Estaba desaparecida hace un mes en Rosario, pero la buscan en Córdoba: el video clave que cambió el caso Micaela Albornoz
Micaela Albornoz desapareció en Rosario y la búsqueda se amplió a Córdoba tras un video en la terminal. Hay un detenido por uso de su tarjeta de débito.
Ampliaron a Córdoba el rango de búsqueda para dar con Micaela Albornoz, la mujer de 32 años que está desaparecida desde el 24 de junio en la ciudad santafesina de Rosario. La medida fue dictada luego de que la familia de la joven afirmara haberla reconocido en un video que fue registrado en la terminal de ómnibus de dicha provincia el 30 de junio, seis días después de su desaparición. Este registro fílmico se convirtió en una de las pistas más sólidas que manejan los investigadores para determinar su paradero, ya que hasta el momento no se tenían rastros concretos de la mujer desde que fue vista por última vez en Rosario.
La actualización del caso ocurrió días atrás cuando la Policía de Córdoba confirmó que un hombre fue detenido acusado de utilizar la tarjeta de débito de Albornoz. El sujeto, cuya identidad no fue revelada por razones de la investigación, admitió ante los efectivos haberle sustraído el plástico a la mujer y luego realizar diversas transacciones bancarias en comercios de la ciudad de Córdoba. Según expuso el medio local El DoceTv, el detenido señaló que estuvo con Micaela, pero que no sabe cuál es el paradero actual de la mujer, lo que abrió nuevos interrogantes en la causa y llevó a los investigadores a profundizar las averiguaciones sobre el vínculo entre ambos.
El video que cambió el rumbo de la investigación
Sumado a esta pista, la familia expuso que la reconoció en un video en la terminal de ómnibus de Córdoba registrado el 30 de junio, seis días después de su desaparición. En las imágenes se observa a la mujer interactuando con efectivos policiales, quienes solo la identificaron en el lugar. Se explicó que, pese a que tenía una orden de búsqueda de paradero vigente en ese momento, no la retuvieron porque respondió sin inconvenientes a las preguntas de los oficiales y se trata de una persona mayor de edad, por lo que no podía ser detenida sin una orden judicial específica. Esta situación generó una profunda frustración en la familia de Micaela, que considera que se perdió una oportunidad clave para dar con su ubicación y que los protocolos de actuación deberían haber sido más rigurosos ante la existencia de una denuncia por desaparición.
La investigación en curso y el pedido de colaboración
Ahora, con las principales pruebas en Córdoba, las autoridades del Ministerio de Seguridad y del Ministerio Público Fiscal solicitan ayuda a la ciudadanía para dar con la mujer. La investigación se centra en reconstruir los pasos de Micaela Albornoz desde el momento de su desaparición en Rosario hasta su posible llegada a Córdoba. Los investigadores analizan minuciosamente las cámaras de seguridad de la terminal y de los alrededores para intentar determinar hacia dónde se dirigió después de ser registrada en el video, así como también las personas con las que pudo haber interactuado. Además, se espera que en las próximas horas se realicen nuevos allanamientos en domicilios vinculados al detenido, en busca de más pruebas que puedan aportar luz sobre el paradero de la mujer.
El rol de la familia y la difusión en redes sociales
La familia de Micaela mantiene la esperanza de encontrarla con vida y continúa difundiendo su imagen en redes sociales, donde se han generado cadenas de mensajes y publicaciones que buscan llegar a más personas y obtener información que permita dar con su paradero. Los familiares han manifestado su preocupación por la falta de respuestas y han reclamado a las autoridades que se intensifiquen los operativos de búsqueda. Mientras tanto, la Justicia avanza en la causa para esclarecer lo ocurrido desde aquel 24 de junio en Rosario, cuando Micaela Albornoz fue vista por última vez antes de desaparecer. Se espera que en los próximos días se conozcan nuevos avances en la investigación, que mantiene en vilo a la comunidad de Rosario y a los familiares de la mujer, que no cesan en su lucha por encontrarla.