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Economía
Parlamentario hace 2 horas 4 min de lectura

Caen las jubilaciones y crece la presión para una reforma previsional de fondo - Parlamentario

Un informe de Idesa advierte que la destrucción de empleo formal está empujando a cientos de miles de trabajadores hacia la informalidad, con efectos que ya se sienten en el sistema previsional. La entidad sostiene que el cierre de las moratorias red

Caen las jubilaciones y crece la presión para una reforma previsional de fondo - Parlamentario
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Un informe de Idesa advierte que la destrucción de empleo formal está empujando a cientos de miles de trabajadores hacia la informalidad, con efectos que ya se sienten en el sistema previsional. La entidad sostiene que el cierre de las moratorias reducirá fuertemente las nuevas jubilaciones y reclama avanzar con reformas laborales, tributarias y previsionales.

La recuperación económica impulsada por el agro, la energía y la minería no alcanza para compensar el estancamiento de la economía urbana. Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), esta dinámica está provocando una fuerte pérdida de empleo asalariado registrado en las ciudades, con consecuencias inmediatas sobre los ingresos y efectos de largo plazo sobre las futuras jubilaciones.

Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, las actividades más dinámicas de la economía generaron apenas 11.000 puestos de trabajo formales. En contraste, la economía urbana perdió 267.000 empleos asalariados registrados. El resultado fue la destrucción neta de unos 255.000 puestos formales en empresas privadas.

Sin embargo, esta situación no se refleja en un aumento del desempleo. De acuerdo con Idesa, la explicación es que muchas personas se incorporaron a actividades informales. En el mismo período, se estima que el empleo informal, ya sea como asalariado no registrado o como cuentapropista fuera del Monotributo, aumentó en unas 450.000 personas.

Para la entidad, esta expansión del empleo precario implica menores ingresos en el presente, pero también anticipa un deterioro en las condiciones previsionales futuras.

El informe destaca que el impacto ya comenzó a observarse en las altas jubilatorias. Datos de la Subsecretaría de Seguridad Social muestran que en 2024 se registraron 105.000 nuevas jubilaciones contributivas, es decir, con 30 años de aportes, y 320.000 beneficios otorgados mediante moratorias o la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).

En 2025 las jubilaciones contributivas ascendieron a 113.000, mientras que las otorgadas mediante moratorias y PUAM fueron 248.000. Para 2026 se proyectan unas 110.000 jubilaciones contributivas y apenas 123.000 beneficios a través de moratorias o PUAM.

Según Idesa, esto implica que las altas jubilatorias caerán alrededor de un 45% respecto de 2024. El motivo principal es que las jubilaciones con aportes se mantienen estables en torno a las 110.000 anuales, mientras que disminuye fuertemente la cantidad de personas que acceden a beneficios sin reunir los años de aportes exigidos.

La entidad señala que, con las moratorias cerradas, quienes no alcanzan los requisitos contributivos solo pueden acceder a la PUAM, prestación que exige tener 65 años de edad independientemente del sexo y cuyo monto equivale al 80% de la jubilación mínima.

Para Idesa, el problema trasciende la coyuntura. La persistencia de elevados niveles de informalidad laboral hará que una porción creciente de los futuros jubilados dependa de la PUAM o acceda a haberes mínimos. Incluso entre quienes logran jubilarse con aportes, aumenta la participación de trabajadores que realizaron aportes mediante el Monotributo y que, en consecuencia, también terminan percibiendo ingresos previsionales reducidos.

Frente a este panorama, el instituto considera urgente adoptar medidas que impulsen la creación de empleo de calidad. En ese sentido, valora la ley de modernización laboral, aunque advierte que todavía debe ser instrumentada plenamente y completada en aspectos que quedaron pendientes.

Además, plantea que el país no puede seguir postergando las reformas tributaria y previsional. En materia fiscal, propone cambios más profundos que una simple reducción gradual de impuestos, entre ellos la creación de un Súper IVA que absorba tributos distorsivos como Ingresos Brutos y tasas municipales sobre las ventas.

En el plano previsional, sostiene que debería establecerse como principio general una relación más directa entre el monto de la jubilación, los aportes realizados y la expectativa de vida. Bajo ese esquema, se eliminarían los regímenes especiales y se incorporaría un complemento solidario destinado a quienes llegan a la edad de retiro con pocos años de aportes.

Para Idesa, la decisión de no renovar las moratorias es correcta, pero insuficiente si no se encara una reforma integral. La entidad advierte que Argentina enfrenta una doble amenaza: por un lado, la caída de la natalidad y el aumento de la expectativa de vida, que ponen en cuestión la sustentabilidad del sistema de reparto; por otro, el deterioro persistente del mercado laboral, que reduce la cantidad de aportantes y multiplica los futuros beneficiarios con ingresos mínimos.

En ese contexto, concluye que las reformas tributaria y previsional son indispensables para evitar que las futuras generaciones de jubilados enfrenten condiciones de vida aún más precarias que las actuales.

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