Néstor Vildoza, el representante argentino y su arte sobre metal
Hasta el próximo sábado se podrá disfrutar de los diez escultores realizar sus obras a la vista del públicoen el predio de la Bienal del Chaco.
"La poética de Vildoza remite a una mirada de renovada frescura sobre todo un universo de fuerte significancia regional". La definición del arquitecto e historiador del arte Alberto Petrina resume buena parte del recorrido de Néstor Vildoza, el escultor que representa a la Argentina en el Certamen Internacional de Escultura de la Bienal del Chaco. Pero basta escucharlo unos minutos para comprender que, además de su obra, hay otra marca que deja en cada encuentro: la convicción de que el arte puede cambiar una vida.
No es un desconocido para la Bienal. Con varias participaciones en Resistencia, Vildoza conoce el ritmo del certamen, el contacto permanente con el público y esa característica que distingue a la Bienal chaqueña de cualquier otra competencia internacional: aquí el taller deja de ser un espacio íntimo para convertirse en una experiencia compartida.
"La experiencia de tener el taller en la calle es muy extraña para mucha gente", cuenta. Acostumbrado al silencio y a la soledad del estudio, reconoce que el proceso creativo suele ser un trabajo introspectivo, donde muchas veces el cuerpo entero participa para resolver una pieza. Sin embargo, cuando esa intimidad se traslada al espacio público, todo cambia.
UNA IDEA QUE NACIÓ SOBRE EL PAPEL
Vildoza confiesa que sigue siendo un hombre del lápiz, del papel y de las tintas. Aunque reconoce las posibilidades de las herramientas digitales, continúa encontrando en el dibujo el espacio donde nacen las ideas. Muchas quedan allí, sin convertirse nunca en esculturas. Otras encuentran el material adecuado para dar el siguiente paso.
Cuando supo que trabajaría con acero inoxidable descubrió una nueva posibilidad. Imaginó una pieza que aprovechara toda la altura de las chapas, de dos metros y medio, y que al mismo tiempo tuviera la resistencia necesaria para permanecer a la intemperie.
"Pino quebrado" es el nombre de su escultura.