Día Mundial del Perro: una jornada para concientizar sobre el cuidado y celebrar a los fieles compañeros
Cada 21 de julio se rinde homenaje al denominado "mejor amigo del hombre" y se promueve la adopción responsable en todo el planeta
El Día Mundial del Perro se conmemora este 21 de julio en homenaje al animal considerado el mejor amigo del hombre. Se trata de una jornada en la cual se le rinde tributo a la lealtad, el compañerismo y el valor que estos animales brindan a las personas en múltiples ámbitos de la vida cotidiana.
Si bien no es una fecha proclamada por un organismo oficial, se celebra a nivel global desde su creación en 2004 por iniciativa de amantes de los animales, asociaciones protectoras y medios de comunicación.
En la actualidad, existen más de 900 millones de perros en el mundo. Mientras algunos viven en hogares cálidos, otros permanecen en las calles, y muchos desempeñan roles fundamentales como guías, rescatistas, detectores de enfermedades o brindando apoyo emocional. De esta manera, su función trasciende la de ser solo mascotas: hoy existen perros policías, bomberos y lazarillos, e incluso varios destacan en redes sociales posando para fotografías.
La intención de esta efeméride va más allá del homenaje: busca generar conciencia sobre el abandono y el maltrato animal, promover la adopción responsable y reflexionar sobre el vínculo entre humanos y animales.
Hoy sabemos que el vínculo entre las personas y sus mascotas tiene un enorme impacto en la calidad de vida de ambos, pero así como ellas nos brindan compañía todos los días, nosotros tenemos la responsabilidad de garantizarles una vida saludable mediante la prevención y los cuidados adecuados, explicó Aldana Becker, médica veterinaria de Biogénesis Bagó.
La especialista indicó además: Mientras ellos reciben cuidados, protección y atención, también aportan bienestar emocional, ayudan a generar hábitos saludables y acompañan momentos clave de la vida cotidiana.
Curiosidades sobre los caninos
Los perros acompañan a la humanidad desde hace miles de años y poseen particularidades biológicas y conductuales destacables:
Olfato hiperdesarrollado: Su sentido del olfato es entre 10.000 y 100.000 veces más agudo que el humano. Poseen hasta 300 millones de receptores olfativos frente a los 5 millones de las personas, motivo por el cual son utilizados en la detección de sustancias y explosivos.
Especialización por razas: Existen razas con aptitudes específicas, como los border collies para el pastoreo o los labradores como guías para personas con discapacidad visual.
Audición de alta frecuencia: Perciben sonidos de hasta 65.000 Hz, superando el límite humano de 20.000 Hz, lo que les permite detectar ruidos lejanos con anticipación.
Percepción del tiempo: Se ha demostrado que perciben el paso del tiempo y ajustan su comportamiento a las rutinas diarias de sus tutores.
Capacidad de soñar: Durante la fase REM, sus cerebros muestran patrones eléctricos similares a los humanos. Los movimientos de patas o pequeños ladridos durante el sueño responden a esta etapa.
Regulación térmica: No sudan por la piel, sino a través de las almohadillas de sus patas, y utilizan el jadeo para regular su temperatura corporal, lo que exige una constante hidratación.
RITMO cardíaco: Su corazón late entre 60 y 140 veces por minuto según la raza y el tamaño, siendo más acelerado en ejemplares pequeños.
Cinco actividades para fortalecer el vínculo
Para consolidar la relación con las mascotas, los especialistas sugieren aplicar una serie de pautas de interacción cotidiana:
Explorar nuevos espacios: Caminar por plazas o senderos diferentes estimula sus sentidos a través de nuevos olores y sonidos.
Juegos de búsqueda: Esconder alimento o juguetes en la casa fomenta el enriquecimiento ambiental y mantiene su mente activa.
Nuevos desafíos: La enseñanza de trucos mediante refuerzo positivo mejora la comunicación y la convivencia, adaptando las tareas a la edad y capacidad del animal.
Momentos exclusivos de juego: Dedicar minutos diarios a actividades lúdicas genera experiencias positivas y consolida el afecto mutuo.
Rutinas compartidas: Mantener horarios regulares para las comidas, paseos e interacción les brinda previsibilidad y seguridad.