Desde Londres, Antonio Enrique Maldonado presenta ponchos tejidos con identidad y tradición familiar
Antonio Enrique Maldonado llega desde Londres, Belén, con ponchos de lana de oveja y alpaca elaborados con técnicas tradicionales, tintes naturales y una historia familiar ligada a la Fiesta del Poncho
La tradición textil catamarqueña vuelve a estar presente en la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho 2026 de la mano de Antonio Enrique Maldonado, artesano oriundo de Londres, departamento Belén, quien exhibe sus trabajos en el Pabellón Peregrina Zárate.
Su propuesta está centrada principalmente en los ponchos de lana de oveja, aunque también cuenta con piezas elaboradas en alpaca. Entre sus trabajos se destacan los colores naturales característicos de Catamarca, como los tonos marrones y beige, además de diferentes diseños realizados con tintas naturales.
Tenemos distintos tonos de colores, la mayoría listados, todo con tintas naturales, explicó Maldonado, quien detalló que para algunos colores utiliza elementos como remolacha y cáscara de cebolla, mientras que otros tonos requieren otro tipo de procesos.
Uno de los trabajos que más llama la atención es el denominado japeado, una técnica especial que puede parecer un tejido irregular, pero que forma parte del diseño artesanal. Es una labor, un diseño que tiene otro tono y una técnica más compleja, por eso generalmente se hace por pedido, señaló.
En cuanto a los valores, explicó que los ponchos varían según el trabajo y la técnica utilizada. Los modelos japeados rondan entre 1.400.000 y 1.500.000 pesos, mientras que los ponchos de lana de oveja tienen precios que van desde los 400.000 hasta los 600.000 pesos, dependiendo de sus características.
Además de ponchos, el stand ofrece fajas, caminos de mesa y otros productos textiles realizados bajo la marca Téjar Criollo, un emprendimiento familiar que mantiene viva una tradición heredada de generación en generación.
Maldonado contó que su vínculo con el tejido viene de su madre, Ángela Gutiérrez, reconocida artesana y ganadora de premios en distintas ediciones del Poncho. Es una herencia que nos dejó nuestra madre y que llevamos en el corazón, expresó emocionado.
Actualmente, el trabajo continúa junto a su hermano y con la participación de sus hijas, quienes de a poco se incorporan a la actividad familiar.
Para Enrique Maldonado, un poncho representa mucho más que una prenda: Es algo muy grande, algo que uno lleva en el corazón, es algo que tenemos los catamarqueños.
Con sus colores, técnicas ancestrales y una historia familiar detrás, los ponchos de Londres vuelven a ser protagonistas en la edición 2026 de la Fiesta del Poncho.