El Gobierno prepara leyes para abrir Aduana y transporte fluvial - Informe Digital
El paquete incluye cambios en inmobiliario y cabotaje; busca bajar costos y ampliar competencia, con fuerte impacto sectorial.
El Gobierno se prepara para enviar al Congreso un nuevo paquete de proyectos para desregular distintos sectores de la economía. Aunque en la Casa Rosada aseguran que el alcance es más amplio, los borradores que avanzan hoy se concentran en tres frentes sensibles: una reforma integral del Código Aduanero, una reconfiguración del mercado inmobiliario y un cambio en el régimen de cabotaje del transporte por agua entre puertos argentinos.
Las iniciativas sobre Aduana y el mercado inmobiliario se trabajan en el ámbito del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, con participación del ministro Federico Sturzenegger. La propuesta sobre cabotaje, en tanto, se articula con el Ministerio de Economía.
En el frente inmobiliario, el eje está puesto en redefinir el corretaje. La intención oficial es que deje de ser considerado una profesión liberal y pase a encuadrarse como un servicio de intermediación comercial. Eso implicaría cambios en el funcionamiento de los colegios profesionales, habilitar la operación sin restricciones geográficas entre jurisdicciones y eliminar la obligatoriedad de matrícula en un colegio.
La reforma del Código Aduanero, por su parte, apunta a modificar de fondo la operatoria del comercio exterior. Entre los objetivos que se mencionan figuran reducir trámites y burocracia para agilizar el ingreso y egreso de mercaderías, revisar controles y dotación de personal, y reexaminar la figura del contrabando y sus penalidades.
El paquete de desregulación incluye además una reforma de la Ley de cabotaje, que regula el transporte comercial de cargas entre puertos argentinos. La propuesta busca ampliar la competencia para reducir costos logísticos y permitir que buques con bandera y tripulación extranjeras operen servicios de navegación marítima y fluvial dentro del país; también prevé cambios en el régimen de los prácticos, los profesionales que asisten a los capitanes en maniobras de ingreso y salida de puertos.
Ese giro hacia un esquema más abierto anticipa un debate con navieras, sindicatos y otros actores de la marina mercante, por el impacto laboral, registral e impositivo que podría generar una mayor presencia de embarcaciones extranjeras.
Según publicó Infobae, algunos borradores que circularon esta semana incluían un pedido al Congreso de nuevas facultades delegadas en el marco de una emergencia administrativa. Esa herramienta habría permitido avanzar con otras desregulaciones por decreto, pero altas fuentes gubernamentales desmintieron categóricamente esa posibilidad ante la consulta de ese medio.
Desde el Ministerio de Desregulación no precisaron cuándo se enviará el paquete al Congreso y solo confirmaron que los textos están en revisión. También insistieron en que las reformas apuntan a fomentar la competencia en esos sectores.
El oficialismo ya tiene otras iniciativas con el mismo objetivo en trámite parlamentario, aunque con dificultades para avanzar. La semana pasada, la sesión en la que empezó a tratarse el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada pasó a cuarto intermedio hasta el 6 de agosto por falta de apoyo de aliados que se negaron a votar la eliminación de restricciones para la venta de tierras a extranjeros.
La vicepresidenta Victoria Villarruel avivó la polémica al señalar en un chat privado con Patricia Bullrich luego hecho público que esa ley implicaba vender el país. También acusó al oficialismo de no darle importancia a la integridad territorial.
El proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que también contempla mecanismos para agilizar desalojos, cambios en la ley de manejo del fuego y modificaciones a la ley de expropiaciones, tiene futuro incierto en el Senado. Allí también deberá tratarse la sanción definitiva de la Ley Hojarasca, que apunta a eliminar leyes obsoletas y regulaciones innecesarias. Además, todavía no comenzó a discutirse la nueva Ley General de Sociedades, que abrió debate internacional por las denominadas sociedades automatizadas pensadas para el desarrollo de la inteligencia artificial.