Los argentinos consumen cada vez menos carne vacuna: la demanda cayó 11%
Un informe reveló que la menor producción, la reducción de la oferta destinada al mercado local y el aumento de los precios provocaron una fuerte retracción
El consumo de carne vacuna en la Argentina retrocedió un 11% durante el primer semestre de 2026, en un escenario marcado por una menor producción, una oferta más acotada para el mercado interno y el sostenido aumento de los precios. En paralelo, las exportaciones continuaron creciendo y consolidaron una mayor participación dentro del destino de la producción nacional.
Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), entre enero y junio se produjeron 1,428 millones de toneladas res con hueso, lo que representa una caída interanual del 6,2%. En términos absolutos, la industria frigorífica elaboró 93.860 toneladas menos que en igual período de 2025.
La menor disponibilidad de carne para el mercado interno impactó de lleno en el consumo. De acuerdo con la entidad, el volumen destinado al abastecimiento local disminuyó un 11% respecto del primer semestre del año pasado.
En consecuencia, el consumo anualizado se ubicó en 47 kilos por habitante, un 8,2% menos que en junio de 2025. Esto equivale a una reducción de 4,2 kilos por persona al año y confirma una tendencia en la que la demanda interna pierde participación frente al crecimiento del mercado externo.
Desde CICCRA señalaron que la principal causa de la baja en la producción fue la menor cantidad de hacienda enviada a faena. No obstante, explicaron que el mayor peso promedio de los animales, favorecido por los sistemas de recría a campo, permitió compensar parcialmente esa disminución.
Las exportaciones continúan en alza
Mientras el consumo interno se retrajo, las ventas al exterior mantuvieron una evolución positiva. Las estimaciones de CICCRA indican que durante el primer semestre se exportaron 408.600 toneladas res con hueso, un 10,2% más que en el mismo período de 2025.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por la mayor demanda de Estados Unidos, favorecida por la ampliación de la cuota de exportación hacia ese mercado. Gracias a ese incremento, el sector colocó cerca de 38.000 toneladas adicionales respecto del año pasado, reforzando el peso de las exportaciones dentro del negocio cárnico argentino.