Contacto

Volver a la portada
Concordia
Despertar Entrerriano hace 1 hora 4 min de lectura

¿Y si me equivoco? La presión y las dudas que atraviesan a los estudiantes al elegir su futuro

Mientras algunos estudiantes ya tienen claro el camino que quieren seguir, otros enfrentan la incertidumbre de una decisión que despierta dudas, expectativas y temores. Despertar Entrerriano dialogó con jóvenes para conocer cómo viven el momento de e

¿Y si me equivoco? La presión y las dudas que atraviesan a los estudiantes al elegir su futuro
Foto: Despertar Entrerriano

¿Y si me equivoco? La presión y las dudas que atraviesan a los estudiantes al elegir su futuro

Mientras algunos estudiantes ya tienen claro el camino que quieren seguir, otros enfrentan la incertidumbre de una decisión que despierta dudas, expectativas y temores. Despertar Entrerriano dialogó con jóvenes para conocer cómo viven el momento de elegir una carrera y qué factores pesan al proyectar su futuro.

La presión y la preocupación son las dos infaltables de los estudiantes al momento de decidir qué carrera seguir. Para muchos jóvenes, la elección no solo implica pensar en cómo construir su futuro, sino también enfrentarse a interrogantes sobre la felicidad, la salida laboral, el sueldo, la incertidumbre de saber si realmente les gustará la profesión, el temor a perder tiempo cambiando de carrera o incluso la duda de si la pasión nace sola o se construye con el tiempo. A esto se le suma la influencia del entorno, las oportunidades que tienen, o no, y las circunstancias que atraviesa cada uno.

¿Ya saben qué carrera estudiar? ¿Qué es lo que más cuesta a la hora de elegir?

Estas son las primeras preguntas que llegan a la cabeza de los chicos al momento de pensar en su futuro, sumado a la nostalgia que sienten al comprender que no se trata únicamente de una decisión académica, sino también del cierre de una etapa única e irrepetible. Esa mezcla de emociones influye directamente en la forma en que cada estudiante imagina su futuro.

Aun así, la mayoría aseguró tener definida la carrera que desea seguir. Algunos respondieron: La carrera que quiero estudiar es ingeniería agrónoma, porque es algo me gusta, Medicina oncológica, porque es interesante y profunda, Voy a estudiar abogacía, porque desde muy chico me gustaron las leyes y siento que es una profesión que me ayudará bastante en lo económico a futuro y Me gustaría seguir la carrera de mecánica automotriz porque desde hace tiempo me gustan los autos, lo relacionado con su funcionamiento, mantenimiento, etc.

Sin embargo, no todos atraviesan esa misma certeza. Algunos todavía buscan descubrir qué camino tomar: Todavía no se que carrera quiero estudiar, porque no sé qué es lo que verdaderamente me atrae.

Los factores que inclinan la balanza

Al momento de imaginarse ejerciendo una profesión aparecen distintos factores que condicionan la decisión. Entre los más frecuentes surgen los miedos al fracaso, a que la carrera no sea de su agrado, a no alcanzar las expectativas o a no sentirse suficientes para desempeñarse en ese ámbito.

Entre las respuestas de los entrevistados aparecieron inquietudes como: Las materias que contiene la carrera que elegí, Lo que más me preocupa es si me va a gustar o no, Lo que más influye en mi decisión son mis gustos personales y Lo que más me cuesta a la hora de elegir una carrera es saber si me voy a sentir cómoda y a gusto estudiando sus materias y si me van a gustar.

En contraste, otros manifestaron que nunca tuvieron dudas sobre su elección. No me costó elegir la carrera, ya la tenía en mente desde hace tiempo, siempre me gustaron la mecánica y los autos., No hay algo que me cueste al elegir la carrera, porque siempre tuve la misma elección de querer estudiar abogacía.

Además de los intereses personales, en la decisión también influyen el contexto familiar, la situación económica, las posibilidades de cada estudiante, el ambiente de trabajo y la salida laboral. En muchas escuelas, durante las clases de prácticas, se trabaja sobre las virtudes de cada uno como una herramienta de orientación, un aspecto que también termina influyendo en la decisión final.

El miedo a equivocarse también forma parte del camino

Aunque la elección genera incertidumbre, la mayoría de los entrevistados coincidió en que no teme equivocarse. Para ellos, los errores forman parte del aprendizaje y del recorrido hacia sus objetivos. Así lo expresó uno de los estudiantes: No me da miedo equivocarme, lo que me da un poco de inquietud es equivocarme y no saber que hacer, ya que obviamente puedo tener errores pero no importa si eso me deja una enseñanza.

De todos modos, esa tranquilidad no es compartida por todos. Para algunos, el temor a elegir mal sigue siendo una preocupación constante, especialmente por la posibilidad de perder tiempo o descubrir que la profesión no era lo que esperaban. Uno de los testimonios refleja ese sentimiento: Tengo mucho miedo a equivocarme de carrera porque siento que voy a perder años estudiando/trabajando de algo que no me gusta y no voy a ser feliz.

A pesar de las dudas, las expectativas y los distintos factores que intervienen en el proceso, los estudiantes terminan tomando una decisión. Ya sea por presión, por gusto o expectativas, sin embargo, lo importante es probar, experimentar y descubrir lo que realmente les apasiona, no siempre es fácil de saber, pero intentándolo no se pierde nada.

Fuente: Despertar Entrerriano.

Despertar Entrerriano Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por Despertar Entrerriano y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026