Hallaron muerto a un exfuncionario que debía afrontar un juicio por corrupción
Guillermo Bellingi, exsubdirector general de la Procuración durante la gestión de Alejandra Gils Carbó, tenía 55 años y debía afrontar en 20 días un juic
Guillermo Bellingi, exsubdirector general de la Procuración General de la Nación durante la gestión de Alejandra Gils Carbó, fue encontrado muerto en la vía pública en Villa Elisa, partido de La Plata. Tenía 55 años y su fallecimiento se produjo a menos de tres semanas del inicio del juicio oral en el que debía responder junto con la exprocuradora por presuntas irregularidades en la compra de un edificio para el organismo. La investigación policial contempla entre sus hipótesis la posibilidad de una autolesión.
El cuerpo fue hallado en la calle 8, entre 406 y 407, después de que una persona que circulaba por el lugar advirtiera su presencia y diera aviso al 911. De acuerdo con los informes policiales, Bellingi llevaba un buzo verde, jean y zapatos marrones. Presentaba una herida de arma blanca en el pecho y restos de sangre en la zona del tórax. A pocos metros, los investigadores encontraron un cuchillo con mango de madera tipo criollo, su correspondiente vaina y una mochila azul.
Los efectivos también encontraron junto al cuerpo la billetera, el teléfono celular y el reloj de Bellingi. Estos elementos quedaron incorporados a las actuaciones destinadas a establecer las circunstancias de la muerte. El caso se encuentra bajo investigación y, de acuerdo con la información difundida, todavía no existe una confirmación oficial sobre la causa y la mecánica del fallecimiento.
La muerte ocurrió cuando faltaban aproximadamente 20 días para el comienzo del debate oral por la adquisición del inmueble ubicado en Perón 667, donde funcionan dependencias de la Procuración General de la Nación. En ese proceso también debía ser juzgada Gils Carbó, quien estuvo al frente del Ministerio Público Fiscal durante el período en que se concretó la operación y fue procesada en 2017 antes de presentar su renuncia al cargo.
Bellingi había ocupado el cargo de subdirector general de la Procuración durante la gestión de Gils Carbó y tuvo intervención en el proceso de adquisición del inmueble. La operación se realizó mediante una licitación en la que también participó Juan Carlos Thill, medio hermano de Bellingi. Thill intervino como asesor de la inmobiliaria que, a su vez, trabajó para Arfinsa, la empresa que vendió el edificio a la Procuración.
El inmueble de la calle Perón 667 fue adquirido por la Procuración General de la Nación por $43.850.000. Según la investigación que derivó en el juicio, durante el proceso existieron comisiones vinculadas con la operación. Juan Carlos Thill cobró $3 millones por su intervención, mientras que la inmobiliaria que asesoró a la empresa vendedora recibió una comisión de $7,7 millones. Los contratos relacionados con esas comisiones fueron firmados antes de que la licitación se hiciera pública con el nombre de la empresa ganadora.
La investigación judicial sostuvo que la licitación fue direccionada para favorecer la adquisición del inmueble y, a partir de esa hipótesis, el juez Julián Ercolini elevó a juicio oral a Gils Carbó y Bellingi. El exfuncionario, además, había sido separado de la Procuración luego de que trascendiera la participación de su medio hermano en la operación y se inició un sumario administrativo. Ahora, su muerte interrumpe su participación personal en el proceso penal que debía comenzar en las próximas semanas, mientras la Justicia intenta determinar qué ocurrió en la calle de Villa Elisa.