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» La Capital
Fecha: 03/04/2025 19:40
La vida entrega grandes alegrías como también tristezas. No todo es tan lineal y se transita por un camino de sonrisas plenas, sino que hay obstáculos que se deben sortear de alguna manera. Cueste lo que cueste. Ricardo Giusti hizo referencia a eso porque vivió épocas de gloria y tocó el cielo con las manos de tanta felicidad, aunque también debió sortear instantes de angustia, dolor y mucho pesar. "Hay momentos de la vida que es un ida y vuelta. A veces estás arriba y otras abajo, porque te golpea", sostuvo el Gringo en una charla íntima y en su rápido recorrido por su vida personal y futbolística, donde habló de su Albarellos natal, de Carlos Bilardo, quien "está regularmente bien, aunque metido en su mundo"; de Diego Maradona, por el que "sólo esperamos que se haga justicia"; de Marcelo Bielsa, con el que compartió equipo en la cuarta especial y era "de regular para abajo, ja"; de Mario Kempes y su coincidencia con el olvido a algunos campeones; de Newell's y el honor de jugar con su ídolo Mario Zanabria, entre otros tantos temas. "Este es mi lugar de laburo", dice el Gringo al momento de recibir a Ovación en su oficina de Visión Sport ubicaba en la zona sur, lugar de tránsito de diferentes jugadores que representa y/o que representó junto a su hermano de la vida Daniel Sperandío. "A esta edad (68 años) definitivamente la salud es lo más importante. A medida que van pasando los años uno va mirando para los costados, por eso digo que la salud es lo valioso. Siempre tuve una vida muy activa y venir acá, hablar con los chicos, con los padres, ir a ver un partido o una práctica es lo que más me gusta", confesó el exjugador de Newell's, Argentinos, Independiente y Unión, aunque a los 68 años se mantiene activo y jugando todas las semanas hace años en la peña Los Históricos que se lleva a cabo en su pueblo, distante a 45 kilómetros de Rosario. Cuando uno deja el fútbol no tiene claro qué hará, porque el jugador cree que jugará toda la vida. Que va a vivir de eso, hasta que un día te dicen "hasta acá llegaste, se terminó". Al principio dudé un poquitito, porque Bilardo me dijo: "Vos tenés que seguir de técnico". Siempre me lo decía, incluso el Pato (José) Pastoriza también me lo dijo. Pero hay cosas difíciles. Yo soy muy empático con la gente, con el que sea, y para ser técnico hay que tomar decisiones duras, drásticas, difíciles. Y la verdad que no tuve la valentía de hacer ese trabajo. Jorge Burruchaga, un gran amigo, me quiso llevar a trabajar con él, pero no me animé. Después por la Tota Rodríguez empecé a trabajar como representante y me sentí cómodo. Nos fue muy bien, después la vida nos fue separando y me vine de Buenos Aires a vivir a Rosario por algunos problemas. Hay momentos de la vida que es un ida y vuelta. A veces estás arriba y otras abajo porque te golpea. Por eso es trabajar y hacer deporte. Son las dos cosas que creo que a un ser humano lo mantienen bien en alto, y lo dice un tipo de 68 años. El deporte, la vida social y el laburo me han ayudado muchísimo a superar cosas muy difíciles. Embed - gui Dijiste que la vida te tocó fuerte con un duro accidente que no sé si querés contar. Sí, no hay problema. Tuve un accidente (en 2000) yendo para mi pueblo. Vivía en Buenos Aires, venía manejando en la ruta 9 (a la altura del kilómetro 168), mi señora a mi lado y mi hijo atrás, cuando de repente una máquina con la que cortan el pasto se metió y no tuve la suficiente lucidez para esquivarla. Me la llevé puesta y empezamos a dar vueltas. Mi señora murió al instante. Yo quedé atrapado entre medio de los fierros y mi hijo salió por la parte de atrás, porque se rompió el vidrio. Quedó en el medio de la ruta y gracias a Dios no venía nadie. Mi hijo prácticamente no tuvo nada y yo un problema en el hombro, nada más. A partir de ese día empecé otra vida. Me encontré solo con mis hijos y preguntándome: "¿Y ahora qué hago? Una situación muy compleja para recuperarse y sobrellevar. Desde ese día se inició el camino de la superación, con psicólogos, amigos, vida familiar con mis viejos. Los amigos fueron algo extraordinario, porque en esa situación uno ve a los verdaderos, en instantes difíciles y no sólo en un asado. Ese duro momento fue una verdadera marca para vos. Sin dudas, una marca importante en la vida. De hecho nunca paso por ese lugar porque me acuerdo siempre. Es algo imposible de borrar. La psicóloga me decía: "Tenés que convivir con eso, no es que porque estás conmigo dentro de un mes te vas a olvidar". ¿Ahora valorás mucho más la vida, la ves de otra manera? Por supuesto, porque después te das cuenta que la vida es un ratito y a mi señora en un instante se le fue. Claro. Se