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» Diario Cordoba
Fecha: 03/04/2025 17:26
El calentamiento global y la pérdida de biodiversidad han pisado el acelerador y fenómenos extremos asociados, como sequías, lluvias torrenciales o incendios, son cada vez más violentos, por lo que urge aumentar nuestra capacidad de reforestar, el arma más efectiva para frenar el aumento de la temperatura y ganar naturaleza. Para incrementar la velocidad a la que somos capaces de recuperar y generar bosques, grandes captadores de CO2 y sustentadores de biodiversidad, Land Life y Continental Engineering Services (CES) han desarrollado un robot sembrador terrestre que multiplica las posibilidades de plantar árboles frente a humanos o drones. El robot, en fase de prototipo, ha sido diseñado en el marco del proyecto cofinanciado con fondos europeos Life Terra, que persigue fomentar la acción climática de la ciudadanía y contribuir al objetivo de la Unión Europea de plantar 3.000 millones de árboles antes de 2030 dentro de su estrategia para frenar el cambio climático. Los métodos tradicionales no bastan Los métodos tradicionales de reforestación son insuficientes para alcanzar ese objetivo. Requieren mucha mano de obra, son costosos y lentos, según el director de I+D de Land Life, Harrie Lövenstein, que ha subrayado que, en paralelo, crecen la deforestación causada por el hombre y la pérdida de masa forestal por incendios. Para acelerar el paso, han desarrollado un robot sembrador terrestre (TSR, por sus siglas en inglés) que además de permitir una mayor velocidad de plantación, abarata costes e incrementa la capacidad de combinar en una misma actuación muchas especies, algo que es más complicado de hacer con árboles de vivero. Estos árboles se plantan uno a uno y, además, requieren de largos plazos de entrega, lo que hace más difícil poder planificar con anticipación una plantación, que se hace en función de unas lluvias, a su vez, cada vez más erráticas. TSR trabaja con semillas "inactivas" que pueden distribuirse durante un período de tiempo más largo, frente al plazo que se dispone para en el caso de árboles jóvenes de vivero, que solo pueden plantarse después de lluvias suficientes para que puedan sobrevivir. Además, es capaz de trabajar en condiciones de terreno muy difíciles y, con ello, reducir el trabajo físicamente pesado, engorroso y peligroso. En tierra, mejor que desde el aire Según los creadores del robot, la siembra terrestre es más efectiva que la aérea, que antes se hacía con helicópteros y que ahora se realiza con drones y cuyas tasas de germinación son, a menudo, inferiores al 1 %. Esto se debe, según Lövenstein, a que desde el aire no se puede preparar el suelo para una correcta incrustación de las semillas, lo que requiere de deshierbe, medias para la conservación del agua para reducir el estrés de la sequía o enterrarlas a la profundidad óptima para su germinación y para reducir su depredación. Algunos de los responsables del proyecto, junto con el TSR / Efe Para solventarlo, TSR combina el uso de material de siembra mejorado y es capaz de crear una cama de siembra cónica, libre de malezas, y que atrapa el agua de lluvia, que queda retenida mediante un subsolado superficial antes de la siembra. Además, se puede regular para implantar cada semilla a la profundidad óptima para cada especie, así como sembrar combinaciones de especies diseñadas específicamente para cada "micrositio" en base a mapas desarrollados por LandLife que señalan los puntos óptimos donde las semillas tienen las mejores oportunidades de prosperar, combinados con mapas digitales de suelo, vegetación y clima. Autonomía eléctrica y otras ventajas El robot funciona con electricidad y el objetivo es que en el futuro pueda cargarse mediante paneles solares incorporados, lo que elevará su capacidad de trabajar de forma remota sin acceso a la red. Son máquinas livianas que permite una siembra mínimamente invasiva y evitan la compatación del suelo que provoca la maquineria pesada que se usa actualmente. Utilizan semillas con un recubrimiento especial que resisten las duras condiciones ambientales y permite extender la ventana de siembra de 2 a 4 veces. Reduce hasta en un 80 % el uso de semillas en comparación con métodos como el aéreo, lo que es crucial dada la escasez de semillas de alta calidad. En lugar de hileras rectas y uniformes, esta tecnología permite un enfoque más natural y diverso para la plantación. Su uso beneficia especialmente la plantación de árboles en parcelas degradadas con pendientes superiores al 15-30 %.
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