Policía del Chaco: separaron a un cabo acusado por el femicidio de su ex pareja en Puerto Vilelas
Policía del Chaco: separaron a un cabo acusado por el femicidio de su expareja. Chaco. Policía. Apartaron a un policía por un femicidio.
El Gobierno del Chaco apartó formalmente de la fuerza al cabo primero Luciano Alberto Etudie, acusado por el femicidio de su ex pareja, Graciela Mabel López, y por el homicidio de su propio padre. La medida fue instrumentada mediante el Decreto 1690/2026, firmado por el gobernador Leandro Zdero, el ministro de Seguridad provincial, Hugo Matkovich, y el secretario general de la Gobernación, Julio Ferro.
El documento aplicó la destitución de empleo con calificación de cesantía por faltas consideradas gravísimas, relacionadas con el honor policial, las vías de hecho y el perjuicio ocasionado a la imagen institucional. Después de los hechos, Etudie fue suspendido, quedó sin percepción de haberes y pasó a situación pasiva.
El femicidio ocurrió el 4 de junio en el paraje Las Tres Bocas, en Puerto Vilelas. De acuerdo con la reconstrucción, Etudie se encontraba armado y mantenía retenidos a López y al hijo menor que tenían en común. Ante la situación, la Policía estableció un perímetro de seguridad y convocó a un negociador, efectivos del Cuerpo de Operaciones Especiales, Bomberos, personal sanitario y a la Fiscalía especializada en violencia de género.
Durante el operativo, el agente habría disparado contra su expareja y le provocó la muerte. Otro policía respondió al ataque y lo hirió en el rostro para neutralizarlo. Etudie fue trasladado al Hospital Perrando y posteriormente quedó bajo custodia.
Mientras se desarrollaba el procedimiento en Puerto Vilelas, policías encontraron muerto a Alberto Luciano Etudie, padre del acusado, dentro de una vivienda de Resistencia. La hipótesis investigativa sostiene que el cabo primero lo habría asesinado antes de apoderarse de su automóvil y dirigirse hasta la casa de Graciela López.
Luego habría trasladado a la mujer y al niño hasta la ribera del río Paraná, donde se produjo la toma de rehenes y el posterior femicidio. La causa penal fue caratulada como femicidio en concurso real con homicidio calificado por el vínculo agravado y está a cargo de la Fiscalía de Investigación Penal Especializada en Violencia de Género N.º 11, conducida por María Noel Benítez.
La Jefatura de Policía había solicitado su exoneración al considerar que la conducta atribuida representaba una falta de extrema gravedad. Durante el sumario administrativo, el agente fue notificado de los cargos y tuvo la posibilidad de presentar un descargo. Según el decreto, se negó a declarar y no ofreció pruebas dentro del plazo establecido.
La querella reveló detalles del contexto de violencia que vivía la víctima
Uno de los puntos centrales de la querella apunta a demostrar que el femicidio ocurrió dentro de un contexto previo de violencia sistemática. El abogado Juan Arregin, quien asumió la representación legal de la familia de la víctima y aseguró que existen testimonios clave que describen el clima de amenazas y presión que sufría Graciela antes de ser asesinada. "Estamos hablando de una persona que vivía bajo presión y bajo amenazas. Tenía tanto miedo de este hombre que nunca denunció precisamente por temor", sostuvo el letrado.
Arregin explicó que la investigación judicial reúne dos hechos gravísimos: por un lado, el asesinato del padre de Etudie y, por otro, el femicidio de Graciela López, ocurrido delante de un niño de cinco años. "Son dos investigaciones que confluyen en un mismo expediente judicial", detalló en declaraciones para Libertad Digital.
El abogado confirmó además que ya declararon más de diez testigos, entre ellos cuatro efectivos policiales, familiares y personas cercanas a la víctima que podrían aportar información sobre el historial de violencia. "Con las pericias científicas oficiales, estimamos que la mitad de la causa podría quedar resuelta" , indicó.