El norte de Neuquén tendrá un nuevo paso fronterizo asfaltado: el crédito millonario para conectar con Chile
Figueroa promulgó la ley que habilita un crédito de la CAF por US$250 millones para pavimentar rutas del Alto Neuquén hacia Chile.
Figueroa promulgó la ley que habilita un crédito de la CAF por US$250 millones para pavimentar rutas del Alto Neuquén hacia Chile.
El gobernador Rolando Figueroa promulgó, mediante el Decreto 922, la Ley 3568, que autoriza a la Provincia a acceder a un financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para ejecutar obras estratégicas de infraestructura vial y energética. Es la conexión con Chile, que abre paso a las economías.
La norma, sancionada recientemente por la Legislatura, habilita un crédito de 250 millones de dólares para el "Programa de Conectividad para la Integración Regional e Internacional de la provincia del Neuquén", que contempla pavimentar 174 kilómetros de rutas y avanzar en la vinculación terrestre con Chile a través del paso internacional Pichachén.
Las obras incluyen la conexión entre Andacollo, Los Miches, Guañacos y el propio paso Pichachén, además de la ruta provincial 21 en el tramo Loncopué-El Huecú-El Cholar.
El crédito tiene un plazo de devolución de hasta 15 años, una tasa estimada de entre 5,40% y 5,50% anual y un período de gracia de hasta 66 meses, condiciones pensadas para no presionar las cuentas provinciales en el corto plazo.
Paso a Chile: un corredor con historia y con impulso
Pichachén es una apuesta ambiciosa, pero que ya tiene antecedentes en la provincia de Neuquén durante varios gobiernos. Viene de un proyecto de integración impulsado durante décadas por el exgobernador Pedro Salvatori, quien apostaba a un modelo de integración económica capaz de fortalecer el comercio exterior, estimular el turismo y generar oportunidades productivas para las localidades del norte neuquino.
El paso fue reabierto oficialmente en diciembre de 2024 y hoy es, según el gobierno provincial, uno de los más importantes para Neuquén, que cuenta con la mayor cantidad de pasos hacia Chile de toda la cordillera.
El interés pasa por la economía puestro en el turismo. En la temporada 2024-2025 el cruce registró cifras récord, con cerca de 16.000 usuarios, incluyendo 8.447 ingresos a Chile, y entre fines de octubre de 2025 y enero de 2026 sumó 1.785 ingresos y 1.570 salidas, un total de 3.355 movimientos, con presencia creciente de viajeros extrarregionales.
Del lado chileno, además, destaca su peso económico porque se trata de una conexión clave para unos 20 mil habitantes de la zona y más de 1,5 millones en toda la región del Biobío.
La agenda bioceánica, en el fondo
El crédito CAF llega apenas semanas después de que Neuquén y la región chilena del Biobío firmaran, en junio, una serie de acuerdos para transformar a Pichachén en una alternativa permanente para el comercio, el turismo y la circulación entre ambos países.
Ese encuentro binacional definió una división de tareas. La Provincia gestionará financiamiento para pavimentar las rutas que conectan el paso con las localidades del norte neuquino y mejorar los corredores hacia los puertos del Atlántico, mientras que del lado chileno el gobierno regional del Biobío avanzará con la pavimentación de 58 kilómetros de la ruta Q-45 hasta el límite internacional.
De fondo aparece la idea de un corredor bioceánico, que es la de conectar la producción neuquina con los mercados internacionales, vinculando el interior de la provincia con los puertos del sur chileno para facilitar la salida de bienes hacia Asia-Pacífico.
La mención a infraestructura "energética" en la Ley 3568 se enmarca en esa misma agenda binacional, que también incorporó un componente de cooperación en energía entre ambos territorios.
Las dificultades, el clima cordillerano y la "veda"
El propio corredor expone también las dificultades del terreno que busca resolver. Pichachén está sujeto a cortes preventivos frecuentes por nieve y viento; en marzo de este año, por ejemplo, el paso debió cerrarse por una alerta amarilla en Antuco.
Pavimentar los tramos pendientes es, en ese sentido, tanto una obra de conectividad productiva como una respuesta a la vulnerabilidad climática de la única vía binacional de esa zona de la cordillera.