Cómo es el cerebro tecnológico que está detrás de la baja de inseguridad
La Central OJO cumple nueve años en tres dimensiones de análisis: 911, mapas y monitoreos en tiempo real e inteligencia criminal. El gobierno sostiene que fue clave para la baja de violencia
A casi una década de su creación, se puede calificar a la Central de Monitoreo OJO se consolidó como el cerebro del plan provincial que ha ayudado a reducir drásticamente la inseguridad y optimizar los tiempos de respuesta policial.
Cómo es el cerebro tecnológico que está detrás de la baja de inseguridad
La Central OJO cumple nueve años en tres dimensiones de análisis: 911, mapas y monitoreos en tiempo real e inteligencia criminal. El gobierno sostiene que fue clave para la baja de violencia
La Central de Información Criminal Operativa (CICO), más conocida como Ojo, cumple nueve años de funcionamiento. Con base en la sede de Gobernación de Rosario, esta estructura técnica cumple un rol estratégico en el diseño de políticas de seguridad. Su funcionamiento está integrado al sistema 911 y a los principales canales de análisis e inteligencia criminal de la provincia, y se destaca por monitorear en tiempo real mapas de zonas calientes, movimientos de patrulleros y videos de cámaras de vigilancia.
La Central fue inaugurada el 21 de julio de 2017 por el entonces ministro de Seguridad y hoy gobernador Maximiliano Pullaro, junto al mandatorio Miguel Lifschitz. Se pensó para que sea una unidad técnica-policial única en la región. Uno de los pilares es el programa de policiamiento urbano M3 (Mapeo, Métrica y Monitoreo).
Monitoreo, la clave
La estrategia incluye la elaboración de informes con indicadores básicos sobre violencia, delito, despliegue operativo y recursos disponibles, lo que permite monitorear, conducir y evaluar el accionar de las unidades regionales.
A diferencia de los modelos tradicionales de distribución estática, el M3 utiliza evidencia empírica para ajustar el despliegue policial de forma semanal. A través de mapas de calor que integran la demanda del 911 y los indicadores de criminalidad, se orienta el patrullaje en 15 ciudades que concentran más del 66% de la población provincial.
Este enfoque dinámico permite que los recursos policiales estén exactamente donde el delito ocurre con mayor frecuencia.
Bajo el marco de la Ley de Inteligencia (14.246), la Central OJO ha sistematizado las denuncias ciudadanas para identificar búnkers de drogas. La estrategia es clara: se priorizan las intervenciones en puntos de venta de estupefacientes que tengan registros de violencia altamente lesiva homicidios y heridos de arma de fuego en un radio menor a 300 metros.
Asimismo, la Central lidera el diagnóstico técnico para el programa de Intervenciones Barriales Focalizadas (IBF). Gracias a este mapeo, el Estado llega a los territorios más críticos no solo con fuerza policial, sino con una irrupción multiagencial que incluye mejoras urbano-habitacionales y acciones socio-culturales para mejorar la convivencia.
Los datos del último informe semestral de la Secretaría de Análisis y Gestión de la Información confirman el impacto de este modelo. En Rosario, los asesinatos descendieron más de un 70% en el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo periodo de 2023.
Además, los delitos predatorios experimentaron una baja superior al 50% desde 2024, manteniéndose estables en niveles bajos durante 2025 y 2026. La eficiencia operativa permitió pasar de un promedio de 20 minutos a solo 5 minutos para casos de alta prioridad desde el ingreso del llamado al 911.