Federal A: La fortaleza del Núñez y el cerrojo defensivo para alimentar la ilusión en la Reválida
Por Ariel González DuréEl factor determinante a lo largo de todo el año fue la enorme disparidad entre el rendimiento en el Estadio Manuel y Ramón Núñez y las actuaciones
Por Ariel González Duré El factor determinante a lo largo de todo el año fue la enorme disparidad entre el rendimiento en el Estadio Manuel y Ramón Núñez y las actuaciones a domicilio. En Concepción del Uruguay, el Lobo construyó una fortaleza inviable para la mayoría de los rivales.
Anotar 18 de sus 21 goles totales en casa y lograr 8 victorias no solo salvó al equipo de complicaciones mayores con la tabla general, sino que fue la nafta que empujó la clasificación en la Reválida. Frente a su público, el equipo mostró su mejor versión: un bloque agresivo, con transiciones rápidas y mucha contundencia en las áreas.
Sin embargo, el déficit como visitante fue alarmante y representó el principal techo futbolístico del plantel. Convertir apenas 3 goles en 13 presentaciones fuera de la Histórica (un promedio de 0.23 goles por encuentro) expuso un patrón preocupante: le costó horrores asumir la iniciativa, generar circuitos de juego claros bajo presión y sostener la tenencia del balón lejos de su ambiente.
Esta carencia fue la razón directa por la cual no logró pelear en los puestos de vanguardia de la Zona A en la Primera Fase, quedando relegado al grupo de la Reválida.
Lo verdaderamente encomiable del ciclo fue la mutación competitiva en la Fase Reválida. Lejos de caer en el desaliento o la desesperación, el cuerpo técnico Martín Pinilla, Luciano Leguizamón reordenó las prioridades tácticas priorizando el orden del medio hacia atrás.
Recibir solo 3 goles en 8 partidos durante esta segunda etapa transformó a Gimnasia en un equipo pragmático, áspero y sumamente incómodo. Esa solidez defensiva compensó la falta de vuelo futbolístico y le dio la templanza necesaria para abrochar el pase a la eliminación directa.
De cara al cruce mano a mano contra 9 de Julio de Rafaela en la Segunda Etapa de la Reválida, la hoja de ruta es clara. En series cortas de 180 minutos, la capacidad de sostener el arco en cero de visitante será el primer gran objetivo.
Si Gimnasia logra arañar un resultado positivo o mantener la llave abierta en el partido de ida fuera de casa, el peso específico y la efectividad del Estadio Núñez en la vuelta pueden convertirse en el factor decisivo para seguir soñando en el torneo.