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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 28/02/2025 03:22
Luis Caputo, ministro de Economía La última licitación de títulos efectuada por el Tesoro llegó con señales importantes de parte del Gobierno. La suba de tasas en relación a los precios de los mismos bonos en el mercado secundario refleja la preocupación por sostener la demanda de pesos, en un contexto de mayor incertidumbre internacional y también local. La tasa para los distintos títulos colocados se ubicó en niveles que oscilaron el 35% y el 36% anual en pesos. Estos rendimientos comparan con niveles de inflación que, de acuerdo al último Relevamiento de Expectativas de Mercado, se ubicaría en niveles menores al 25% en todo 2025. Pero sobre todo es una tasa que supera largamente la política de ajuste del dólar oficial, que bajó a solo 1% mensual desde este mes. De esta forma, el rendimiento mensual en pesos es más del doble que el incremento del dólar. La señal para los exportadores es potente: cuanto antes liquiden las divisas mejor, tanto para aprovechar la baja de retenciones para el campo como para quedar invertidos en pesos. El peor negocio, desde esta perspectiva especialmente para el agro sería no vender. La señal también apunta a los inversores. Además del ajuste mensual de solo 1% del tipo de cambio oficial, el equipo económico viene dando muestras de su compromiso por evitar que los dólares financieros se disparen. La brecha se mantiene por debajo del 15% y los esfuerzos están puestos en que no genere ruido en los próximos meses. Por lo tanto, el mensaje es que el carry trade goza de buena salud. Aunque no hay certezas de lo que puede pasar con el dólar, claramente el compromiso oficial es mantenerlo lo más tranquilo posible para que mantenga su atractivo la inversión en pesos, especialmente comprando bonos o incluso realizando plazos fijos. Daniel Artana, economista jefe de FIEL, consideró que “los niveles de tasa altos que maneja el Gobierno algo nos están diciendo. Es evidente que quieren evitar cualquier ruido mientras no se cierre la negociación con el FMI. Pero hoy para que los inversores se queden en pesos están precisando tasas reales más altas. Es una señal que no se puede obviar”. La situación de los mercados internacionales desde ya agrega incertidumbre y volvió a golpear a los activos argentinos. Lo más llamativo fue el nuevo incremento del riesgo pais a niveles de 769 puntos básicos. Sin embargo, los tipos de cambio prácticamente no se movieron, aunque a priori este impacto sobre bonos y acciones en alguna medida también debería pegarle como mínimo a los dólares financieros. El repunte de la inflación que se espera para febrero, sobre todo por el incremento de la carne, también puede justificar que se insista con tasas algo más altas. El Tesoro consiguió de hecho un refinanciamiento del 165% de los vencimientos, lo que implica que se absorbieron del mercado alrededor de 1,74 billones de pesos, depositados en la cuenta en el BCRA, según explicó el propio secretario de Finanzas, Pablo Quirno. Entre los inversores crece la ansiedad por la marcha de la negociación con el FMI y en qué momento llegará el acuerdo. El ministro de Economía, Luis Caputo, reiteró que será dentro del primer cuatrimestre. Pero para el mercado esperar dos meses más parece mucho tiempo. Además falta despejar incógnitas muy relevantes: a cuánto ascenderá el desembolso para fortalecer reservas y si se podrá mantener el actual régimen cambiario al menos hasta las elecciones de octubre, como paso previo para la salida del cepo. En la medida que se sigan estirando los tiempos, lo más probable es que el mercado local continúe débil y que resulte muy difícil mejorar el balance del Banco Central.
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