A más de un año del femicidio de Romina Ibarra, la familia teme una nueva postergación del juicio - Diario La Mañana
A más de un año del femicidio de Romina Marisol Ibarra , su familia continúa reclamando que se concrete el juicio oral contra el acusado. La docente, de 38 años, fue asesinada el 11 de febrero de 2025 y, pese a que la causa ya fue elevada a juicio, el debate todavía no pudo comenzar. La audiencia estaba prevista para el 18 de agosto, pero ese mismo día el imputado se negó a salir de su celda y solicitó el cambio de su defensor oficial. Familiares y testigos permanecieron más de tres horas en los tribunales esperando el inicio del debate, que finalmente fue suspendido. Cynthia Ibarra, hermana de Romina, explicó que el nuevo defensor también solicitó una junta médica, prevista en el artículo 69 del Código Procesal Penal de la provincia, para determinar si el acusado está en condiciones de afrontar el proceso. Sabemos que él tiene el derecho, pero, así como él tiene derechos, no se piensa en los niños, en este caso en las dos hijas que dejó sin su mamá, sostuvo a L a Mañana . La familia todavía no tiene fecha para la junta médica. Según explicó Cynthia, el procedimiento contempla tres o cuatro revisiones y podría extenderse durante varios meses, por lo que una nueva fecha para el juicio podría recién definirse el próximo año. Ante la presentación de la defensa, la familia propuso un perito de parte para que participe de la evaluación: Teníamos solamente tres días para presentar un escrito. Entonces, nosotros lo que hicimos con nuestro abogado fue presentar un perito, explicó. La demora genera indignación y preocupación entre los familiares. El proceso judicial, además del dolor, causa indignación. Cómo el victimario tiene más derechos que la víctima, afirmó Cynthia. La causa está caratulada como homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, es decir, femicidio. El acusado es la expareja de Romina y padre de sus dos hijas. Según el relato de la familia, antes del crimen habían existido episodios de violencia, denuncias y medidas de restricción. La última prohibición de acercamiento había sido dispuesta el 25 de diciembre de 2024, unos meses antes del femicidio. Para la familia, el juicio debe terminar con una condena ejemplar. La justicia para nosotros sería la perpetua, manifestó Cynthia. El acompañamiento a las hijas Tras el femicidio, las dos hijas de Romina quedaron bajo el cuidado de la familia materna. Cynthia explicó que obtuvo la tutela y que actualmente las niñas cuentan principalmente con el acompañamiento de sus familiares. También, se encuentra en trámite el acceso a los beneficios establecidos por la Ley Brisa. En cuanto a la asistencia psicológica, la familia cuestionó la falta de continuidad del acompañamiento estatal. Cuando falleció mi hermana, se llenó de psicólogos del Ministerio, pero después de esa fecha, nadie. No pasó nada, no hubo más acompañamiento de ninguna parte, relató. Actualmente, el tratamiento psicológico se realiza de manera particular y es afrontado por la familia. Que no se olvide Cynthia también contó que la familia se siente aislada en el barrio donde ocurrió el crimen y que algunos vecinos evitan involucrarse por temor. Ante la nueva postergación, decidieron reforzar la difusión pública del caso para evitar que pierda visibilidad: Principalmente, queremos que el caso se haga viral, que llegue a más familias, que no quede guardado y que no se olvide. Para la familia, volver a prepararse para un juicio que finalmente no comenzó significó atravesar nuevamente el dolor. Una semana antes teníamos que volver a estudiar el caso. Nos preparamos para ese día, el debate que no se hizo. Y volver otra vez a esperar, eso es lo que nos indigna más. Es agotador mentalmente, concluyó.