Ricardo y Adria Arjona alentaron a la Selección Argentina en la final del Mundial 2026
Esta no es la primera vez que el músico guatemalteco expresa su amor por el país. Ahora, su hija se sumó a la hinchada con una bandera pintada en su cara.
Celeste y blanco. Ricardo y Adria Arjona alentaron a la Selección Argentina en la final del Mundial 2026
Esta no es la primera vez que el músico guatemalteco expresa su amor por el país. Ahora, su hija se sumó a la hinchada con una bandera pintada en su cara.
La histórica definición del Mundial 2026 entre Argentina y España en el MetLife Stadium no sólo fue un evento deportivo de escala global, sino también un punto de encuentro para grandes figuras del espectáculo.
Entre las personalidades que hincharon por Argentina se encontraban el cantautor guatemalteco Ricardo Arjona y su hija, la reconocida actriz Adria Arjona, quienes compartieron la intensidad con la que vivieron el partido en sus redes sociales.
Celeste y blanco en la piel
Desde las horas previas al pitazo inicial, las imágenes compartidas por Adria dejaron en claro cuál era el bando elegido por la familia.
Ambos lucieron franjas de pintura celeste y blanca en sus mejillas, un gesto simbólico de apoyo al equipo liderado por Lionel Messi en el partido más esperado del año.
La complicidad entre padre e hija fue uno de los puntos más destacados por sus seguidores: la actriz, cuya carrera en Hollywood sigue en ascenso con éxitos como Andor y Hit Man, publicó una selfie junto al músico con el tierno epígrafe My Date (Mi cita) y un corazón blanco.
La profunda reflexión de Ricardo
Tras el desenlace del encuentro, y a pesar de la derrota argentina, el intérprete de Fuiste tú no escatimó en elogios para el desempeño nacional.
Vi al equipo argentino poniendo todo lo que estaba en sus manos hasta el último minuto, expresó el artista en sus redes, reconociendo el esfuerzo y la garra de los dirigidos por Scaloni.
Fiel a su estilo analítico, Arjona llevó el resultado a un plano sociológico, afirmando que la lucha de la selección refleja la pelea constante de todos los latinoamericanos.
Para el guatemalteco, que ya había celebrado efusivamente el pase de la Albiceleste ante Inglaterra, el fútbol funciona como un espejo de la identidad regional. Con palabras de admiración, describió lo visto en la cancha como un ejemplo de pundonor y entrega.
Finalmente, en un gesto de caballerosidad deportiva, también dedicó un mensaje al nuevo campeón y al vínculo cultural que une a las naciones: Los afectos se heredan, las tristezas también. Ganó el idioma y el equipo que mejor lo hizo. Bien merecido, concluyó.