Piden información a Desarrollo Humano sobre la adjudicación de alimentos para casi mil comedores escolares de Entre Ríos a una cuestionada empresa - VDRnet
La gestión de Rogelio Frigerio eliminará el sistema mediante el cual las escuelas compraban sus propios alimentos y adjudicó la provisión de desayunos y meriendas a Teknofood, una empresa con antecedentes de millonarias contrataciones y cuestionamien
La gestión de Rogelio Frigerio eliminará el sistema mediante el cual las escuelas compraban sus propios alimentos y adjudicó la provisión de desayunos y meriendas a Teknofood, una empresa con antecedentes de millonarias contrataciones y cuestionamientos en otras provincias.
La alimentación escolar en Entre Ríos comenzará una nueva etapa y lo hará con un cambio profundo en la manera en que miles de estudiantes recibirán el desayuno o la merienda durante la jornada escolar.
El Ministerio de Desarrollo Humano anunció que dejará de utilizar el sistema de compras descentralizadas que funcionó durante años para implementar un esquema completamente centralizado, en el que será la Provincia quien compre y distribuya los alimentos destinados a 996 escuelas con más de 50 estudiantes.
La decisión implica mucho más que un cambio administrativo. También supone concentrar la provisión en una sola empresa: Teknofood, una firma dedicada a la elaboración de alimentos fortificados para programas sociales y escolares. Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es garantizar igualdad nutricional entre todos los alumnos, mejorar los controles sobre el gasto público y liberar a directivos y docentes de las tareas administrativas vinculadas a la compra de alimentos.
La ministra de Desarrollo Humano, Verónica Berisso, aseguró que la prioridad es que «cada peso destinado a los comedores escolares se traduzca en alimentos de calidad» y que todos los estudiantes reciban prestaciones definidas bajo criterios nutricionales comunes. Según la funcionaria, el esquema anterior impedía asegurar un mismo estándar porque cada escuela compraba según la oferta disponible en su localidad.
Un sistema que elimina la autonomía de las escuelas
Un informe publicado por el sitio R2820 indica que hasta ahora, cada establecimiento recibía fondos mediante una tarjeta destinada exclusivamente a la compra de alimentos. Con ese dinero, los directivos adquirían leche, yerba, azúcar, panificados, frutas y otros productos en comercios de la ciudad o la localidad donde funcionaba la escuela.
Ese modelo presentaba diferencias entre establecimientos, pero también permitía cierta flexibilidad para adaptar las compras a la realidad de cada comunidad, aprovechar productos frescos o comprar a pequeños proveedores locales. Con la nueva modalidad esa posibilidad desaparece.
A partir de ahora, el menú será exactamente el mismo para todas las escuelas alcanzadas por el programa y los alimentos llegarán previamente seleccionados por la empresa adjudicataria. La decisión también implica que cientos de comercios locales dejarán de abastecer a las escuelas para dar paso a un esquema concentrado en un único proveedor.
El desayuno ya está definido: siete galletitas, cereales y un budín
Más allá del discurso oficial sobre la mejora nutricional, las propias láminas técnicas distribuidas por Teknofood permiten conocer exactamente qué recibirán los estudiantes. El menú será idéntico para todas las escuelas y estará organizado mediante seis entregas anuales. Las porciones también estarán previamente establecidas.
El cronograma semanal prevé:
Lunes: una taza de 200 centímetros cúbicos de leche saborizada acompañada por 30 gramos de cereales.
Martes: una taza de mate cocido con leche junto a siete galletitas.
Miércoles: una taza de chocolatada con una porción o rebanada budín.
Jueves: una porción de arroz con leche acompañada nuevamente por 30 gramos de cereales.
Viernes: una taza de leche saborizada junto a siete galletitas.
