La Casa Rosada apuesta a las urgencias fiscales de los gobernadores para sumar apoyos
El gobierno de Milei asfixia financieramente a las provincias para conseguir el apoyo de los gobernadores para eliminar las PASO. Elecciones 2027.
Pasado el Mundial, comenzó el año electoral. Varios aspirantes a cargos nacionales se pondrán en marcha en los próximos días mientras el Gobierno termina de definir su estrategia. Una decisión ya está tomada: quiere eliminar las PASO, un punto que considera clave para dividir a la oposición y facilitar la reelección de Javier Milei en primera vuelta. Para eso necesita del apoyo de los gobernadores dialoguistas, cuyas provincias atraviesan una situación fiscal cada vez más delicada. "Va a haber plata", prometió el jefe de Gabinete, Diego Santilli, apenas asumió. Ya comenzó a cumplir con el envío de ATN a algunas provincias y dos mandatarios anticiparon su respaldo a la eliminación de las primarias.
"Siempre dije que los problemas de la política los tiene que resolver la política", sostuvo Milei este lunes al confirmar que uno de los objetivos del oficialismo es eliminar las PASO. "No deberían existir", subrayó. Las encuestas registran una pérdida importante de apoyo al Presidente desde principios de año, pero aún conserva una base sólida, cercana al 40%, un piso que en la Casa Rosada consideran suficiente para aspirar a la reelección en primera vuelta si la oposición llega fragmentada. Para eso buscan quitarle una herramienta que le permita ordenarse, como las primarias abiertas. Santilli se fijó el objetivo de aprobar la eliminación de las PASO en agosto. Si no reúne los votos, el plan B sería volver a suspenderlas, como ocurrió en 2025, con la posibilidad de habilitar listas colectoras.
Para conseguir los votos, necesita de los gobernadores del PRO, la UCR y los partidos provinciales, que esperan una convocatoria a la Casa Rosada. Este lunes fue el turno del correntino Juan Pablo Valdés, quien obtuvo el compromiso de financiamiento para dos obras de infraestructura clave para su provincia. Días atrás, Santilli había recibido al puntano Claudio Poggi, quien, junto con el peronista catamarqueño Raúl Jalil, se convirtió en uno de los primeros mandatarios en manifestar su respaldo a la eliminación o suspensión de las PASO. Además de algún tipo de acuerdo electoral que limite el avance de La Libertad Avanza en sus distritos, la principal urgencia de los gobernadores es conseguir recursos para aliviar unas cuentas provinciales que se deterioran mes a mes.
De acuerdo con un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), entre enero y mayo de 2026, 18 de las 24 jurisdicciones del país recaudaron menos recursos propios, en términos reales, que en el mismo período de 2023. Si se consideran solo las 23 provincias, excluida la Ciudad de Buenos Aires, la caída acumulada fue del 4,5%. Al incorporar a CABA, el retroceso se amplía al 7,8%, aunque el IARAF aclaró que esa comparación está distorsionada por ingresos extraordinarios que la Ciudad percibió en 2023 por el cobro de Ingresos Brutos sobre los intereses de las Leliq. Según el instituto, la principal explicación de la caída está en la evolución de Ingresos Brutos, el tributo de mayor peso en las finanzas provinciales.
Las cuentas venían debilitadas por las caídas en la Coparticipación Federal y las transferencias automáticas que se envían desde Nación. De acuerdo a los relevamientos realizados por consultoras especializadas, los recursos coparticipables bajaron 8,5% real interanual y las transferencias automáticas retrocedieron 4,3% en el primer semestre. Son datos que tienen que ver con el cuadro de estancamiento económico producido por el ajuste