28/02/2025 07:56
28/02/2025 07:55
28/02/2025 07:55
28/02/2025 07:55
28/02/2025 07:54
28/02/2025 07:54
28/02/2025 07:54
28/02/2025 07:53
28/02/2025 07:53
28/02/2025 07:52
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 28/02/2025 02:57
Es crucial implementar políticas y programas que promuevan la igualdad de género en la educación continua. - (Imagen Ilustrativa Infobae) La educación continua es una de las tendencias esenciales para el desarrollo profesional y personal en el siglo XXI. Impulsada por la transformación digital, la automatización y las cambiantes exigencias del mercado laboral, lo que también se conoce como Life Long Learning requiere una constante adaptación y adquisición de nuevas habilidades. Por ello, es fundamental analizar las líneas emergentes desde una perspectiva de género para garantizar la inclusión de las mujeres dentro de las mismas. A pesar de los beneficios que ofrece la educación continua, persisten múltiples desafíos que dificultan la participación femenina. En México y Latinoamérica, las mujeres han mostrado un interés creciente en diversas áreas clave para su desarrollo profesional, aunque enfrentan diversas barreras. Por ejemplo, un estudio global de género publicado en 2020 por el Foro Económico Mundial (FEM) reveló que solo el 22% de los profesionales de la inteligencia artificial a nivel mundial son mujeres, en comparación con el 78% que son hombres. El informe recalcó que esto se debe en parte a la lejanía entre el género femenino y las matemáticas y las ciencias, pero también a falta de oportunidades - o de la divulgación de las mismas- para continuar con el aprendizaje de estas nuevas tecnologías. ¿Cuáles son los retos de las mujeres en la educación continua? (Imagen Ilustrativa Infobae) Uno de los principales desafíos es el acceso a habilidades de liderazgo, el cual es esencial para aumentar la participación femenina en puestos directivos. Sin embargo, la representación de las mujeres en estos cargos sigue siendo limitada en comparación con la de los hombres. Factores como los estereotipos de género, los sesgos inconscientes, la falta de modelos a seguir y las dificultades para conciliar las responsabilidades familiares y laborales han obstaculizado su avance. Un artículo de Martha P. Chicharro, especialista en educación e integrante de Mujeres por la Educación, también apunta que la formación en competencias digitales se ha convertido en un requisito esencial en el mundo laboral actual. Sin embargo, las mujeres continúan subrepresentadas en las áreas de tecnología de la información y la comunicación (TIC). Si las mujeres pueden seguir con su formación en competencias digitales, pueden adquirir habilidades necesarias para participar plenamente en la economía digital, acceder a mejores oportunidades laborales y emprender en el sector tecnológico. Otro factor relevante es el emprendimiento, el cual representa una vía para la independencia y flexibilidad laboral. En los últimos años, la participación femenina en estas actividades ha aumentado considerablemente, por lo que es necesario seguir enriqueciendo su formación para crecer sus negocios, generar ingresos, empleo y crecimiento económico en sus comunidades. Finalmente, la formación en bienestar y desarrollo personal también es una prioridad para muchas mujeres. Aspectos como la gestión del estrés, la inteligencia emocional y la conciliación laboral-personal resultan fundamentales para mejorar su calidad de vida y la de sus familias. ¿Qué hacer para incluir a las mujeres en la educación continua? Abordar las tendencias en EC desde una perspectiva de género es un paso fundamental hacia la construcción de una sociedad más equitativa. Para garantizar que el aprendizaje continuo sea inclusivo y equitativo, es necesario implementar programas y políticas que atiendan las necesidades específicas de las mujeres. Una estrategia clave es la flexibilidad horaria, que permite adaptar los programas formativos a las responsabilidades familiares y de cuidado, las cuales principalmente recaen en las mujeres. Ofrecer horarios flexibles, modalidades de aprendizaje a tiempo parcial y opciones de estudio en línea facilita la conciliación de la formación con la vida personal y laboral. Asimismo, la expansión de modalidades en línea resulta fundamental para brindar acceso a la educación a un mayor número de mujeres, eliminando barreras geográficas y permitiendo la participación desde cualquier lugar con conexión a internet. También es crucial que los programas aprendizaje aborden las necesidades e intereses de las mujeres, enfocándose en áreas de alta demanda laboral y ofreciendo oportunidades de crecimiento profesional. El apoyo económico es otro factor determinante, por lo que implementar becas, préstamos con bajos intereses y otras formas de financiamiento puede ayudar a las mujeres a superar las barreras económicas que les impiden acceder a los programas de educación continua. Además, la creación de redes de apoyo entre mujeres favorece el desarrollo de espacios de mentoría, colaboración y empoderamiento, contribuyendo al éxito y la permanencia en los programas de formación. Para mejorar las condiciones de acceso al aprendizaje a lo largo de la vida, es fundamental que las empresas y organizaciones reconozcan su importancia en el desarrollo profesional de las mujeres e implementen políticas que faciliten su participación. Además, resulta esencial garantizar que las mujeres puedan acceder a programas en línea mediante la provisión de conectividad, dispositivos digitales y capacitación en habilidades tecnológicas.
Ver noticia original