Ni la lluvia detiene a los escultores: la Bienal transita su cuarto día de trabajo
Con el desafío de llegar al cierre del sábado 25 de julio, los diez artistas volvieron a encender sus máquinas y retomaron la creación de sus obras.
La lluvia que cayó durante la madrugada tiñó de gris la mañana en Resistencia, pero no logró detener el pulso de la Bienal Internacional de Escultura 2026. Apenas comenzó la jornada, los diez escultores volvieron a ocupar sus espacios de trabajo y encendieron sus máquinas para dar continuidad a las obras que, día tras día, comienzan a revelar su forma definitiva.
Con el certamen transitando su cuarto día, el tiempo empieza a convertirse en un factor clave. Cada golpe sobre el mármol travertino, cada corte en el acero inoxidable y cada detalle incorporado acerca a los artistas al objetivo de concluir sus esculturas antes del sábado 25 de julio, fecha en la que finalizará la competencia.
El paisaje del predio del Domo del Centenario volvió a transformarse en un gran taller a cielo abierto. A pesar del cielo cubierto, el sonido de las amoladoras, las sierras y los cinceles volvió a imponerse entre los visitantes que recorren el lugar para seguir de cerca la evolución de cada proyecto.
Después de las primeras jornadas de desbaste, las obras ya permiten identificar con mayor claridad los conceptos elegidos por cada escultor. Algunas figuras comienzan a emerger del bloque de mármol, mientras otras avanzan en la combinación con el acero inoxidable, material que también forma parte del desafío de esta edición.
Como ocurre cada año, el público puede observar de cerca todo el proceso creativo, conversar con los artistas y descubrir cómo una idea inicial se convierte, lentamente, en una escultura.