Si hubiese agarrado la Biblia antes
La lectura de la Palabra pueden transformar nuestro día a día.
Una mirada cercana sobre cómo las decisiones correctas y la lectura de la Palabra pueden transformar nuestro día a día, recordándonos que siempre estamos a tiempo de cambiar de rumbo.
Días atrás, una figura muy conocida del mundo del espectáculo dejó una frase que invita a la reflexión: "Dios me salvó la vida y, si hubiese agarrado la Biblia antes, tal vez no me pasaba todo lo que me pasó".
La Biblia es el libro más vendido de la historia. Si tuviéramos que compararlo con algo de todos los días, es como el manual de instrucciones que te entregan en la concesionaria cuando retirás un auto cero kilómetros.
Nadie maneja sin saber cómo funciona el motor, ¿verdad? Con la vida pasa lo mismo.
Se puede escuchar a Dios
Muchas veces escuchamos decir: "¡Ay, si pudiera hablar con Dios, las cosas que le preguntaría!". Nos parece algo lejano o imposible. Sin embargo, abrir este libro nos permite conocer absolutamente todo lo que necesitamos saber para transitar nuestro día a día.
Hablando de caminos, en las Escrituras encontramos una frase clara donde Dios nos propone: "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos". Y en el libro de Proverbios lo reafirma: "Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte". En pocas palabras: para caminar seguros, primero debemos reconocer nuestras propias limitaciones humanas.
Muchos creen que se puede andar por el mundo sin instrucciones previas. Es una gran equivocación, y los resultados están a la vista de todos.
No es malo obedecer a Dios
La Biblia es muy clara: no robarás, no matarás, no harás mal a tu prójimo. No hay un solo mandato en sus páginas que busque hacernos daño. Al contrario. ¿Te imaginas cómo sería el mundo si nadie le robara o le hiciera daño a su vecino?
A veces, en medio del dolor, nos preguntamos por qué Dios permite que ocurran tantas cosas malas. Si leyéramos el libro, comprenderíamos dos verdades fundamentales.
La primera, que tenemos el regalo del libre albedrío: la capacidad de elegir cómo vivir, sabiendo que un día rendiremos cuentas.
La segunda, que existe un enemigo espiritual que empuja al ser humano a destruir a los demás.
Necesidad de ser guiados
Ninguno de nosotros, por más fuerte que sea, puede hacerle frente a la oscuridad sin la guía divina. De hecho, la mejor estrategia del diablo es hacernos creer que no existe. La Biblia advierte que él vino solo para robar, matar y destruir.
La figura del espectáculo que mencionamos al principio cayó en esas trampas, se volcó a las adicciones y sufrió las consecuencias. Su sendero se había transformado en un callejón sin salida.
Sin embargo, alguien apareció justo a tiempo para recordarle que Jesús podía transformar su realidad.
El Evangelio lo dice claramente: Jesús vino para traernos vida, y vida en abundancia.
Ella creyó, se refugió en la palabra y su vida cambió por completo. Dios siempre está obrando: abre puertas donde no las hay, trae luz en la tormenta y cumple lo que promete.
Solo hace falta escucharlo. Así como lo hizo esta artista, todavía estás a tiempo de cambiar tu rumbo. Si es tu caso hacelo hoy, porque mañana puede ser tarde.
Cuando se apaga la luz, se apaga
Del otro lado de la muerte ya no hay tiempo. Nadie va a poder rescatarte ni darte una mano ahí arriba, ni aquí abajo; la jugada es tuya y la tenés que definir ahora en vida.
Opinión