La Federación Agraria de Entre Ríos cuestionó la extranjerización de tierras y alertó sobre la crisis de las economías regionales
La Asamblea desarrollada en la ciudad de Crespo dejó una postura contundente frente a los proyectos del Gobierno nacional. En un contexto signado por profundos cambios en la política económica y agraria nacional, los productores de la Federación Agra
La Asamblea desarrollada en la ciudad de Crespo dejó una postura contundente frente a los proyectos del Gobierno nacional.
POR AF PARA CONFIRMADO
En un contexto signado por profundos cambios en la política económica y agraria nacional, los productores de la Federación Agraria Argentina (FAA) del Distrito III Entre Ríos se reunieron en la ciudad de Crespo para llevar a cabo su Asamblea Anual Ordinaria. El encuentro, organizado por la filial local, funcionó como un caja de resonancia donde delegados de distintos departamentos expusieron la cruda realidad que atraviesan los pequeños y medianos productores de la provincia.
Más allá del repaso de las actividades institucionales, la cumbre agraria dejó una clara definición de alcance nacional: el rechazo terminante del campo entrerriano a la posible derogación de la Ley de Tierras (Ley 26.737) y a los intentos legislativos de levantar las restricciones para la venta de inmuebles rurales a capitales del exterior. La postura no es menor: Entre Ríos es una provincia cimentada históricamente sobre el trabajo de colonos, cooperativas y familias rurales cuya subsistencia corre riesgo directo ante los procesos de concentración latifundista.
La Ley de Tierras y el fantasma de la concentración: la soberanía productiva en debate
El debate impulsado desde el Poder Ejecutivo para desmantelar la Ley de Tierras Rurales representa uno de los puntos de mayor discrepancia con la agricultura familiar. Sancionada en 2011, la norma fijó un tope del 15% para la titularidad extranjera sobre tierras rurales a nivel nacional, provincial y municipal, además de resguardar zonas de frontera y recursos hídricos estratégicos.
Para la Federación Agraria, la eliminación de este techo abre las puertas a una competencia desleal donde fondos de inversión transnacionales o corporaciones con inacabable espalda financiera pueden adquirir extensiones masivas de suelo fértil. Los productores sostienen que desregular este mercado no genera mayor producción, sino el encarecimiento desmedido de la hectárea y el progresivo desplazamiento de los arrendatarios locales. En provincias con alta diversidad biológica y de cauces de agua como Entre Ríos, la extranjerización supone además un riesgo latente para el control de bienes naturales clave.
Semillas, retenciones y créditos: el paquete de reclamos que asfixia al chacarero
El cuestionamiento a la venta de campos no fue el único frente crítico expuesto en la asamblea. Los delegados manifestaron un fuerte rechazo a la eventual adhesión de la Argentina al convenio UPOV 91 (Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales). Según advirtieron los federados, esta normativa atenta contra el histórico “derecho de uso propio” de la semilla que tienen los agricultores, al posibilitar el patentamiento de las variedades vegetales y obligar al productor a pagar regalías cada vez que resembrara su propia cosecha.
A este escenario se suma la persistencia de una pesada carga fiscal sobre el sector productivo y las crecientes barreras para acceder a líneas de crédito con tasas razonables. La falta de financiamiento adecuado impide renovar maquinaria, incorporar tecnología o hacer frente a los costos operativos de cada campaña, un ahogo financiero que impacta de forma asimétrica sobre las estructuras de menor escala.
Arroz y citricultura: economías regionales en zona de peligro y ratificación de autoridades
Durante el plenario, los representantes del sector arrocero y de la citricultura expusieron un cuadro de situación alarmante. Ambas cadenas de valor pilares indispensables de la mano de obra y el dinamismo comercial del interior entrerriano atraviesan una severa pérdida de rentabilidad derivada de los costos de producción en dólares, las tarifas energéticas y la volatilidad de los precios del mercado. La falta de certezas respecto del futuro inmediato amenaza la continuidad de numerosas explotaciones familiares.
En el aspecto orgánico de la institución, la asamblea ratificó la postulación del productor arrocero Luciano Challio para continuar al frente del Distrito III de la FAA como director. Asimismo, Gastón Velásquez y Lucero Kuhn fueron confirmados en sus roles como coordinadores de la Juventud Federada, consolidando el recambio generacional dentro de la conducción agraria provincial.
Con este pronunciamiento, el campo entrerriano envió un mensaje contundente tanto al Gobierno nacional como a las autoridades provinciales: la defensa de las familias rurales y del territorio argentino se transformó en una bandera innegociable frente a cualquier intento de desregulación.