Murió la boxeadora Hannah Rapp tras ser atropellada mientras entrenaba
Murió Hannah Rapp, boxeadora estadounidense de 26 años, atropellada mientras entrenaba en bicicleta en el condado de Brazos, Texas. El conductor fue detenido
La comunidad internacional del boxeo atraviesa horas de profundo dolor tras confirmarse la muerte de Hannah Rapp, boxeadora profesional estadounidense de 26 años, quien falleció el sábado después de ser atropellada mientras entrenaba en bicicleta en el condado de Brazos, Texas. La noticia adquirió repercusión mundial este lunes, cuando trascendieron nuevos detalles de la investigación y del proceso judicial en curso contra el conductor involucrado.
Según informó la Oficina del Sheriff del Condado de Brazos, Rapp circulaba junto a otro ciclista cuando un automóvil los sobrepasó, se detuvo de manera repentina y luego dio marcha atrás, impactando de lleno contra la deportista. La boxeadora fue trasladada de urgencia a un hospital, donde finalmente murió a causa de la gravedad de las lesiones sufridas. Las autoridades analizan marcas de frenado y testimonios de testigos presenciales para reconstruir con exactitud lo ocurrido.
El conductor fue identificado como Charles Medina, de 31 años. Fue detenido y enfrenta un cargo de homicidio involuntario. Permanece bajo arresto con una fianza fijada en 250.000 dólares, mientras la Justicia mantiene abierta la investigación y evalúa todas las pruebas recolectadas en la escena del accidente.
La muerte de Rapp generó una inmediata reacción en el mundo del boxeo. El presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Mauricio Sulaimán, lamentó el fallecimiento y definió a la pugilista como una integrante invaluable de la familia del boxeo. También la promotora Most Valuable Promotions (MVP) y numerosas figuras del deporte expresaron sus condolencias, destacando tanto su talento dentro del ring como su calidad humana.
Hannah Rapp había nacido en Yorktown, Indiana, y antes de convertirse en boxeadora profesional fue atleta universitaria en la Purdue University, donde compitió en pruebas de atletismo. En 2024 se mudó a Texas para trabajar como inspectora de seguridad contra incendios en la Universidad Texas A&M, actividad que combinaba con sus entrenamientos profesionales.
Su crecimiento deportivo fue meteórico. En menos de cinco años dentro del boxeo profesional conquistó el cinturón pluma de la North American Boxing Federation (NABF) y llegó a disputar el campeonato mundial de peso pluma del CMB en junio de 2026 frente a Tiara Brown, pelea que perdió por decisión unánime. Antes de ese combate se mantenía invicta, lo que la había convertido en una de las pugilistas con mayor proyección de su categoría.
Su récord profesional quedó en 8 victorias, 1 derrota y 1 empate. Su estilo ofensivo y su rápida evolución la habían posicionado entre las boxeadoras más prometedoras de Estados Unidos, con apenas 26 años y una carrera que recién comenzaba a despuntar en el máximo nivel mundial. La tragedia truncó abruptamente una historia que, semanas atrás, había alcanzado su punto más alto.