En el inicio del receso legislativo, senadores aumentaron sus dietas y cobrarán casi $12 millones
Los senadores recibieron un nuevo aumento en sus dietas. Es parte del acuerdo paritario alcanzado entre las autoridades del Congreso.
El aumento se liquidará en tres tramos: un 2,4% retroactivo correspondiente a junio, un 2,2% por julio y un 1,9% adicional en agosto. De esta forma, el ingreso bruto de un senador llegará a unos $11,9 millones, cifra a la que luego se le aplican los descuentos habituales por Impuesto a las Ganancias, aportes previsionales y obra social.
No todos los legisladores percibirán, sin embargo, la totalidad de la mejora. Como ocurrió en oportunidades anteriores, algunos senadores de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y ciertos bloques provinciales podrían optar por renunciar al incremento o donar el excedente
Con esta nueva suba, las dietas de los senadores acumulan un aumento del 19% en lo que va del año, luego de que en mayo se completara una mejora previa del 12,5% que había llevado los haberes a superar los $11 millones brutos. Según los datos difundidos, entre enero y agosto la recomposición acumulada asciende a $1,2 millones, un porcentaje que supera la inflación del primer semestre, que según el INDEC se ubicó en 16,8%.
La situación vuelve a exponer la diferencia salarial con la Cámara de Diputados, donde no rige el sistema de enganche paritario y los sueldos son sensiblemente más bajos. Actualmente, un diputado nacional percibe algo más de $6 millones brutos mensuales de los que le quedan en mano cerca de $4,3 millones tras los descuentos, es decir, prácticamente la mitad de lo que cobrará un senador a partir de agosto.
El acuerdo paritario no se limita a las dietas de los legisladores: también contempla mejoras para el personal del Congreso. Según la nueva escala salarial, un trabajador de categoría 1 pasará de cobrar $2.352.866 en mayo a $2.509.123 en agosto, mientras que un empleado de categoría 6 una de las más representativas dentro de la planta legislativa percibirá $1.193.538 desde el mes próximo.
El nuevo incremento reabre un debate recurrente en el Congreso en torno a los mecanismos de actualización automática de las dietas, en un contexto de caída generalizada de los salarios y una tasa de desocupación que se mantiene cercana al 8%. Los gremios legislativos, por su parte, continúan reclamando una revisión integral del esquema salarial y cuestionan decisiones adoptadas por fuera de la negociación paritaria.