HABITAR EL PRESENTE DUELE, PERO CURA
Vivimos apurados. Siempre pensando en lo que viene o lamentando lo que pasó. Y en el medio se nos escapa la vida. Se nos escapa el hoy. ( Escribe el Prof. González Raúl Ignacio )
HABITAR EL PRESENTE DUELE, PERO CURA
Habitar el presente duele. Porque el presente trae problemas, facturas, discusiones, miedos.
Es más fácil escaparse al "cuando tenga tiempo" o al "ya va a mejorar".
Pero ese escaparse también enferma. Porque no resolvemos nada.
Habitar el presente también cura, porque es el único lugar donde podes hacer algo.
No podé cambiar el ayer. No podé controlar el mañana, solo podes elegir hoy cómo tratás a tu familia, cómo hacés tu trabajo, cómo te cuidás vos.
Duele aceptar que no tengo todo resuelto. Cura darme cuenta de que con lo que tengo hoy, puedo empezar.
En el trabajo social lo veo todos los días, Gente que está mal económicamente pero que si se sienta a tomar mate con los hijos, ese rato vale, Gente que tiene todo pero que vive en el "después" y se olvida de vivir ahora.
No se trata de ser feliz 24 horas, se trata de estar, de estar acá, de hacerse cargo de hoy.
Porque el hoy, aunque duela, es lo único que tenemos para construir algo mejor.
Desde la Psicología Social:
Enrique Pichón Riviere decía que el "aquí y ahora" es donde se produce el cambio.
No en el pasado que ya fue, ni en el futuro que es fantasía.
Habitar el presente es responsabilidad. Es dejar de delegar la vida en el "después".
Y cuando un grupo empieza a vivir el presente, empieza a curarse.