Axel Kicillof acusó a Javier Milei de un plan de exterminio de la industria nacional
Axel Kicillof habló ante industriales en Morón y lanzó su acusación más dura contra Javier Milei: advierte que hay un plan de exterminio de la industria nacional Qué dijo sobre el rol del Estado, los indicadores económicos que el Gobierno celeb
En el Día de la Industria, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó un masivo encuentro con empresarios, referentes sindicales y representantes del entramado productivo en las instalaciones del Parque Industrial Tecnológico Aeronáutico de Morón (PITAM), donde acusó al presidente Javier Milei de ejecutar un plan de exterminio de la industria nacional.
El mandatario bonaerense dio el discurso de cierre del acto y responsabilizó de manera directa a la Casa Rosada por la recesión que atraviesan las empresas y las PyMEs de todo el país. Si hoy le va mal al sector industrial argentino y bonaerense es porque hay un responsable y es el señor Javier Milei, sostuvo Kicillof.
El gobernador remarcó que, a diferencia de otros ciclos históricos, la crisis actual no responde a factores fortuitos ni a variables externas, sino a lo que definió como un sesgo deliberado de la política económica conducida desde la Casa Rosada.
Plan de exterminio y cuestionamientos a la macroeconomía oficial
Durante su exposición, Kicillof reformuló el diagnóstico que solía utilizar para describir los procesos de contracción fabril. Yo lo llamaba industricidio y ahora lo llamo plan de exterminio de la industria nacional, afirmó, y argumentó que el verdadero objetivo de la administración libertaria es quebrar la estructura productiva existente para forzar una primarización del país.
Según su visión, no se trata de un fenómeno casual ni coyuntural, sino de un plan sistemático que constituye una decisión inadecuada, criminal y suicida para la soberanía nacional, a la que atribuyó el deterioro del tejido productivo argentino.
El gobernador refutó además el relato oficial sobre el libre mercado, al sostener que desde la Casa Rosada se utiliza un Estado fuerte e intervencionista para aplicar, en los hechos, una política activa de desindustrialización.
Bajo este esquema, Kicillof subrayó que la crisis atraviesa de manera transversal a las cadenas de valor, donde diez de cada diez sectores productivos muestran números en rojo, y cuestionó los fundamentos ideológicos del Ejecutivo al señalar que ni son anarcocapitalistas ni responden a la escuela austríaca, están interviniendo la economía para modificar de raíz la matriz productiva.
En esa misma línea, el mandatario sostuvo que los indicadores macroeconómicos que el Gobierno exhibe como un éxito son, paradójicamente, los mismos factores que están fundiendo y quebrando al entramado PyME nacional.
Estado presente, coherencia política y modelo de desarrollo
En otro tramo de su discurso, Kicillof defendió su postura al asegurar que mantuvo la coherencia en la defensa de la industria durante los gobiernos de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal y en la gestión de Alberto Fernández, marcando una continuidad en su mirada sobre el rol productivo del Estado.
El mandatario enfatizó que en las potencias globales el desarrollo tecnológico e industrial siempre ha estado respaldado por un sector público activo. En los lugares donde hay desarrollo tecnológico, donde la industria funciona, siempre hay Estado. No ocurre de manera espontánea. En todos los países que han triunfado siempre han tenido al Estado como uno de los partícipes centrales, como también la planificación estatal y las decisiones políticas, aseguró.
Siguiendo esa línea conceptual, recalcó que no hay Nación sin industria ni tampoco hay industria sin Nación, e increpó con dureza el ajuste sobre las instituciones del conocimiento al señalar: Hoy tenemos un Gobierno Nacional que ha venido a destruir la industria, la ciencia y la universidad.
En contraste con la postura nacional, sostuvo que con la misma estructura tributaria bonaerense a las empresas les iba bien en etapas previas, por lo que desestimó que la carga impositiva provincial sea la causa del freno fabril.
Respaldo político, presencia empresarial y mensaje de cambio
El encuentro celebrado en una de las naves del predio aeronáutico de Morón contó con un fuerte despliegue de autoridades institucionales y empresarias, en el marco de las críticas de Kicillof al presunto plan de exterminio de la industria nacional.
Kicillof estuvo acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario; el intendente local Lucas Ghi; el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa; el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el ministro de Trabajo, Walter Correa; el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; la jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez; el titular del Banco Provincia, Juan Cuattromo; y el director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard.
Por parte del sector privado y de las entidades gremiales empresarias, las exposiciones principales estuvieron a cargo de Elio Del Re, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), junto a dirigentes y portavoces del sector naviero, del juguete y de la industria cervecera, que también describieron el impacto de la recesión sobre sus actividades.
Pese al duro diagnóstico que presentó, el gobernador bonaerense concluyó con un mensaje de esperanza sobre un eventual giro en la política económica. La buena noticia es que con otro rumbo se puede revertir la situación. Es la política económica y es responsabilidad de todos los partidos, afirmó, al cerrar el acto por el Día de la Industria.