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» tn24
Fecha: 26/02/2025 10:50
El Ejecutivo provincial resolvió la expulsión de dos trabajadoras del Centro Especializado de Hemoterapia tras una investigación que reveló graves irregularidades en el manejo de hemocomponentes. Pacientes en hospitales de Chaco y un niño derivado a Buenos Aires recibieron transfusiones con sangre contaminada con VIH y Chagas. El Gobierno del Chaco dispuso la cesantía de dos empleadas del Centro Especializado de Hemoterapia, dependiente del ex Ministerio de Salud Pública, luego de un sumario administrativo que evidenció serias negligencias en el desbloqueo y la entrega de hemocomponentes. Según la investigación, la falta de controles derivó en la transfusión de sangre contaminada con VIH y Chagas a pacientes en hospitales chaqueños y a un niño derivado a la Ciudad de Buenos Aires. El caso salió a la luz el 27 de noviembre de 2019, cuando la jefa de Hemoterapia del Hospital Garrahan solicitó investigar la hemovigilancia del paciente A.A.M., internado en terapia intensiva tras ser trasladado desde Chaco. Las averiguaciones confirmaron que la unidad sanguínea identificada con el número 19009129, enviada al Hospital Pediátrico Avelino Castelán, resultó reactiva para el anticuerpo VIH y el antígeno P24, lo que evidenció una falla grave en los controles. El sumario reveló que, en el turno noche del 23 de septiembre de 2019, las agentes Graciela Verónica Encina y Bárbara Maura Molina no completaron correctamente el proceso de eliminación de plasma contaminado, lo que permitió que el 11 de octubre una unidad de Plasma Fresco Congelado con VIH fuera entregada al hospital pediátrico y utilizada en un paciente sin los controles adecuados. Asimismo, el 26 de septiembre, una unidad de plasma con reactivo para Chagas fue enviada al Hospital Perrando, donde también fue transfundida a un paciente. La investigación determinó que las trabajadoras no lograron desvirtuar los cargos en su contra y que su omisión de controles representó una violación grave a los protocolos sanitarios, poniendo en riesgo la salud de los pacientes. El Ejecutivo provincial resolvió aplicar la máxima sanción disciplinaria, cesanteando a las dos empleadas y dejando en evidencia las fallas del sistema, que desde 2013 carece de un software informatizado para el desbloqueo de hemocomponentes, lo que aumenta el riesgo de errores humanos en un área sensible para la salud pública.
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