Kinesiólogo denunció una estafa por $30 millones
Con la excusa de solicitar un turno médico, un sujeto lo contactó. Luego, un cómplice lo indujo a pedir préstamos.
Un kinesiólogo de la capital jujeña denunció que fue estafado por la suma de $30 millones por un sujeto que simuló solicitarle un turno de atención, quien actuó en complicidad con un sospechoso que luego llamó por teléfono y fingió ser el empleado de un banco. De esta manera, la víctima sufrió el ardid para gestionar préstamos y transferirlos a diversas cuentas con la excusa de evitar el bloqueo de la cuenta.
El ilícito ocurrió días pasados, cuando el profesional de la salud recibió un mensaje de Whatsapp de un desconocido que le pidió un turno para atenderse en su consultorio.
De esta manera, el sospechoso le aportó sus aparentes datos personales y la dolencia que tenía por la que debía recurrir al kinesiólogo para las correspondientes sesiones.
Tras esto, el damnificado le dijo que el turno tenía el costo de $30 mil y que lo podía abonar mediante una transferencia. Por esa razón, el denunciante le pasó el alias para realizar el envío.
Así fue cómo el inculpado simuló que había pasado una suma de dinero superior a la debida y le compartió al profesional un comprobante apócrifo de la supuesta transferencia de $3 millones. Además, le aseguró que por error había enviado esa cantidad.
Minutos más tarde, fue el turno del cómplice, quien llamó por teléfono a la víctima y se presentó como supuesto empleado del banco del cual es cliente. En la comunicación, el sospechoso le aseguró que tenía problemas con su cuenta y que para evitar el bloqueo de la misma, debía realizar una serie de operaciones que le iba a indicar a continuación.
El denunciante creyó en las palabras del aparente operador, y gestionó varios préstamos mediante el homebanking por la suma total de $30 millones. Tras esto, la víctima transfirió el dinero a diferentes cuentas, bajo la excusa de que el monto sería devuelto a la brevedad.
Una vez realizada la supuesta operación para solucionar el posible inconveniente, finalizó la comunicación. Sin embargo, las horas pasaron y el monto nunca fue devuelto. Por esa razón, el profesional de la salud acudió a la Dirección General de Investigaciones de la Policía y denunció la estafa millonaria que sufrió, aportando los comprobantes de las transferencias que realizó bajo la promesa que nunca se cumplió.