Operaron con éxito a la mujer de 82 años gravemente herida por ataque de un pitbull
Presentaba una severa quebradura expuesta tras las mordeduras del perro. Fue derivada a la Clínica San Isidro de Jesús María, tras complicaciones logísticas con Pami. El perro, que ya tenía antecedentes de ataques, fue sacrificado por los vecinos.
Villa Allende. Operaron con éxito a la mujer de 82 años gravemente herida por ataque de un pitbull
Presentaba una severa quebradura expuesta tras las mordeduras del perro. Fue derivada a la Clínica San Isidro de Jesús María, tras complicaciones logísticas con Pami. El perro, que ya tenía antecedentes de ataques, fue sacrificado por los vecinos.
La mujer de 82 años que fue violentamente atacada por un perro de la raza pitbull en la ciudad de Villa Allende superó una compleja intervención quirúrgica. La paciente ingresó al quirófano con un cuadro traumatológico de extrema gravedad tras las heridas sufridas.
Según la información aportada por fuentes cercanas al caso, el foco principal de la operación fue la reconstrucción integral de una de sus extremidades inferiores. La víctima presentaba una severa quebradura expuesta a la altura del fémur como consecuencia directa de la fuerza del ataque.
Al salir de la sala de cirugía, el equipo médico confirmó que lograron colocarle un implante específico en el hueso afectado. Este delicado procedimiento traumatológico marca el primer paso para la reconstrucción total de la pierna gravemente lesionada por el animal.
La jubilada permanece bajo estricta observación médica. Se encuentra internada en las instalaciones de la Clínica San Isidro, un centro de salud de índole privada en la ciudad de Jesús María.
Los profesionales evalúan su evolución clínica de manera constante. El objetivo médico fundamental durante las próximas horas será prevenir el desarrollo de posibles infecciones severas que suelen derivarse de las mordeduras profundas de los animales.
El complejo operativo de traslado y la cobertura médica
La llegada de la víctima al quirófano de la clínica en Jesús María estuvo precedida por un tenso operativo de asistencia sanitaria.
Inmediatamente después del ataque en la vía pública, la situación generó un fuerte desconcierto operativo.
En un primer momento, el servicio de emergencias médicas enfrentó importantes demoras para brindar la asistencia inicial. La unidad de traslado tardó en llegar al lugar de los hechos debido a las dificultades logísticas para coordinar el destino hospitalario adecuado.
Esta complicación se originó porque el personal de emergencias no lograba definir a qué institución médica derivar a la paciente. La principal traba operativa estuvo vinculada a las gestiones requeridas por la cobertura de salud de Pami que posee la jubilada.
Ante la premura del caso, la mujer fue trasladada de urgencia al Hospital Provincial Profesor Miguel Urrutia. Este centro de salud público, ubicado en la vecina localidad de Unquillo, ofició como el primer punto de contención sanitaria.
Sin embargo, al ingresar a la guardia, los médicos del hospital constataron que el cuadro clínico excedía sus capacidades de resolución inmediata. La magnitud de la fractura expuesta requería de insumos y recursos traumatológicos de mayor complejidad.
Frente a esta situación, y considerando las opciones disponibles dentro de la cartilla prestacional de la paciente, se reactivó el operativo de derivación. La búsqueda se orientó a encontrar la institución médica que pudiera brindar la respuesta quirúrgica más rápida.
Finalmente, la Clínica San Isidro fue confirmada como la mejor alternativa para recibir a la paciente. En esa institución, la mujer de 82 años pasó su primera noche alojada en la sala de terapia intensiva.
Durante esas horas críticas previas a la operación, el personal de enfermería de la clínica realizó un exhaustivo trabajo de estabilización. La paciente recibió las primeras curaciones y un profundo desinfectado de las heridas provocadas por el pitbull en diversas partes de su cuerpo.
Terror en el barrio Lomas Sur
El grave hecho que desencadenó esta urgencia médica ocurrió durante la tarde del martes. El escenario principal de la agresión fue la calle Barcelona al 1.700, en pleno barrio Lomas Sur, de Villa Allende.
La mujer caminaba de manera habitual por el sector cuando fue sorprendida repentinamente por el animal catalogado como potencialmente peligroso (PPP). Según los testimonios recolectados, el pitbull se encontraba deambulando completamente suelto.
Los vecinos de la zona advirtieron además una clara falta de controles de seguridad sobre el animal. El perro transitaba por la calle sin contar con la correa de sujeción y sin el bozal reglamentario obligatorio para este tipo de razas. El ataque fue directo contra la mujer mayor.
Desde el área de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Villa Allende precisaron que la primera alerta sobre el suceso ingresó a las 15:15 a través de la línea de emergencias 103.
La desesperada intervención vecinal
La supervivencia de la jubilada dependió de forma exclusiva de la rápida reacción de los vecinos. Al escuchar los reiterados pedidos de auxilio, varios residentes salieron de sus viviendas para intentar frenar la tragedia.
Los vecinos intentaron por todos los medios físicos liberar a la mujer de las fauces del perro. Sin embargo, la persistencia del ataque y la fuerza del animal tornaron imposible separar al pitbull mediante simples forcejeos manuales.
Ante la inminencia de un daño mayor, los residentes del sector tuvieron que tomar una decisión extrema. Utilizaron un arma blanca para agredir de forma directa al perro y obligarlo finalmente a soltar la pierna de la víctima.
Como consecuencia de esta intervención de rescate, el animal perdió la vida en el lugar del hecho. Los vecinos intentaron rescatar a la señora y tuvieron que agredir al animal para que la soltara, ratificaron las fuentes oficiales.
Tras la muerte del pitbull, la tensión se apoderó de todo el vecindario. Las autoridades locales confirmaron que las personas que le salvaron la vida a la jubilada ahora tienen temor de brindar testimonios a raíz de presuntas amenazas recibidas por parte del dueño del animal.
Un peligro con antecedentes
La preocupación en Villa Allende se multiplicó al confirmarse un dato oficial alarmante sobre el perro involucrado. Desde Seguridad Ciudadana ratificaron que el pitbull ya contaba con un grave antecedente por otro ataque registrado durante el año 2024 en la misma cuadra.
En aquel episodio, la víctima fue Noemí, otra mujer del barrio de 60 años de edad. Esta vecina todavía conserva en uno de sus brazos las marcadas cicatrices que le dejaron las mordeduras de este mismo perro en la vía pública.
La agresividad del animal ya había quedado expuesta en aquel ataque previo, donde incluso llegó a morder a su propio dueño. Sin embargo, las medidas institucionales adoptadas en aquel momento no lograron prevenir el reciente ataque a la jubilada.
El perro fue llevado a la Justicia, lo entregaron, y no sé qué decidió, que lo entregó de nuevo a esta familia, explicaron las autoridades municipales, cuestionando abiertamente la restitución del animal a sus propietarios originales tras la primera denuncia.
Actualmente, la Justicia mantiene abierta una investigación formal sobre el suceso. El primer objetivo de la fiscalía es determinar las circunstancias precisas bajo las cuales el perro logró salir a la calle sin supervisión.
A la par, el proceso judicial buscará reconstruir al detalle el accionar de los vecinos durante el rescate y establecer las responsabilidades penales de los dueños, quienes permitieron que un animal con antecedentes de violencia pusiera nuevamente en riesgo la vida de los ciudadanos.