"La gente observa, participa y habla con respeto": el único escultor argentino contó cómo vive la Bienal
Néstor Vildoza representa al país en la competencia internacional de la Bienal de las Esculturas. Trabaja con acero inoxidable, a diferencia de los otros nuev
Néstor Vildoza es el único escultor argentino que participa del Certamen Internacional de Escultura de la Bienal y, mientras avanza con su obra frente a miles de visitantes, dialogó con Diario Chaco sobre la experiencia de representar al país, la elección del material y el vínculo que se genera con el público.
A diferencia de los otros nueve competidores, que trabajan con mármol, Vildoza decidió realizar su escultura en acero inoxidable. Explicó que la elección responde a una búsqueda artística y al deseo de explorar un material diferente.
"Ya hice trabajos en mármol, madera y otros materiales. Elegí el acero inoxidable porque quería trabajar con algo distinto", comentó.
Su obra lleva el nombre de "Pino quebrado". Sin embargo, aclaró que el título funciona únicamente como una referencia, ya que el significado de la escultura es mucho más conceptual.
Según describió, la pieza estará compuesta por "cuatro o cinco estructuras que se elevan hacia el cielo de mayor a menor", con un quiebre diagonal en la parte superior. "Son formas simples y minimalistas", explicó.
El nombre de la obra despertó la curiosidad de muchos de los visitantes que recorren el predio. Sobre ese punto, el escultor relató el origen del título. "Yo durante mucho tiempo hice árboles, en mármol, madera y acero. En este caso, mi esposa me dijo que parece un pino, un álamo, y que está quebrado en la punta. Y por eso el título "Pino quebrado". Pero, en realidad, el significado es más abstracto; solo que para referenciar alguna cosa uno necesita un título más orgánico", señaló.
Además de la posibilidad de competir con artistas de distintos países, Vildoza destacó una de las particularidades de la Bienal de Resistencia: la cercanía con el público durante el proceso creativo. "Es lindo y gratificante. La gente observa, participa y habla con respeto. Uno se siente muy bien porque esto no se da en muchos lugares", concluyó.