Motociclistas accidentados copan la guardia del Hospital San Bernardo
Durante el último fin de semana, las consultas por siniestros viales en la capital volvieron a reflejar la alta incidencia de siniestros, con 38 atendidos en el San Bernardo y cifras que se duplican en fines de semana largos.
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El movimiento en las guardias hospitalarias de la ciudad refleja, de manera alarmante, la magnitud de los siniestros viales, especialmente los que involucran a motociclistas. Durante el último fin de semana, el Hospital San Bernardo registró un total de 130 personas accidentadas, 47 fueron víctimas de siniestros de tránsito, de las cuales 38 eran motociclistas, representando más del 80% de los heridos por vehículos en la institución.
El resto incluyó a 2 ciclistas, 2 automovilistas, 2 transeúntes y 3 pasajeros de transporte público. El total de consultas en el nosocomio fue de 742, de las cuales 582 correspondieron a pacientes ambulatorios y 169 requirieron hospitalización.
En comparación, el fin de semana largo previo mostró un panorama aún más preocupante. Las guardias hospitalarias capitalinas atendieron a más de 4.200 pacientes, con 1.297 consultas en el San Bernardo, de las cuales 1.027 fueron ambulatorias y 244 requirieron hospitalización.
De los 213 accidentados registrados en este período, 69 fueron víctimas de siniestros de tránsito, destacándose nuevamente los motociclistas con 53 casos. También se registraron 4 ciclistas, 7 automovilistas, 3 transeúntes y 2 usuarios de transporte público involucrados en accidentes.
Las estadísticas del SAMEC también muestran un aumento proporcional en las intervenciones prehospitalarias: 279 durante el último fin de semana y 449 en el fin de semana largo pasado, lo que evidencia la presión constante sobre los equipos de emergencia y la necesidad de reforzar campañas de concientización vial.
Especialistas en seguridad vial recuerdan que los motociclistas representan uno de los grupos más vulnerables en la vía pública. La mayoría de los accidentes involucran golpes directos, caídas por maniobras bruscas o colisiones con otros vehículos. El uso correcto del casco, la conducción defensiva y el respeto a los límites de velocidad son medidas fundamentales para reducir la siniestralidad.
El panorama registrado en San Bernardo, replicado en otras guardias de hospitales de la capital, evidencia que la prevención aún es un desafío pendiente.