El rol de los adultos para cobijar a las infancias ante la derrota
El sentimiento de derrota suele procesarse en la sociedad actual como un fracaso definitivo y no como parte natural del desarrollo emocional. Según la psicóloga clínica, psicoanalista y comunicadora argentina Elvecia Trigo, en diálogo con 100% Nora, "el verdadero desafío radica en revisar dónde están parados los adultos hoy en día a la hora de ofrecer un espacio de contención y amparo para los más chicos".
Trigo, además, dijo que "cuando un niño o adolescente se enfrenta a una pérdida la respuesta de los padres y educadores determina su capacidad de resiliencia futura; por ello, el rol adulto debe alejarse de la exigencia del éxito constante y enfocarse en validar la tristeza sin juzgarla".
Para transitar y procesar este malestar, el psicoanálisis propone transformar la derrota en una instancia de aprendizaje y construcción subjetiva.
Cobijar a las infancias frente al fracaso implica que el adulto se posicione como un refugio seguro, enseñando que perder no disminuye el valor personal ni anula el esfuerzo realizado.
Los especialistas sugieren que el manejo saludable de la frustración infantil comienza con el ejemplo de los propios adultos, quienes deben demostrar empatía, evitar discursos de competitividad extrema y habilitar la palabra para que los más chicos puedan poner en común sus frustraciones sin el peso de la culpa o la vergüenza.