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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 02/04/2025 14:33
El 23% de las pymes industriales asegura haber perdido ventas en el mercado interno por la competencia de productos importados En medio de un escenario de baja actividad y cambios profundos en la política comercial del país, las pequeñas y medianas empresas industriales alertan por el impacto creciente de las importaciones sobre su producción y su participación en el mercado interno. Así lo señala un reciente informe de la Fundación Observatorio PyME (FOP), que relevó el clima entre firmas manufactureras de entre 10 y 250 empleados durante el último trimestre de 2024. Según el estudio, el 40% de estas empresas considera que las importaciones representan una amenaza directa, y un 23% reportó haber perdido participación en el mercado local. Entre las firmas que se sienten amenazadas, esa caída asciende al 56%, lo que marca una señal de alerta respecto de la capacidad de las PyMEs para competir con productos del exterior. Desde la asunción del nuevo gobierno, las autoridades impulsaron un giro significativo en la política comercial, orientado a desregular el comercio exterior, facilitar las importaciones y abrir el mercado con el objetivo de contener los precios internos. Entre las medidas más relevantes, se incluyen la eliminación de restricciones para importar bienes de consumo, la suspensión temporal de percepciones de IVA e Impuesto a las Ganancias para productos de la canasta básica y la posibilidad de pagar las importaciones en plazos más cortos. También se redujeron fuertemente muchos aranceles y se eliminó el Impuesto Pais. Estas iniciativas, según el Ministerio de Economía, buscan fomentar la competencia para forzar una baja en los precios. Sin embargo, desde el sector PyME advierten que esta apertura no solo impacta en los precios, sino también en la producción y el empleo, ya que muchas empresas no pueden competir en igualdad de condiciones con productos importados. La apreciación cambiaria registrada tras la devaluación inicial y el posterior anclaje del tipo de cambio oficial —en un contexto de inflación todavía elevada— también favoreció la entrada de bienes del exterior, abaratando su costo relativo frente a la producción nacional. Impacto sectorial y origen de la amenaza El informe de la FOP detalla que los sectores más afectados son los de la industria textil, cuero y calzado (donde el 67% de las empresas se siente bajo amenaza importadora), y la industria metalmecánica (con un 54%). Estos rubros, históricamente sensibles a la competencia externa, enfrentan además una caída significativa en los niveles de demanda interna. El sector textil es uno de los más afectados por la apertura de las importaciones EFE/ Cristina Terceiro En cuanto al origen de los productos importados que preocupan al sector, predominan los provenientes de China y Brasil, aunque también se duplicó la percepción de amenaza por parte de las importaciones provenientes de Chile. Estrategias defensivas y caída del empleo Frente a esta situación, muchas PyMEs adoptaron estrategias defensivas para reducir costos, entre ellas la suspensión de trabajadores y la reducción de personal. El empleo industrial en este segmento empresarial sufrió en 2024 una caída comparable a la registrada en 2009, en plena crisis financiera internacional. Estas medidas reflejan no sólo el impacto directo de la competencia externa, sino también la imposibilidad de muchas empresas de trasladar sus costos a precios en un contexto recesivo y de caída del consumo interno. Sustitución de producción local Una de las consecuencias más visibles de este proceso es la sustitución de producción nacional por importaciones, tanto en insumos como en productos terminados. Según el estudio, el 18% de las PyMEs industriales reemplazó insumos locales por importados durante 2024, y un 30% espera incrementar ese tipo de compras en 2025. En cuanto a productos terminados, el 7% ya sustituyó su producción por bienes importados, y un 18% prevé hacerlo el próximo año. Este fenómeno plantea un riesgo no solo para el tejido productivo, sino también para la sustentabilidad del empleo industrial, ya que implica una pérdida de valor agregado local. El proceso de apertura comercial genera impactos ambiguos para el sector manufacturero. Si bien algunas empresas valoran el acceso facilitado a insumos, componentes y tecnología, la competencia creciente que esto implica puede debilitar a las firmas menos competitivas. El informe del Observatorio PyME incluye una selección de las políticas de desburocratización y facilitación de importaciones que más impacto ejercen sobre las PyMEs industriales, aunque no todas las empresas cuentan con la misma capacidad para aprovechar estas condiciones. Desde el sector empresarial se reclama un enfoque más equilibrado que contemple medidas de protección y promoción para la industria local, especialmente en un contexto de fuerte contracción de la actividad económica y dificultades para sostener el empleo. Perspectivas De cara a 2025, el panorama para las PyMEs industriales se mantiene incierto. Las expectativas de mayor ingreso de productos importados, sumadas a la debilidad del mercado interno, configuran un escenario desafiante. El grado de recuperación dependerá en gran parte de las condiciones macroeconómicas, la evolución del tipo de cambio real y las políticas que adopte el Gobierno para equilibrar la competencia externa con el sostenimiento del aparato productivo nacional, aseguran los empresarios.
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