León XIV alerta por la carrera armamentista: Las armas atómicas no generan paz, sino terror
No son las armas atómicas las que generan la paz sino el desarme. Esta verdad [] se ha visto empañada por una carrera armamentista que hoy asusta y aterroriza, escribió el papa León XIV en el prólogo de su nuevo libro sobre la necesidad urgente de
No son las armas atómicas las que generan la paz sino el desarme. Esta verdad [] se ha visto empañada por una carrera armamentista que hoy asusta y aterroriza, escribió el papa León XIV en el prólogo de su nuevo libro sobre la necesidad urgente de paz, dado a conocer este martes.
El pontífice, que pasa sus vacaciones veraniegas en la sede de Castelgandolfo, a unos 60 kilómetros al sur de Roma, advierte que la paz es el gran anhelo para la humanidad, pero se ve a menudo amenazada, pisoteada y ridiculizada en un mundo en el que 103 países están involucrados de alguna manera en un conflicto, lamentó.
La Tercera Guerra Mundial a pedazos y el rechazo a la carrera nuclear
En su reflexión, León XIV recuerda en varias oportunidades a mi amado predecesor, el papa argentino Jorge Mario Bergoglio, jesuita y exarzobispo de Buenos Aires, que en su tiempo acuñó la expresión ‘Tercera Guerra Mundial a pedazos’ para describir la difusión de una conflictividad creciente, sin precedentes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, subrayó.
Las armas golpean y matan en Ucrania, en Oriente Medio, en Sudán, en Myanmar, en Yemen, el Congo y tantas otras situaciones, señaló León XIV al enumerar los escenarios bélicos actuales.
En ese marco, insistió: Sobre todo en la era atómica la verdad debe abrirse paso. No son las armas atómicas las que generan la paz sino el desarme, remarcó, al advertir que la desescalada nuclear de décadas pasadas ha sido reemplazada por una nueva carrera armamentista.
La paz comienza desde mí mismo
Para el Papa, ante todo la paz es una responsabilidad. Y advirtió: Si el primer instinto frente a un problema es juzgar a los otros, acusarlos y hasta condenarlos, será fatal que la indiferencia y el odio se desarrollen en torno a nosotros.
Existe un modo de ver la realidad que destruye y no construye. En cambio la paz comienza desde mí mismo. Inicia de nosotros, escribió, al poner el foco en la conversión personal como punto de partida para cualquier proceso de pacificación.
Desarmada y desarmante. La paz es un don
El libro, publicado por la Editorial Vaticana, se titula Desarmada y desarmante. La paz es un don y profundiza en la relación entre verdad, justicia y desarme.
León XIV sostiene que la paz se edifica con la verdad y advierte sobre el uso retórico del término por parte de los actores bélicos: También quien hace la guerra afirma actuar en nombre de la paz. Nadie declara que quiere la guerra por la guerra, hasta los potentes de la Tierra saben que cada persona aspira a la justicia y desea vivir en paz, escribió.
Sobre todo después de las terribles consecuencias de Hiroshima y Nagasaki, el recurso a la guerra es siempre una aventura sin retorno, añadió el pontífice, al recordar el impacto de las bombas atómicas en Japón.
En otro pasaje, evocó a san Juan Pablo VI, quien en la Asamblea de las Naciones Unidas proclamó: Lo que une a los hombres es un pacto con un juramento que debe cambiar la historia futura del mundo: ¡No más la guerra! La paz debe guiar la suerte de los pueblos y de la entera humanidad, citó León XIV.
El Papa insistió en que la afirmación de las verdades debe hacerse camino: no son las armas atómicas las que generan la paz sino el desarme. Y agregó que esta convicción, que parecía consolidada en los decenios pasados, cuando se asistió a una desescalada nuclear, ha sido ofuscada por una actual carrera a los armamentos que hoy espanta y aterroriza, alertó.
Preocupación por la Inteligencia Artificial aplicada a la guerra
León XIV abordó también la creciente inquietud de la Iglesia por el uso de la Inteligencia Artificial en el campo militar, a la que describió como una fuente aún más peligrosa de deshumanización de la guerra.
Advirtió sobre un mundo en que sean las máquinas más sofisticadas y veloces que nosotros las que determinen un bombardeo sobre personas inermes, lo que sería espantoso. Y remarcó: La conciencia de una persona puede valer el mundo entero, en defensa de la centralidad del discernimiento humano frente a los algoritmos.
La paz, añadió, necesita la esperanza. La Iglesia continuará predicando la caridad hacia todos los hombres y las mujeres. Si hay algo que el mundo busca hoy creo que es un mensaje de esperanza para el futuro, destacó.
Montecassino, memoria de guerra y nuevo llamado a la paz
En paralelo a la difusión del libro, el Papa viajó el lunes en visita privada desde Castelgandolfo a la Abadía benedictina de Montecassino, donde funciona una histórica comunidad monástica.
En ese lugar se libró una de las batallas más intensas y sangrientas de la Segunda Guerra Mundial en el sur de Italia. La victoria de los aliados allí abrió las puertas a la conquista de Roma y aceleró el fin de la campaña en territorio italiano.
En Montecassino hay varios cementerios donde fueron enterrados combatientes de ambos bandos. Uno de ellos recuerda especialmente el coraje y el sacrificio de los soldados polacos que lucharon contra las tropas alemanas que habían ocupado su país, hecho que desencadenó la Segunda Guerra Mundial cinco años antes.
León XIV eligió ese escenario cargado de memoria bélica para lanzar un nuevo llamado por la paz en el mundo.
El abad benedictino Luca Fallica, prior del monasterio considerado el más grande del mundo y el segundo más antiguo de Italia, valoró la presencia del pontífice en las ceremonias realizadas. El Papa León llegó aquí, como los Papas que lo precedieron, vino como peregrino de paz, expresó.
La ceremonia, que el Papa confió a san Benito, se celebró en el mismo lugar en el que en 1964 había rezado san Pablo VI. En aquella ocasión, el papa Montini proclamó a san Benito patrono principal de Europa, recordó la comunidad monástica.