cambia todo lo que vos tenías proyectado con tu familia y en lo personal. Te modifica absolutamente todo. Y uno necesita la ayuda de la gente que te quiere. Te mencionaba a Burru, desde el 81 que forjamos una amistad que sigue intacta y nos seguimos hablando todos los días. >>Leer más: Giusti: "Me quedo con lo más lindo, que es haberlo visto jugar a Diego" Hablabas de amistad, fútbol y deporte, algo que mantenés como un ritual con la peña de todas las semanas en Albarellos. Lo de mi pueblo empezó hace como 17 ó 18 años. Es mi lugar de la vida porque aprendí muchas cosas. Tengo recuerdos, amigos y tenía a mis viejos que desgraciadamente fallecieron. Me queda todavía esa cosa de decir: "Yo soy de acá, esto es mío". Además, uno se lo acredita como propio y hablo de mi pueblo. No todos tenemos algo así con ese sentido de pertenencia. Vos sabés que ese día que jugamos voy a la cancha, corto el pasto y juego al fútbol. También, a veces, suspendés el partido ante un mal resultado o cuando se complica, ja. Nooo, ja. Alguna vez lo he hecho porque había alguna irregularidad de parte de los integrantes. Pero son cosas que pasan los años y nos acordamos de esas cosas de las cuales nos reímos comiendo un asado. Todo suma y todos somos iguales, no porque haya ganado cosas hay diferencia. Una vez Bilardo me dijo: "Mirá, acá el levantar la Copa te va a dar prestigio. Al ser campeón la gente te va a recordar para toda su vida". Cuando hablábamos de dinero nos cortaba en seco. Porque desde un principio nos dijo: "Muchachos, acá no se viene a ganar dinero. Se viene por el prestigio. El que no esté de acuerdo no hay problema si no quiere quedarse". Giusti ricardo).jpg De dinero, ni hablar. No había manera de explicarle a este tipo que teníamos que ganar algo de plata. Nada. Antes la TV pagaba 50.000 pesos, hoy millones de dólares. Recuerdo que con Diego Maradona teníamos un cachet que hablábamos con Julio Grondona (expresidente de la AFA). ¡Viste lo que era Julio Grondona! Con Diego en cancha a lo mejor eran 100.000, pero sin él 20 ó 25. Así era la ecuación. Todo era diferente. Mirá, al Mundial fue mi señora y tuve que comprar las entradas. A la hora de hacer la liquidación en el recibo de sueldo decía: "20.000 ganó por salir campeón" y abajo estaba el descuento por las entradas. Una cosa increíble, pero era la realidad de la época, muy linda para el que juega al fútbol. Entrar a una cancha, repleta de gente y jugar una final del mundo es algo inolvidable. Bilardo, el que hizo hincapié en el grupo Mencionaste a Bilardo, quien hace poco cumplió años y junto a otros exjugadores lo visitaste. ¿Cómo lo viste? Carlos es un señor de 87 años que vivió una vida estresada. Absolutamente estresada, que la transitó por y para el fútbol, que no tuvo lo que tenemos nosotros, la empatía con los amigos, con los compañeros. Para él era todo fútbol, nada más, no había otra cosa. Está regularmente bien, aunque metido en su mundo. A veces conecta y otras no. No pasa a menudo que exjugadores, en este caso, estén siempre con él y visitándolo. No se ve con otras grandes figuras. Mirá, Bilardo nos ha dejado un legado muy fuerte, pero muy fuerte. ¿Por qué? Porque se metió tanto en nuestra vida y además logrando objetivos que él se había planteado desde un principio. A un tipo así lo adorás para siempre. Siempre nos inculcó que la vida es el grupo, el grupo. Sigan con el grupo. Ganar una Copa del Mundo no es sencillo y te da prestigio para toda la eternidad. Embed Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Diario La Capital (@diariolacapital) Tienen un vino de los campeones del mundo. ¿Cómo surgió esa iniciativa? Hace como tres años un amigo del Cabezón Ruggeri nos propuso hacer uno con la etiqueta de los campeones de México 86. Nos encantó la idea en conjunto porque hay que generar recursos. ¿Para qué? Hay gente que dentro del grupo que no está bien o no tienen trabajo. Entonces creamos una cuenta para que incluso la familia de alguno que ya no está pueda recibir algo. No es mucho, pero todos reciben lo mismo. La verdad que es algo que me da mucho placer contarlo, te diría más que hablar de la final del mundo. Es un buen vino que se está comercializando en Estados Unidos y ahora podría hacerse en China. Coincidencia con el Matador Días atrás hablando con Mario Kempes sostuvo que los campeones del 78 están un poco olvidados. ¿Qué pensás? Yo comparto lo que dice Mario, lo comparto porque lo hablamos entre nosotros. Incluso ahora después del título en el Mundial de Qatar pasaremos un poco al olvido. Pero es cierto lo que dice porque parecería que lo nuestro había tenido más valor cuando en realidad es exactamente lo mismo, una estrella. Ahora tenemos tres. Quizás tenga que ver con que pasaron más