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» Diario Cordoba
Fecha: 03/04/2025 17:26
La población de oso pardo en los Pirineos sigue una trayectoria positiva y bate un nuevo récord. Según los datos más recientes del Grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso Pardo (GSTOP), en 2024 se identificaron 96 ejemplares, 13 más que en 2023. Analizar la evolución del censo en función de las fronteras autonómicas o estatales no tiene mucho sentido, puesto que los plantígrados se mueven libremente. Pero los datos sitúan en Catalunya a 47 individuos, entre los cuales hay 21 hembras y 25 machos, además de un ejemplar sin sexo identificado. En 2024 se contabilizaron 96 ejemplares, lo que suponen 13 más que en el año anterior Uno de los aspectos más destacados de este crecimiento que se repite año a año es el aumento de crías. Durante el último año, nacieron 10 oseznos en Catalunya y 22 en toda la cordillera. Los datos del rastreo, que se realiza de manera meticulosa mediante el análisis de excrementos, huellas y observaciones directas o registradas com cámaras fotogfráficas, demuestran el éxito en la recuperación de la especie, que aún tiene cierto margen para crecer. Oseznos jugando en un árbol, captados por las cámaras de la Generalitat / Departament de Territori En 2024, se documentó la muerte o desaparición de 5 osos, la mayoría de ellos subadultos. Sin embargo, aún existen 13 ejemplares que no han sido avistados este año, pero no por ello se consideran desaparecidos. Aumenta también el área de distribución Otro dato relevante es el crecimiento del área de distribución del oso pardo, que ha aumentado en unos 100 km2 respecto al año anterior, lo que refleja una clara tendencia de expansión. La superficie total ocupada por esta especie en los Pirineos asciende a unos 7.200 km2, mientras que en Catalunya se extiende a 1.800 km2. Si al principio de la reintroducción del oso su territorio de influencia se concentraba en algunos valles muy concretos del Val d'Aran y el Pallars Sobirà, ahora estos mamíferos están llevando a cabo incursiones en nuevas zonas, en las que puede que los ganaderos y la población no estén tan acostumbrados su presencia. Población de osos en Cataluña y número de incidentes por daños / Departament de Territori Hace 20 años, observar a un oso era prácticamente imposible. Pero a día de hoy, aunque sigue siendo poco probable puesto que estos animales rehúyen la actividad humana, es más fácil que antes detectarlos. Por esta razón, la Generalitat asegura que redoblará las medidas para lograr la coexistencia entre el oso pardo y la ganadería. Pese a que los Pirineos ya dan por asumida la presencia del plantígrado, este equilibro sigue siendo uno de los desafíos más grandes en la conservación de la especie. Nuevas medidas En concreto, el Govern propone aplicar una prueba de piloto que incluye la colocación de dispositivos de geolocalización al ganado equino y bovino para mejorar la vigilancia. En los últimos años ya se ha desarrollado la estrategia de agrupamiento de rebaños y el uso de perros de protección durante la noche. En total, más de 2.500 cabezas de ganado han sido protegidas mediante estas estrategias, que también han recibido una inversión de casi 83.000 euros. Además, se ha extendido la protección a las colmenas, donde 49 asentamientos apícolas han sido equipados con cierres para evitar ataques. A medida que la población de esta especie en peligro de extinción sigue creciendo, la clave para su conservación es mantener la armonía con las actividades humanas. El balance de los últimos años demuestra que el número de ataques a vacas o caballos no crece al mismo ritmo que los ejemplares de osos, sino que se estabiliza, especialmente en los territorios más habituados. En 2024, el número de ataques fue de 17.
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