin, lo que evidencia la organización sistemática de fiestas comerciales encubiertas. Schmuck marcó una clara diferenciación y dejó afuera del alcance de esta norma a clubes, salones o asociaciones que realizan este tipo de actividades pero que sí cuentan con una habilitación municipal, por lo cuál se trata de eventos regulados y bajo un marco jurídico apropiado.
Ver noticia original