años. Embed Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Diario La Capital (@diariolacapital) Quizás se meta en el medio el tema de la Dictadura. Sí, exactamente, pero para mí tiene el mismo valor que todos los títulos. Son distintos momentos. Ahora se dirá cuál fue la mejor selección, pero es un tema aparte y que siempre estará. Como pasa cuando se instala si Maradona o Messi, cuando en realidad se debe elegir a los dos porque son diferentes. Claro, es imposible comparar. Además, antes las patadas eran tremendas y hoy el jugador está más cuidado. Hay muchas cosas a tener en cuenta, como las canchas. Hoy los futbolistas terminan su carrera y están sanos. Yo tengo los tobillos hechos pelota y la rodilla ni te cuento. Todos los días tengo que hacer algo para seguir, activar para por lo menos estar un ratito en una cancha. Los dos son nuestros, uno lo seguimos disfrutando y el otro lamentablemente ya no está. >>Leer más: Qué es de la vida de Tom Arriola y lo que pudo ser: "No alcanza con jugar bien" Vos tuviste relación con Diego en distintos momentos. Jugaste con él, compartiste muchas cosas y después fuiste uno de los que lo convenció para que venga a Newell's. Hoy se lleva adelante el juicio por su muerte. ¿Cómo te toca todo eso y haberlo visto que murió en soledad? Voy a tratar de estar lo más tranquilo posible porque desde que falleció Maradona me cuesta hablar de él. Hubo un tiempo en que no podía afrontar el tema porque me costaba. Siempre me preguntaba: "¿cómo puede ser que no pudimos hacer nada?". Ahora sólo esperamos que se haga justicia y que se sepa la verdad porque tampoco teníamos conocimiento de lo que estaba pasando. Tratamos de hablar con alguno de su núcleo para verlo y la respuesta era "todavía no está", "hablame la semana que viene". Siempre era así. No soy de culpar a nadie, pero hay imágenes que son tremendas. El tipo más conocido del mundo y con tanta gente alrededor y murió solo. Es muy fuerte. Por eso digo que uno no puede culpar, pero evidentemente algo pasó. No sé si hubo descuido, si fue porque Diego no se dejaba ayudar. Diego era muy difícil, pero cuando ves a alguien que está para atrás algo hacés. Lo llevás a la fuerza a algún centro porque se podía morir. Y se murió. Ojalá que si hubo responsables que vayan presos. Diego maradona).jpg Todos los que compartieron con él diferentes momentos resaltaron lo compañero que era y cómo defendía a los suyos. Un defensor nato, desde el que estaba arriba al más bajo. La gente conocía la faceta de futbolista y la de los problemas que ha causado, porque los ha tenido. Te cuento mi caso. Cuando sucedió lo de mi señora fue uno de los primeros en llamarme. "Gringo, estoy para todo lo que necesites, avisame". Después por un tema de mi hijo lo mismo. Él estaba en Dubai y me llamó para ponerse a disposición. Son cosas que no hace cualquiera. Diego era un grande, muy grande. Y era un gran líder. >>Leer más: Qué es de la vida de Diego Quintana: del reiki a ser técnico y el sueño de dirigir en primera Cuando estuviste en las inferiores de Newell's compartiste cancha con Gallego, Alfaro y Bielsa. ¿Qué tal era el Loco? Era de regular para abajo, ja. Jugaba de 2 y era muy aplicado. Te ordenaba. El Loco era aplicadísimo, pero no le daba. El fútbol tiene estas cosas, algunos llegamos y otros no. Jugaba con faja porque engordaba. Tuviste la chance de jugar con grandes jugadores, todos consagrados. Cuando me pongo a repasar un poco mi carrera recuerdo muchas cosas. Hincha de Newell's, mi familia igual, mi hermano (José Luis) jugó en Ñuls. Mi ídolo era Mario Zanabria y me tocó jugar con él. Al principio lo trataba de usted y me dijo, "Boludo, ¿cómo me vas a tratar de usted?" Somos compañeros". Me fui a Argentinos y me tocó Maradona. y después en Independiente a Ricardo Bochini. Increíble. Tres tipos que fueron monstruos. Giusti y su hno José Luis).jpg ¿Te pusiste a pensar alguna vez qué hubiese sido si no eras jugador y qué estarías haciendo? Es una muy buena pregunta. En Albarellos hay sólo una escuela primaria y la secundaria la hice en Coronel Bogado. Las maestras te daban una manito, ja. Y después como iba a Newell's terminé quinto en la Drago (Rosario). Pero con respecto a tu pregunta supongo que estaría trabajando en el campo. Algunas profesoras me decían que debía ir a la facultad porque tenía capacidad para interpretar las cosas. Uno no seguía estudiando, pero a los chicos les digo que lo hagan. Entrenan dos horas. Yo me achaco el no haber estudiado inglés, por ejemplo. Hay que estudiar porque no todos los jugadores de fútbol se salvan. Algunas otras entrevistas Embed - Mario Alberto Kempes Embed - ¿Qué es de la vida de Tom Arriola? Embed - Diego Quintana
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