La 'Cyclospora' se propaga a través de las heces humanas. ¿Cómo llegó al suministro de alimentos?
El gran número de casos sugiere que el excremento ingresó al sistema alimentario a una "escala sorprendente".
La dura, y nauseabunda, verdad sobre la Cyclospora es que se propaga a través de las heces humanas. A lo largo de décadas de investigación, los científicos no han encontrado ningún otro lugar, aparte del intestino humano, donde crezca el parásito. Así que ahora que estamos en medio del mayor brote registrado en la historia de Estados Unidos, hay que preguntarse: ¿cómo llegó el excremento humano a nuestros alimentos?
A medida que aumentan las infecciones en gran parte de Estados Unidos, los investigadores de salud pública trabajan para descubrir cómo este parásito microscópico contaminó los productos agrícolas consumidos por tantas personas.
Las cifras actuales de casos --más de 6000 personas enfermas tan solo en Míchigan-- sugieren que las heces humanas de alguna manera ingresaron a nuestro sistema alimentario a una "escala sorprendente", dijo Matthew Moore, microbiólogo de seguridad alimentaria de la Universidad de Massachusetts en Amherst.
Comprender el ciclo de vida del parásito --y lo que ocurrió en brotes anteriores-- ofrece pistas sobre cómo pudo haber llegado allí.
La Cyclospora infecta el intestino delgado y causa una diarrea acuosa frecuente que transporta los ooquistes del parásito, o huevos. Si esos ooquistes luego contaminan los productos agrícolas --por ejemplo, por las manos sin lavar de un trabajador (el desinfectante de manos a base de alcohol no mata el parásito) o a través del agua utilizada para regar frutas o verduras--, pueden causar enfermedades en una persona que consuma los alimentos días o semanas después. En un sistema alimentario global, donde muchos productos frescos se envían a todo el mundo, instalaciones inadecuadas para lavarse las manos o una letrina con fugas en una sola granja podrían enfermar a muchas personas, incluso a miles de kilómetros de distancia.
Muchas de las técnicas estándar para desinfectar el agua utilizada en la agricultura, como agregar cloro, están orientadas a matar bacterias, no parásitos, dijo Moore. Esto significa que el agua que parece "limpia" en una prueba aún podría contener Cyclospora proveniente de heces humanas.
En la mayoría de los brotes de ciclosporiasis que los investigadores han resuelto con éxito, la fuente ha resultado ser el agua utilizada para el riego o la higiene de las personas que cosechan los cultivos, dijo John Guzewich, quien trabajó en brotes de enfermedades transmitidas por alimentos en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) de 1997 a 2011.
Brotes anteriores se han vinculado con mezclas de lechugas y ensaladas, frambuesas, albahaca, cilantro, mezclas de frutas, chícharos chinos o tirabeques y arvejas dulces, todos los cuales se suelen consumir crudos. Cocinar los productos agrícolas a por lo menos 70 grados Celsius mata al parásito.
Los investigadores han descubierto que los ooquistes de Cyclospora son particularmente "pegajosos" y se adhieren a ciertos tipos de productos agrícolas más que otros microbios. Eso es especialmente cierto en el caso de alimentos como las frambuesas y el cilantro, que tienen pelos diminutos que pueden albergar al parásito, dijo Kalmia Kniel, microbióloga de la Universidad de Delaware que estudia la Cyclospora. Esto también ayuda a explicar por qué enjuagar hierbas o bayas con agua en casa no es del todo efectivo para eliminar los ooquistes.
Varios brotes de Cyclospora relacionados con frambuesas a fines de la década de 1990 ilustraron una manera en que el parásito puede contaminar los productos agrícolas frescos, dijo Melvin Kramer, un epidemiólogo que trabajó en varios departamentos de salud pública estatales y locales antes de fundar un grupo de consultoría sobre seguridad alimentaria.
En 1996, tras recolectar historiales alimentarios detallados de personas que enfermaron a causa de la Cyclospora, los investigadores rastrearon las enfermedades hasta frambuesas de unas cuantas granjas en Guatemala. Allí, los investigadores determinaron que era probable que los insecticidas y fungicidas rociados sobre las bayas se hubieran mezclado con agua contaminada. Las granjas habían obtenido el agua de pozos o de un río cercano, los cuales eran vulnerables a la escorrentía de las letrinas, en especial durante la temporada de lluvias. Aunque el agua se filtraba, el filtro solo eliminaba los residuos, no los microbios como la Cyclospora.
Antes de este año, el mayor brote en la historia reciente de Estados Unidos ocurrió en el verano de 2020, y enfermó a 701 personas en 14 estados y llevó al hospital a 38. Los funcionarios federales lo vincularon con ensaladas en bolsa de Fresh Express que contenían lechuga iceberg, col morada y zanahorias. Rastrearon al menos una parte de esos productos agrícolas hasta una granja en el sur de Florida y detectaron Cyclospora en un canal de agua cercano que se había utilizado para regar los cultivos de la granja. Más tarde, el análisis genético confirmó que la Cyclospora encontrada en el agua del canal coincidía con la hallada en las personas que se enfermaron en el brote, dijo Frank Yiannas, quien fue un alto funcionario de la FDA de 2018 a 2023.
Ese fue el único brote de Cyclospora ocurrido durante su gestión en el que los investigadores lograron identificar la fuente de contaminación. "Es muy raro que la FDA pueda señalar con especificidad las fuentes de contaminación, ya sea una granja, un campo o un rancho". Y, añadió, es aún más raro que los investigadores descubran cómo se contaminaron los productos agrícolas en un principio.
Pero, dijo, el agua de riego contaminada es la ruta de contaminación más probable para la mayoría de los grandes brotes de Cyclospora.
Dado el tamaño del brote actual, dijo Kniel, es poco probable que una sola persona enferma que no se lavó bien las manos antes de cosechar los productos agrícolas haya podido causar una enfermedad tan generalizada.
En cambio, el parásito podría haberse propagado a varios trabajadores agrícolas, lo que causó que muchos excretaran ooquistes en sus desechos. Luego, una fuga en un sistema séptico o las fuertes lluvias podrían haber permitido de alguna manera que los desechos humanos se filtraran en el agua que se utilizaba para regar los cultivos. El mismo tipo de contaminación también podría afectar el agua utilizada para lavar los productos agrícolas frescos, o podría propagarse en los equipos de cosecha o procesamiento.
"Habría que tener una gran cantidad de productos agrícolas regados con mucha agua contaminada con mucha Cyclospora para ver este número de casos", dijo Keith R. Schneider, profesor de Seguridad Alimentaria en la Universidad de Florida.
La lechuga picada en bolsa es particularmente vulnerable a la contaminación, dijo Kniel, porque muchas cabezas de lechuga de múltiples campos pueden mezclarse antes de ser procesadas.
Si los investigadores federales quieren encontrar la causa del brote actual, dijo Yiannas, tendrán que "salir al terreno y tomar todas las muestras posibles del entorno". De lo contrario, agregó, "no van a poder determinarlo".
Ese grado de muestreo --al igual que el resto de los pasos en la investigación de la Cyclospora-- requiere recursos, experiencia y tiempo.
"Algunas personas piensan que las investigaciones de brotes se pueden resolver en 50 minutos al igual que los misterios de asesinatos en los programas de detectives de la televisión", dijo Guzewich. "Me encantaría que así fuera".
Alice Callahan es reportera del Times, donde cubre nutrición y salud. Tiene un doctorado en nutrición de la Universidad de California, campus Davis.
Caroline Hopkins Legaspi es una reportera del Times que se enfoca en la nutrición y el sueño.