El temporal en Chile dejó al menos 10 muertos, 4 desaparecidos y más de 2.200 damnificados
Las intensas lluvias golpean principalmente las regiones de Atacama y Coquimbo. Hay miles de viviendas afectadas, más de 100.000 personas aisladas y continúa la alerta meteorológica
El Gobierno de Chile actualizó este martes el balance del intenso temporal que afecta al norte del país e informó que al menos 10 personas murieron, cuatro permanecen desaparecidas y 2.281 resultaron damnificadas, principalmente en las regiones de Atacama y Coquimbo.
El nuevo reporte fue presentado por el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, y la directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, quienes además confirmaron que 16 personas resultaron heridas y 104.271 permanecen aisladas como consecuencia de las inundaciones y los deslizamientos.
En cuanto a los daños materiales, las autoridades informaron que 81 viviendas fueron destruidas, 2.661 sufrieron daños mayores, 18.957 registran daños menores y otras 1.771 continúan siendo evaluadas.
Como parte de las medidas adoptadas, el Gobierno suspendió las clases durante este martes en toda la Región de Valparaíso continental. Además, se informó que la cantidad de usuarios sin suministro eléctrico descendió de 128.745 a 118.905 entre la tarde del lunes y la mañana del martes.
El presidente José Antonio Kast recorrió el lunes la región de Coquimbo para supervisar las tareas de asistencia y destacó el trabajo de las Fuerzas Armadas y de la policía en las zonas más afectadas.
Asimismo, el mandatario declaró el estado de catástrofe en la Región de Coquimbo y en la provincia de Huasco, medida que permite acelerar el despliegue de recursos, movilizar efectivos militares y coordinar la asistencia a los damnificados.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) mantiene vigente una alarma por precipitaciones intensas en la provincia de Huasco, mientras continúan las tareas de rescate y asistencia.
Las lluvias, inusuales para las regiones desérticas del norte chileno, provocaron el desborde de ríos, el corte de rutas y el aislamiento de numerosas localidades. En sectores rurales de Coquimbo, el Ejército utilizó tractores y helicópteros para evacuar a personas atrapadas por las inundaciones.
El gobernador de Coquimbo, Cristóbal Juliá, describió un escenario crítico, con barrios cubiertos de barro y agua, familias que perdieron sus viviendas y una situación que calificó como "mucho peor" que las históricas lluvias registradas en 1997.