Música clásica en La Feliz
Mozart: Obertura, y aria Voi che sapete, de Las Bodas de Fígaro; Marcello: Concierto en re menor, para oboe y cuerdas. S.Z 799; Haydn: Sinfonía en re mayor, Hob I:104, Londres. Con Catalina Goñi Patiño, soprano, Felipe Sosa, oboe y Orquesta Sin
Música clásica en La Feliz
Mozart: Obertura, y aria Voi che sapete, de Las Bodas de Fígaro; Marcello: Concierto en re menor, para oboe y cuerdas. S.Z 799; Haydn: Sinfonía en re mayor, Hob I:104, Londres. Con Catalina Goñi Patiño, soprano, Felipe Sosa, oboe y Orquesta Sinfónica Municipal de Mar del Plata (José María Ulla). El sábado 18, en el teatro Colón de Mar del Plata (Hipólito Irigoyen 1665).
Mar del Plata (especial). Aparte de los eventos del Paseo Aldrey y una movida teatral con los más conocidos actores y espectáculos de la actualidad, esta ciudad (la cuarta del país) cuenta con una intensa actividad cultural, a través de otros centros (Villa Victoria, Villa Mitre), conferencias y coloquios de poetas, literatos, pensadores, y registra un alto rango universitario. En este contexto, por impulso de la Sociedad Española de Socorros Mutuos, en 1924, con el diseño del Arquitecto Angel Pascual, se levantó el Teatro Colón, esbelta sala de diseños gótico-renacentistas entremezclados con preciosos rasgos de raíces moriscas.
Con sus altibajos, debido a la escasa preocupación de las sucesivas administraciones públicas que gestionan el recinto, el mismo tuvo una suerte de resurrección debido al aporte de Guillermo Eduardo Willy Wullich, criatura de la escena y productor, su director desde 1997 hasta su muerte, en 2010. Y hoy, si se quiere recuperado, recibe espectáculos diversos y es sede de la Banda y la Orquesta Sinfónica de la comuna.
CICLO SINFONICO
Creada en 1945 y municipalizada en 1948, la Sinfónica de la ciudad tuvo entre sus directores a Pedro Ignacio Calderón, Washington Castro, Guillermo Scarabino, Susana Frangi. Su actual titular es Guillermo Becerra, figura consular de la música de esta gran metrópolis. La agrupación, de señalada relevancia en estas costas, despliega un ciclo permanente en el Colón, en cuyo transcurso el último sábado ofreció un concierto comentado con entradas de muy bajo costo, al alcance de todo el mundo, bajo la dirección del santafesino José María Ulla, formado en Berna y de labor prolongada con la Banda local.
La velada se inició con la alegre obertura de Las Bodas de Fígaro, desplegada con un orgánico algo limitado (un contrabajo, cuatro cellos), sin perjuicio de sus briosos y coloridos acentos y el impecable y transparente rubati de la fila de violines. Y siguió con una exquisita aria de la misma ópera (Voi che sapete che cosa é amor), vertida igualmente con encomiable estilo y la participación de Catalina Goñi Patiño, joven cantante marplatense de agradable registro, que debe perfeccionar la expresión y la dicción.
DESTACADO OBOISTA
La jornada, que según versiones, debió haber estado a cargo de Ricardo Sciammarella o del propio Becerra (quién habría preparado al conjunto), contó con la intercalación de interesantísimas explicaciones por parte de Ulla, gratamente coloquiales, cultas, sólidamente relacionadas con el clasicismo y el iluminismo, sus entrecruzamientos y modalidades.
En el célebre Concierto para oboe, de Alessandro Marcello, se reveló de manera sobresaliente Felipe Sosa. Dueño de un sonido amplio y parejo, bien modelado, el solista puso en evidencia seguridad, musicalidad y acabada técnica en el abordaje de toda las florituras y ornamentaciones, aún de máxima velocidad, de sus preciosos pentagramas.
En el final, aparte de una cumplida versión del Himno Nacional, la siempre empeñosa Orquesta (castigada por sus bajos presupuestos) tradujo una de las Sinfonías de la Serie de Londres, de Haydn (la última, N° 104), y lo hizo con atrayente despliegue estético en sus líneas principales, ajuste rítmico y tiempos fluidos, en un marco de algunos desajustes de sonoridad (salvo en la Canción Patria, el timbalista atronó ruidosamente durante toda la noche).
Calificación: bueno