Señales de deterioro: La industria sigue sin recuperarse
En Santa Fe, la industria volvió a mostrar un retroceso. Según un informe, la producción manufacturera cayó 1,3% en mayo y acumula una baja del 4,4% este año.
SANTA FE. La industria volvió a mostrar un retroceso durante mayo, consolidando así la tendencia contractiva que se viene manifestando desde la segunda mitad del 2025. Los datos se dieron a conocer a partir del último Informe de Actualidad Industrial elaborado por la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe).
PANORAMA DESFAVORABLE
Señales de deterioro: La industria sigue sin recuperarse
La producción manufacturera registró una caída interanual del 1,3% y acumula un retroceso del 4,4% en los primeros cinco meses del año.
La industria sigue sin recuperarse
El relevamiento resalta que la disminución de la actividad afectó al 71% de los rubros fabriles de la región. Este indicador pone de manifiesto que el freno en la producción posee un carácter global y ratifica que la reactivación de la economía todavía no ha logrado impactar de manera positiva en las estructuras productivas locales.
Al observar las métricas desde una perspectiva de mediano plazo, el escenario actual muestra un claro debilitamiento. El volumen de fabricación registrado en mayo se posicionó un 8,9% por debajo de los valores obtenidos en el mismo mes de 2023, y exhibió una brecha negativa aún mayor, del 14,3%, en relación con los niveles reportados en mayo de 2022.
Sectores con desempeño positivo
Aún en medio de esta coyuntura desfavorable, el relevamiento de Fisfe identificó un conjunto acotado de actividades que consiguieron mantener un rumbo de crecimiento y amortiguar la caída del indicador global:
* Molienda de oleaginosas: Se consolidó como el principal motor de resistencia del índice general, apuntalado por un incremento interanual del 9,4%.
* Industria siderúrgica: Registró una reactivación significativa, logrando una expansión del 14,1% en la comparación con el año previo.
* Producción de lácteos: Mostró un avance del 4,8% en su nivel de procesamiento.
* Consumo de energía eléctrica industrial: Experimentó una ligera suba del 0,9%, lo que refleja de forma indirecta el grado de operatividad de los establecimientos fabriles.
Rubros en retroceso y variables comerciales
Los resultados favorables de los sectores mencionados no resultaron suficientes para contrarrestar las profundas contracciones sufridas por otros eslabones clave del entramado productivo de Santa Fe.
En ese sentido, los rubros más perjudicados por la crisis fueron: maquinaria agrícola (lideró las mermas con un desplome interanual del 29,6%), industria metalúrgica (registró un fuerte desplome del 18,1%), muebles y colchones (presentó un retroceso del 6,7%), manufacturas plásticas (sufrió una reducción del 4,7%), así como autopartes y maquinaria general (anotaron saldos negativos en su producción).
La parálisis productiva derramó sus consecuencias hacia otras variables de la economía regional. Por el lado del sector cárnico, la faena de ganado vacuno reportó una disminución del 10,8% respecto a mayo del año anterior.
Además, las ventas al exterior de Manufacturas de Origen Industrial (MOI), evaluadas en términos de volumen físico, experimentaron una contracción del 18,4%, lo que evidencia tanto las dificultades del consumo doméstico como un menor dinamismo en los mercados internacionales.
Impacto en el empleo y la facturación regional
El estancamiento fabril tuvo un correlato directo en las condiciones del mercado de trabajo. Los registros recopilados por Fisfe señalan que el sector industrial santafesino sufrió la pérdida de aproximadamente 2.300 puestos laborales formales en la medición interanual correspondiente a marzo de 2026. Este fenómeno se replicó a mayor escala a nivel nacional, donde la actividad fabril prescindió de cerca de 47.600 trabajadores asalariados durante el mismo lapso.
El diagnóstico de la federación fabril se sintoniza con las mediciones recientes efectuadas sobre la actividad económica en la ciudad de Rosario.
El Centro de Información Económica (CIE) del municipio local detalló que durante abril la facturación real descontando el efecto inflacionario de los comercios, prestadores de servicios e industrias locales cayó un 6,2% interanual, posicionando al sector mercantil y al manufacturero como los segmentos que padecieron el mayor impacto recesivo.
Con este marco, la industria provincial continúa sin visualizar señales claras de recuperación o un cambio de tendencia. Si bien existen ciertos bloques exportadores orientados al sector agropecuario y a la producción de acero que muestran indicios de reactivación, la gran mayoría de los encuadramientos fabriles opera todavía en niveles inferiores a los de años precedentes, condicionados por el debilitamiento del poder de compra local, el ingreso de productos importados y una retracción en las inversiones destinadas a la producción.