Es decir que, de los cinco desayunos semanales previstos, dos incluyen siete galletitas como acompañamiento, dos se complementan con cereales y uno con un budín individual. Las bebidas serán preparadas a partir de leche en polvo fortificada y saborizantes. Teknofood sostiene que la combinación de estos alimentos permite cubrir aproximadamente el 50 % de los requerimientos diarios de vitaminas y minerales correspondientes al desayuno o la merienda escolar.
¿Más calidad o mayor industrialización?
El Gobierno presenta el nuevo sistema como un salto en calidad nutricional. Sin embargo, el contenido del menú abre interrogantes. Las imágenes y documentos técnicos difundidos por la empresa muestran que prácticamente toda la alimentación estará compuesta por productos industrializados de larga duración especialmente desarrollados para programas sociales.
Leche en polvo, cereales fortificados, budines, arroz con leche instantáneo, galletitas y saborizantes constituyen la base del programa. En las presentaciones no aparecen frutas frescas, yogures, pan elaborado diariamente ni otros alimentos que, dependiendo de las posibilidades de cada escuela, podían incorporarse mediante el sistema anterior.
La uniformidad nutricional que plantea el Gobierno también supone una alimentación estandarizada donde prácticamente desaparece la posibilidad de adaptar los desayunos a las características o disponibilidades de cada comunidad.
Paradójicamente, la propia planificación de la Dirección de Comedores de Entre Ríos plantea entre sus objetivos promover hábitos alimentarios saludables y reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, una meta que algunos especialistas consideran difícil de compatibilizar con un esquema basado principalmente en productos industrializados.
Una empresa con antecedentes que generan preocupación
La adjudicación tampoco pasó inadvertida. Teknofood posee experiencia como proveedora de distintos programas alimentarios en el país. Pero esa trayectoria también viene acompañada por antecedentes que despertaron fuertes cuestionamientos públicos.
Uno de los casos ocurrió en Santiago del Estero, donde investigaciones periodísticas denunciaron que la empresa recibió contratos cercanos a 37 mil millones de pesos mediante mecanismos de contratación directa para distintos programas alimentarios provinciales.
Aunque esas publicaciones no derivaron en condenas judiciales contra la empresa, sí instalaron un fuerte debate sobre la transparencia de esos procesos de contratación.
Otro antecedente proviene de Corrientes, donde directivos de establecimientos educativos reclamaron públicamente por la falta de entrega de alimentos correspondientes al Programa de Alimentación Escolar.
Según las denuncias difundidas por medios de esa provincia, varias escuelas permanecieron sin recibir los productos comprometidos y debieron solicitar explicaciones tanto al Gobierno correntino como a Teknofood por las demoras en la distribución. Esos antecedentes corresponden a otras jurisdicciones, pero inevitablemente colocan bajo observación el inicio del programa en Entre Ríos.
Un negocio concentrado
La modificación también cambia el destino de millones de pesos destinados a la alimentación escolar. Hasta ahora, esos recursos eran distribuidos entre cientos de comercios, supermercados, almacenes y panaderías de toda la provincia. Con el nuevo esquema, buena parte de esas compras quedará concentrada en una sola empresa.
El Gobierno sostiene que esa centralización permitirá ejercer mayores controles, asegurar igualdad entre establecimientos y optimizar el uso de los recursos públicos. Sin embargo, también supone que el funcionamiento de casi mil escuelas dependerá de la capacidad logística de un único proveedor. Si el sistema funciona, la Provincia podrá exhibir un modelo uniforme y controlado.
Si aparecen inconvenientes en la distribución o en la calidad de los productos, el impacto alcanzará simultáneamente a cientos de establecimientos.
La prueba comenzará cuando lleguen los alimentos
En Entre Ríos, miles de estudiantes reciben diariamente el desayuno o la merienda escolar y, para muchas familias, esa prestación representa una parte esencial de la alimentación cotidiana. Por eso, el verdadero desafío del nuevo esquema no estará en los anuncios oficiales sino en su implementación.
