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El Ancasti hace 6 horas 6 min de lectura

La agresión con mi tía venía hace años, ella lo echaba porque era muy violento

La sobrina de la víctima, que encontró el cadáver, dio detalles de cómo lo halló y de la relación tóxica que había entre el único detenido por el crimen, y su madre asesinada. Se realizó la autopsia.

La agresión con mi tía venía hace años, ella lo echaba porque era muy violento
Foto: El Ancasti

"La agresión con mi tía venía hace años, ella lo echaba porque era muy violento"

La sobrina de la víctima, que encontró el cadáver, dio detalles de cómo lo halló y de la relación tóxica que había entre el único detenido por el crimen, y su madre asesinada. Se realizó la autopsia.

Víctima. Los restos de Norma serán trasladados hoy, a Huaycama.

Mientras avanza la investigación del brutal asesinato de Norma Varela Tula (61), ocurrido el domingo a la tarde en La Chacarita, su hijo Joaquín Tula (22), que había sido arrestado en averiguación del hecho, pasó a detenido, sospechado de matricidio. La causa es investigada por la Fiscalía de Instrucción en feria del Distrito Este, a cargo de Yésica Miranda. Según se informó, Tula admitió haber cometido el asesinato.

Fuentes oficiales indicaron que la autopsia realizada por peritos del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF), determinó que la mujer murió por shock hipovolémico causado por múltiples lesiones. Desde el entorno familiar de la víctima, informaron que la mujer recibió más de 60 puñaladas -que habrían sido asestadas cuando ya estaba muerta-, entre otras graves lesiones.

Soledad, sobrina de Norma, fue quien halló el cuerpo sin vida de su tía el domingo a la tarde. Ella alertó al SAME y a la Policía, y vio cuando el sospechoso salió de la casa de su tía, supuestamente tras cometer el matricidio. "La agresión con mi tía venía de hace años. Ella lo echaba de la casa porque era muy violento", comentó.

Sobre los momentos previos al hecho, que según las pericias preliminares habría ocurrido entre las 12.45 y las 19 horas, relató que mientras estaba en su casa, ubicada en inmediaciones de Carlos de la Vega al 400, vio cuando el sospechoso llegó en un auto rojo, junto a un amigo.

"Estaba en mi casa haciendo limpieza. Veo que Joaquín llega con un amigo en un auto rojo. Llegan a mi casa, se estacionan al frente, conversan. Él entra a mi casa por el costado del pasillo y se dirigen a la suya, porque ellos entraban y salían por (el costado de) mi casa", recordó.

"Segundos antes mi tía estaba barriendo el patio, y en esos momentos yo saco a mi perro para que haga sus necesidades. Más o menos a las 12.45, y escucho esa discusión. No sé qué se decían, pero es como que él se la lleva por delante", agregó. Dijo que luego volvió a salir, y que cuando reingresaba a su casa "aparece Joaquín por el costado, entre el cruce de mi terreno y el terreno de ella; desvariando, como fuera de sí. Lo saludé y no me contestó. Le pregunté qué le pasaba, tampoco contestó. Al último lo insulté porque estaba con una escoba como barriendo, cuando él nunca en la vida ha tocado nada, porque era un vago de mierda. Estaba en la casa maltratándola a ella, pidiéndole dinero porque cobraba su jubilación desde hacía poco. La obligaba, la maltrataba verbalmente y le exigía dinero. Un día llegué a ver empujones".

"Entré a mi casa, me puse a cocinar y Joaquín salió. Habrá sido la 13.30. Salió corriendo para la avenida San Martín, por frente de mi casa", explicó. Según la reconstrucción que pudo hacer, indicó que el joven se dirigió a la casa de un amigo, en el Barrio 240 Viviendas, donde dejó parte de sus pertenencias y habría comentado que mató a su madre.

"De ahí sale y se va a la Catedral. Allí llama a un señor que le daba trabajos, que era conocido de él, y va a su casa. Este hombre observa que tenía la remera con sangre y una mano lastimada y ensangrentada. Entonces lo lleva a su casa de Parque Chacabuco, donde vive solo. Es un hombre grande, con un corazón inmenso. Ahí él le cuenta que había matado a su mamá. Lo retiene. Se saca las zapatillas y supuestamente una billetera. Él lo retiene y le da unas ojotas", señaló la sobrina.

Explicó que Joaquín agredió a ese hombre, quien luego fue a verla en su casa, para avisarle que algo le habían hecho a su tía. "Eran las 20.10 más o menos, y me da el dato de que le habían hecho algo a mi tía. Lo primero que hice es entrar corriendo a la casa. Entro a buscarla habitación por habitación. Entro a la habitación de él, en una punta de la cama había una bolsita con preservativos. Voy a la cocina, veo que había una hornalla encendida sin nada encima. Intenté apagarla, pero no se cerraba el gas", relató.

Recordó que al buscarla en su habitación no la encontró, y que entonces revisó otra pieza que estaba cerrada con llave: "Abro la puerta y me encuentro con un escenario terrible. Ella sabía tener una heladera pegada a una pared, que estaba inclinada como si la hubieran empujado. Me da a pensar que ellos forcejearon. Había mucho desorden en la casa, propio de mi tía", detalló.

"A un costado, con la cabeza hacia el sur, los pies hacia el norte, estaba ella tirada en el piso. La cara destrozada. Le había roto los lentes en su cara como si la hubieran molido a piñas. Tenía la cara destruida. Tenía una manguera negra de agua como las de PVC negro, incrustada en la sien del lado izquierdo (como de medio metro). Tenía un haragán en la vagina. La había ensartado con el haragán. Tenía los pantalones y la bombacha debajo de las rodillas, y había líquido en el piso", señaló.

Conmovida y en llanto, aseguró que en compañía del señor que le dio la advertencia, "salimos de la casa sin tocar nada. Automáticamente no hice por buscar signos vitales porque era obvio lo que estábamos viendo. No quise entorpecer nada y cerré la puerta con llave para aislar el perrito del cuerpo, y llamé a los médicos".

"No tengo palabras para describir lo que vi. Declaré (el domingo a la noche). La agresión con mi tía venía desde hace años. Era difícil la convivencia entre los dos. Ella lo corría de la casa porque él era muy violento. Ella siempre cuidaba a mi gordo (hijo), que tiene autismo. Ella no se callaba. Él no la quería a mi tía. Desde hace un tiempo no iba a trabajar porque quería vivir de arriba, con mi tía. Él no la dejaba ver el partido. Y me parece que cuando la mató, fue muy rápido", finalizó.

El Ancasti Esta nota se publicó originalmente en el medio.
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