Rubio abrió la puerta al diálogo con Irán y endureció la advertencia - Informe Digital
Dijo que Washington sigue dispuesto a negociar, pero acusó a Teherán de incumplir acuerdos y amenazar Ormuz.
Marco Rubio afirmó que Estados Unidos sigue dispuesto a negociar con Irán, aunque acusó a Teherán de no cumplir sus compromisos y de no tomar en serio las conversaciones. La definición llegó en Manila, en medio de una nueva escalada militar y con el estrecho de Ormuz otra vez en el centro de la tensión global.
El secretario de Estado habló durante una reunión con ministros de Exteriores de la ASEAN y buscó combinar apertura diplomática con una advertencia dura: si Irán insiste en controlar el paso marítimo, dijo, se pondría en riesgo la libertad de navegación y el comercio internacional.
Quiero reiterar una vez más que Estados Unidos siempre está comprometido con la diplomacia. Somos de mente abierta y siempre estamos dispuestos a negociar soluciones a las diferencias. Y esto sigue siendo cierto en el caso de Irán, expresó Rubio ante los cancilleres del bloque regional.
Según lo que planteó, Teherán se comunicó con Washington de manera directa e indirecta para abrir un canal de diálogo, pero incumplió el acuerdo preliminar alcanzado en junio. Aunque Irán se ha comunicado con Estados Unidos tanto directa como indirectamente para entablar conversaciones, no han cumplido sus compromisos, señaló.
Rubio endureció el tono al evaluar el estado de las tratativas. El problema que tenemos ahora es que no se toman en serio las conversaciones. Si se lo toman en serio, nosotros también. Si no, haremos lo necesario para proteger nuestros intereses y los de nuestros aliados, advirtió.
Gran parte de su intervención estuvo centrada en el estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte mundial de petróleo y combustible. La preocupación crece en el Sudeste Asiático por su dependencia de las importaciones energéticas desde Medio Oriente.
Irán reivindica el estrecho, del cual no dispone en virtud de ningún mecanismo jurídico existente, de controlar el tránsito por el estrecho de Ormuz, afirmó Rubio.
El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que el conflicto excede la pulseada bilateral y compromete un principio básico del derecho internacional. Existe un principio fundamental en materia de libre navegación, y este se ve amenazado. Creo que la economía mundial está amenazada, al igual que las normas que han regido el comercio internacional desde hace 150 años, y no podemos permitir que eso ocurra, manifestó.
También advirtió sobre el efecto dominó que, a su entender, tendría aceptar que un Estado controle una vía marítima internacional. Si creamos un precedente en Medio Oriente en el que una nación pueda decidir controlar una vía marítima internacional, cobrar un peaje y destruir sus barcos si no pagan, habremos creado un precedente muy peligroso que se repetiría en otras partes del mundo, sostuvo.
En la misma línea, afirmó que el control de Ormuz por parte de Irán pondría en riesgo una parte significativa del suministro energético mundial. Si estas consecuencias no existieran, hoy viviríamos en un mundo donde un porcentaje significativo del suministro energético de esta región, y el 20% del suministro energético mundial, estaría en manos de un Estado, de un régimen autoritario que pretende apropiarse de él, declaró.
Las palabras de Rubio llegaron después de varios días de enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, incluidos ataques iraníes contra buques mercantes que transitaban por el estrecho de Ormuz, un escenario que volvió a encender las alarmas en los países del Sudeste Asiático.
Durante la reunión ministerial, la ASEAN también manifestó su preocupación por la escalada del conflicto y renovó su llamado a una salida diplomática. Nos preocupa enormemente que estos acontecimientos socaven gravemente los esfuerzos de los principales mediadores y reduzcan las perspectivas de una solución pacífica mediante el diálogo y la diplomacia, señalaron los ministros de Exteriores en un comunicado conjunto.
El bloque regional pidió moderación a todas las partes y reclamó preservar la seguridad marítima y el funcionamiento de las rutas comerciales. Expresamos nuestra profunda preocupación por cualquier medida discriminatoria o unilateral que pueda impedir u obstruir el paso de buques por el estrecho de Ormuz, indicaron los cancilleres.
La crisis energética derivada del bloqueo de Ormuz afectó con fuerza al Sudeste Asiático. En ese contexto, Filipinas, que ejerce este año la presidencia rotatoria de la ASEAN, declaró en marzo el estado de emergencia energética por un año para facilitar acuerdos de compra de combustible, incluidos pactos con Rusia.
(Con información de AFP y EFE)