La puntualidad de las entregas, la calidad real de los alimentos, la aceptación que tengan entre los estudiantes y el cumplimiento efectivo del menú anunciado que incluye siete galletitas dos veces por semana, una rebanada de budín una vez y 30 gramos de cereales en otras dos jornadas serán los elementos que permitirán evaluar si la centralización mejora realmente la alimentación escolar o si termina privilegiando la logística por sobre la diversidad alimentaria.
La apuesta del Gobierno es ambiciosa: unificar criterios nutricionales, concentrar las compras y profesionalizar el sistema. Pero la elección de una empresa con antecedentes controvertidos y un menú fuertemente basado en alimentos industrializados hacen que la iniciativa comience bajo un escenario de fuerte expectativa y también de legítimo escrutinio público.
Pedido de acceso a la información pública
Debido a la decisión institucional que reporta un cambio en la dieta de las escuelas públicas, el abogado Rubén Pagliotto presentó este lunes un pedido de acceso a la información pública, ante el Ministerio de Desarrollo Humano que en la provincia conduce Verónica Berisso.
El pedido, según se informó a ANÁLISIS, reclama información sobre los siguientes puntos:
Número de expediente administrativo mediante el cual se tramitó la contratación de la empresa TEKNOFOOD.
Copia íntegra del expediente administrativo.
Modalidad jurídica utilizada para la selección del contratista.En particular indicar si la contratación fue:Licitación Pública;Licitación Privada;Concurso de Precios;Contratación Directa;Convenio Marco;Compra por excepción;cualquier otra modalidad prevista por la legislación vigente.
En caso de tratarse de contratación directa, indicar expresamente cuál fue la causal legal invocada y acompañar copia del acto administrativo que así lo dispuso.
Copia del contrato suscripto con TEKNOFOOD S.A. y de toda su documentación complementaria.
Monto total de la contratación.
Precio unitario correspondiente a cada uno de los productos contratados.
Cantidad total de raciones comprometidas.
Cantidad de escuelas alcanzadas.
Cantidad estimada de alumnos beneficiarios.
Plazo de duración del contrato.
Posibilidad de prórroga.
En caso afirmativo, indicar cantidad de prórrogas previstas y plazo máximo.
Indicar cuáles fueron los criterios técnicos, económicos, financieros y nutricionales utilizados para seleccionar a la empresa TEKNOFOOD S.A.
Acompañar los informes técnicos, nutricionales y económicos que recomendaron su contratación.
Informar si existió estudio comparativo de ofertas.
En caso afirmativo:qué empresas participaron;cuál fue el resultado del análisis comparativo;qué parámetros de evaluación fueron utilizados.
En caso de no haber existido competencia entre oferentes, informar las razones jurídicas y técnicas que justificaron prescindir de ella.
Informar si se realizó estudio de precios de mercado.
En caso afirmativo, remitir copia.
Indicar si la contratación contó con:dictamen jurídico previo;intervención de Contaduría General;intervención de Fiscalía de Estado;intervención del Tribunal de Cuentas u otro organismo de control.
Acompañar copia de los respectivos dictámenes.
Remitir copia de:pliegos;especificaciones técnicas;protocolos nutricionales;informes bromatológicos;certificados de calidad;toda otra documentación técnica utilizada.
Informar cuál será el mecanismo de control de calidad de los alimentos entregados.
Informar cuáles serán los mecanismos previstos para controlar:
cumplimiento de entregas;
calidad nutricional;
inocuidad alimentaria;
aplicación de sanciones;
multas;
rescisión contractual.
Informar si la empresa posee antecedentes como proveedora del Estado Provincial. En caso afirmativo:
indicar número de expedientes;
monto contratado;
organismos contratantes.
Si es contribuyente del Impuesto a los Ingresos Brutos y desde cuándo.
Informar si el Estado Provincial realizó algún análisis de antecedentes comerciales, financieros o contractuales de TEKNOFOOD S.A. antes de su selección.
Remitir copia del acto administrativo de adjudicación.
Informar la partida presupuestaria con la cual se financia la contratación.